A diferencia de lo que sucede en la Legislatura, con fuertes controversias entre oficialistas y opositores y que en algunos casos llegaron a desafíos a pelear mano a mano, el Concejo Deliberante de la capital parece la “Cámara de los Lores”.
Así lo definen los propios concejales tanto del oficialismo como de la oposición. Las relaciones se dan en un clima de armonía -aseguran- y de respeto. De un lado y del otro coinciden en resaltar que en las sesiones no se cercena el uso de la palabra y que a la hora de debatir los proyectos no se tiene en cuenta la identidad política del autor de la iniciativa.
José Luis Avignone (UCR) atribuye el buen clima de trabajo al manejo que tiene el presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano (PJ). “Ha sabido amalgamar una relación amistosa entre todos, que se ha visto facilitada en el hecho de que la mitad de los concejales hemos sido reelectos y nos conocemos”, explicó. Sin embargo, admitió que en ocasiones hubo algunos cruces, pero dijo que esas disputas forman parte del folklore de la política.
Cano, desde la presidencia, considera que los opositores ejercen un rol constructivo. “En el recinto sí surgen algunas diferencias, pero son puntos de vistas que cada uno presenta, aunque más allá de eso no tenemos problemas. Para mí es un orgullo tener una oposición como la que hay en el Concejo Deliberante, porque se trata de buenas personas”, resaltó.
El edil oficialista recordó, en cambio, que en la gestión anterior existían más dificultades. “Había concejales que ejercían una oposición sin fundamentos”, dijo.
Claudio Viña (FR), por su parte, dijo que no es de halagar a nadie, pero reconoció que hay respeto. “Se ha sabido entender que se puede convivir con un opositor. Contrariamente a los que pasa en la Legislatura, donde aparecen insultos y no dejan usar la palabra. Quizá sea la continuidad del presidente”, detalló en referencia a Cano.
“En las comisiones también se trabaja en armonía -insistió Viña-. Obviamente en los temas polémicos, el oficialismo hace uso de la mayoría y no hay posibilidad de ganar, pero siempre se da lugar al disenso como puede ser la firma de un dictamen de minoría o exponer ese criterio en el recinto”, precisó.
El titular del bloque oficialista, Eloy del Pino, destacó que incluso se aprueban proyectos de la oposición. “Actúan con respeto. Podemos disentir en las cuestiones políticas, en defensa del Gobierno provincial o de la gestión municipal, pero no me parece que actúen mal. Ya nos conocemos y sabemos que siempre están aportando”, señaló.
José Costanzo (Partido Autónomo) no quiso generalizar. “No se puede englobar a todos. Creo que hay gente más abierta al diálogo y otra gente que no conoce lo que es el consenso. Estos últimos se aferran a la decisión verticalista que toma el gobernador y no les queda margen para debatir algunas propuestas”, advirtió.
José Franco, titular de la comisión de Hacienda, dijo que hay tanto respeto entre oficialistas y opositores que pronosticó la continuidad de la mesa de conducción. “La convivencia es respetuosa; a veces hay chicanas, pero todo en un marco de respeto y así se tratan todos los proyectos”, afirmó.








