BUENOS AIRES.- El sacerdote Julio César Grassi, quien afronta un juicio por abuso deshonesto y corrupción de menores, aseguró ayer que las acusaciones en su contra fueron promovidas por alguien que procura apoderarse de la Fundación Felices Los Niños. “A esa hipótesis la tengo desde siempre”, manifestó el cura.
“La Fundación es una inspiración carismática, es un don de Dios para los chicos, generado a través de un sacerdote que formó una comunidad. Quien quiera apoderarse de una obra así nunca se va a poder apoderar del carisma”, expresó durante una entrevista a Radio 10. “Es evidente que detrás de las causas se han sumado distintos intereses. Y el interés inicial fue una venganza”, añadió.
Grassi es juzgado en el Tribunal Criminal 1 de Morón, en el oeste del Gran Buenos Aires, por 17 casos de abuso y corrupción de menores, 15 cometidos presuntamente en la Fundación. También hay abierta una causa por otros dos casos en la localidad santacruceña de El Calafate.
El sacerdote sostiene que se lleva adelante una persecución en su contra y aseguró: “hay grupos dentro de la misma Justicia que intentan dilatar y llevar adelante, como en una eternidad, a una persona en un proceso judicial”.
El viernes, en su declaración ante el tribunal, el cura apuntó contra los jóvenes que lo acusan de los abusos. “Lo que dijeron es falso. Son unos mentirosos”, aseguró Grassi. Marta Miras, quien conoce a “Ezequiel” (uno de los denunciantes), le respondió ante los medios. “El chico dijo la verdad. Lo que le pasó, le pasó”, señaló. (DyN)
06 Octubre 2008 Seguir en 







