Aplausos, felicitaciones y emoción compartida

ANGUSTIA. Una mujer se lamenta porque no pudo obtener su casa.  LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
ANGUSTIA. Una mujer se lamenta porque no pudo obtener su casa. LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
06 Octubre 2008
Desde las 8.30, cuando comenzó el sorteo de las viviendas de Lomas de Tafí, hasta que terminó, en el Club Central Córdoba sólo se escucharon la voz de un locutor y aplausos.
La algarabía primó sobre el nerviosismo, y cada vez que uno de los asistentes resultaba ganador, el resto lo ovacionaba.
Algunos afortunados sólo sonreían en sus lugares. Otros, en cambio, festejaban eufóricos el hecho de haber ganado. Es lo que hizo Sergio Cantos, de 31 años. Cuando el locutor leyó el número 7.976, el hombre empezó a saltar y a gritar tan fuerte, que se lo podía escuchar desde la otra punta de la platea. "Mi esposa, mis tres hijos y yo compartimos un dormitorio en la casa de mis padres, porque no tenemos dinero para alquilar otro lugar. Por fin tendremos nuestra propia casa", contó.
Ramón José Arias también resultó ganador. Pero, al contrario de lo que hizo Sergio, se quedó sentado en su lugar, mientras quienes lo rodeaban lo felicitaban con palmadas en la espalda. "Mi esposa, mi hija y yo siempre vivimos en departamentos alquilados. Por pagar la renta, que cada vez era más cara, no podíamos darnos otros gustos", recordó con emoción.

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