"Soy de los que transpiran la camiseta"

La fecha 7. Es atrevido con el balón dominado y dice que llegó para quedarse entre los once titulares. Un análisis de Leo Noli, Redacción LA GACETA.

DESEO. Juan Pablo Pereyra pretende tener una destacada tarea ante Belgrano, para seguir siendo titular,ENVIADO ESPECIAL. ANTONIO FERRONI
DESEO. Juan Pablo Pereyra pretende tener una destacada tarea ante Belgrano, para seguir siendo titular,ENVIADO ESPECIAL. ANTONIO FERRONI
20 Septiembre 2008
CORDOBA (Enviado especial, Leo Noli).- De entrada nomás, este lungo vestido con los colores de Atlético tiró la chapa encima; la de chico humilde y de laburante -a no confundirse-, como parece serlo a primera vista Juan Pablo Pereyra, una de las caras nuevas que estará entre los 11 titulares que hoy visitarán a Belgrano, en Barrio Alberdi.
De movida, Juan tira un caño al cronista y pide encarar el arco rival. Se lo ve bien, con confianza, metido de lleno en lo que será un partido chivo, áspero, porque acá, en La Docta, ni los "piratas" ni Talleres regalarán nada cuando les toque defender el honor en casa. Así piensa en voz alta Pereyra, esta torre de 194 centímetros que mueve los pies como si fuera un enano de 150. Juan la tiene atada a los pies o por lo menos eso dejó entrever en sus últimas apariciones como relevo en el "decano".
Alejado de la presión llamada estadística negativa, donde indica que Atlético no ganó ni anotó fuera del Monumental, el lungo acepta que eso es historia pasada, si no, no se podría jugar al fútbol. "Lo pasado pisado. Uno debe concentrarse en el presente inmediato y nada más", considera el delantero.
En tanto cuenta que por sus venas corre una necesidad insaciable de dejar hasta el último suspiro dentro del campo de juego.
"Mi virtud es el sacrificio; soy de los que transpiran la camiseta. Las cosas pueden salir bien o mal, pero las ganar de ir al frente no se negocian por nada del mundo. Me gusta ganar", afirma sin titubear Juan Pablo, que prefiere la gloria grupal antes que la personal. "No me muero por hacer un gol. Dios quiera que pueda hacerlo, pero si no me toca a mí, que lo haga cualquiera. Con tal de que nos vaya bien, no me importa nada", dice el santafesino, quien admite que nunca olvidó sus raíces del potrero de su San Lorenzo natal. "Desde que juego al fútbol nunca cambie mi esencia", explica.
Atrevido y encarador, como él mismo se describe, Pereyra no busca descollar con alguna maravilla, sino todo lo contrario. "Si tengo el arco rival enfrente, ni pienso hacer una maravilla para anotar (risas). Hay que hacer el gol como sea y lo más temprano posible", enfatiza y sueña.
"Dios quiera que no salga más de las alineación titular y si no se da, seguiré trabajando para conseguir una nueva oportunidad", asiente el ex Tigre.

- Ultimo minuto de juego, gol de Pereyra ¿ cómo festejaría?
- No, no sabés. Sería impresionante. Dios quiera.....

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