Pura cáscara
Obnubilada por cambiar la cara de los edificios, la dirigencia política se olvida de modificar las ideas. Más difícil es pedir que en vez de miedo haya calidad institucional. Por Federico van Mameren - Secretario de Redacción.
El Partido Justicialista se desnudó esta semana. Quedó más claro que nunca que todo es pura cáscara. No hay principios claros, ni conductas, ni conceptos para defender. Todo es conveniencia. Todo es muy corto. Todo se juega a la velocidad de los mensajes de texto sin que importe la historia.
El PJ ha decidido convertirse en escombros para tener cara nueva. Pero la única preocupación es la obra. Nadie parece preocupado por lo que hay en el interior. No importan los hombres ni las mujeres. Es más, ellos se convierten en un número que levanta las manos sin convicciones o simplemente por una cuestión de supervivencia económica. Se sostiene con la ilusión de estar cerca del poder.
¿Para qué construir un edificio si en el interior sólo importa que haya un celular que dicte las instrucciones?
La semilla de este paso lo demuestra. La decisión del Congreso Peronista de meter piqueta en la casona les llevó 40 minutos a los congresales. En síntesis, a la inmensa mayoría sólo le importaba cumplir las órdenes. Nadie disintió ni desarrolló una idea sobre este hecho histórico.
¿De qué sirve un edificio vacío?
Desde el telegrama que les llegó a los congresales se desnudó el desinterés, la soberbia y la falta de respeto con que se trata a los afiliados, que más parecen robots que se mueven con energía -que no es precisamente ni solar, ni ecológica.
El telegrama está firmado por Alberto Olea y por Rae. El olvido de la D final del apellido del legislador conocido como "Pachi" podría hacer suponer a los desprevenidos que es la Real Academia Española la que convoca. Craso error si se lee con detenimiento el texto que dice textualmente lo siguiente:
"LA MESA DIRECTIVA DEL CONGRESO PROVINCIAL DEL PARTIDO JUSTICIALISTA- DISTRITO TUCUMAN.
RESUELVE: ART 1- COMBOCA AL CONGRESO DEL PARTIDO JUSTICIALISTA A SESION ESPECIAL EXTRAORDINARIA PARA EL DIA VIERNES 3 DE OCTUBRE DEL 2009 A LAS 18 HS EN LA BIBLIOTECA BARTOLOME MITRE UBICADA EN CALLE LAMADRID NRO 10 DE LA CIUDAD DE MONTEROS, A LOS EFECTOS DE TRATAR EL SIGUIENTE ORDEN DEL DIA.
AUTORIZAR AL CONSEJO PROVINCIAL DEL PARTIDO JUSTICIALISTA -DISTRITO TUCUMAN A CONTRATAR LA OBRA: DEMOLISION TOTAL Y CONSTRUCCION DE LA NUEVA SEDE PARTIDARIA UBICADA EN EL PREDIO DE CALLE RIVADAVIA NRO 157 DE LA CIUDAD DE SAN MIGUEL DE TUCUMAN. ART 2- NOTIFIQUESE".
Las mayúsculas denotan la importancia del acto, pero una convocatoria con B y una demolición con S hacen presagiar un mal comienzo para ponerle al vacío. Las desprolijidades dejan ver un gran desinterés o un interés diferente del común. Lo mismo ocurre con la Legislatura. Empiezan a hacer un edificio nuevo; pero si las conductas seguirán siendo las mismas, será pura cáscara.
Mientras en Santa Fe, para levantar el nuevo edificio anexo de la Legislatura llamaron a un concurso nacional que supervisan los Colegios de Arquitectos, en Tucumán, la preocupación central es saber qué quiere José, y cumplir su voluntad. Lo curioso es por qué han decidido convertir a la Cámara en una escribanía del Poder Ejecutivo. No interesa a los legisladores ni cumplir el rol que les dio la sociedad, ni defender la opinión personal. Incluso, en voz baja, muchos opinan en diferente sentido de lo que hacen. Parece que los abultados ingresos, que superan los $ 40.000, son más fuertes que las convicciones y los proyectos colectivos y futuros.
El lunes pasado, por ejemplo, la comisión de Juicio Político decidió salvarle la vida al vocal de la Corte René Goane. La decisión no la tomó la Legislatura, ni ese cuerpo. Alperovich lo hizo.
Cuando le dijo a Sisto Terán "Archívese" no lo sabía ni su propia esposa. Mucho menos los sijosesitas. El gobernador quiere que los planteos judiciales que vienen por la re-re elección no se le atraviesen en el camino. Sólo eso lo desvela. Seguramente no quiso que sus caprichos generen ruido en la Nación. A eso apostó Ricardo Falú. El abogado de Goane se quedó sin tribuna. Por eso inclusive no se esperó a que conteste la acusación y se la archivó. Así lo neutralizaron. Tampoco fueron las marchas, donde se desnudó que las falencias que viven los partidos salen de distintos sectores de la sociedad. Las movilizaciones nunca fueron las de antes. La "goanización" que tuvieron desvirtuaron los ideales por las que se hicieron. Comenzaron para frenar los embates alperovichistas y para defender a la Justicia, y terminaron siendo manejadas por los familiares de Goane que estaban preocupados por hacer presión sobre la Legislatura. Los intereses personales también afectaron estos actos. Alperovich se salió con la suya porque defenestró al vocal de la Corte y dejó en claro fallas de la Justicia. Pero también quedó al descubierto -y este tal vez sea lo más importante de la batalla- que ya no es el general que todo lo puede; cualquiera se le anima a una batalla. La oposición, los gremios y los empresarios huelen que no es invencible. Más aún cuando el caballo K que lo sostiene está cansado. Por eso, en el oficialismo tienen previsto contratar especialistas para que consoliden la imagen del gobernador en el supuesto caso de que se baje, desensille del kirchnerismo y cabalgue en otro. En la oposición va a ser importante el apoyo de los principales actores del campo y de las agrupaciones empresariales. Un referente seguro es Fernando Juri -a quien Alperovich parece haber elegido como enemigo y hasta mandó a algunos a conquistar con puestos públicos a juristas desocupados-. Pero también asomó Falú y hay quienes lo miran con más cariño. El padrinazgo de Eduardo Duhalde para uno y las cercanías de Elisa Carrió para el otro, podrían terminar siendo decisivos. Otro seducido por "Lilita" es Esteban Jerez, quien pasó de amigo a enemigo de Falú.
Las esquirlas de las batallas tucumanas han dañado a las instituciones. La Justicia ha sido la más perjudicada estos días. Los fenómenos son cada vez más veloces y así aparecen estrellas fugaces como Cleto Cobos o Goane, y pueden llegar a convertirse en popular. Pero todo tiene la debilidad de las apariencias como los edificios sin gente, ni ideas.
Las instituciones están en riesgo, pero felizmente, el sopor de la opulencia ha quedado atrás después de tanta siesta política.








