Co­mer­se las uñas es un tras­tor­no co­mún

La onicofagia debe tratarse lo antes posible.

24 Septiembre 2008
La onicofagia es el nombre científico que se le da al hábito de comerse las uñas. Es un trastorno que suele presentarse en la infancia y adolescencia y debe tratarse lo antes posible para evitar que esta costumbre se enfatice o se haga crónica.
"Es cada vez más habitual recibir gente adulta con este trastorno. Los padres no le dan importancia al problema y por eso se arrastra hasta la adultez, cuando ya es imposible que se revierta. Se puede controlar siempre y cuando el paciente tome conciencia de lo que hace y quiera enfrentar las causas", aconseja la psicóloga Sofía Sánchez Martí. La onicofagia surge cuando hay estrés, ansiedad, nerviosismo, aburrimiento, hambre, inactividad, timidez, frustraciones acumuladas y baja autoestima.
Existen algunos trucos para evitar comerse las uñas: al conducir un vehículo mantener las dos manos en el volante; descargar la tensión con alguna actividad manual.
"Si lee, sujete con las manos el material de lectura; al escuchar a alguien, llévelas a los bolsillos. Colocar en las uñas alguna sustancia amarga o picante servirá de ayuda. También son útiles las técnicas de relajación, como el yoga. Practicar deportes o tener algún hobby dan buen resultado", destacó Sánchez Martí.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios