08 Septiembre 2008 Seguir en 
Preocupante por donde se lo mire, aun sin tener en cuenta lo que digan algunos números (cuatro fechas sin ganar, por ejemplo), y que todavía reste mucho camino por recorrer en estas Eliminatorias para Sudáfrica 2010. Y con la preocupación por lo que hace, o mejor dicho no hace, el seleccionado de Basile va mucho más allá de lo que pasó contra Paraguay y lo que pueda llegar a suceder el miércoles, en Lima, con Perú.
Al equipo, transcurridas siete fechas, le cuesta encontrar un nivel de juego adecuado, especialmente cuando Juan Román Riquelme está "ausente". Y esto es alarmante, teniendo en cuenta el supuesto material humano del que dispone el entrenador. Para explicar esta situación hay muchas teorías en danza, pero en concreto ninguna termina de conformar, especialmente las emanadas del cuerpo técnico y de los principales referentes del seleccionado.
Argentina es hoy un equipo sin rumbo, que gana, ahora cada vez menos, sus encuentros por el peso de algunas de sus figuras, Riquelme, Messi, Agüero... Pero en mayor medida por las carencias de sus rivales. Y todo esto queda en evidencia cuando el que está en frente es un equipo ordenado, que juega como tal y tiene una o dos figuras desequilibrantes, definición que le cae justa al Paraguay de Gerardo Martino que, en algún momento del partido del domingo, sin duda, pudo hacer historia.
El "Coco" debe ser el encargado de encontrarle la solución a esto, porque es el que elige los jugadores. Pero el técnico parece en este presente haber perdido la velocidad que tuvo en otros tiempos para leer los partidos, y por eso sus respuestas no llegan en el momento indicado.
Se dice, no sin cierta dosis de razón, que Argentina y Brasil están clasificados para el Mundial, pero Basile, a pesar de algunas limitaciones tales como tener a la mayoría de sus futbolistas jugando en Europa, no debe quedarse con eso y tiene que buscar un equipo. En el que puedan convivir y complementarse Riquelme y Messi, y en el que cuando ellos no estén, haya otros que encuentren soluciones.
Si eso no sucede, Argentina igual estará presente en Sudáfrica 2010, pero allí, como en Mundiales anteriores, se verá que un equipo sin juego y sin identidad no puede llegar muy lejos. Esa es la cuestión.
Al equipo, transcurridas siete fechas, le cuesta encontrar un nivel de juego adecuado, especialmente cuando Juan Román Riquelme está "ausente". Y esto es alarmante, teniendo en cuenta el supuesto material humano del que dispone el entrenador. Para explicar esta situación hay muchas teorías en danza, pero en concreto ninguna termina de conformar, especialmente las emanadas del cuerpo técnico y de los principales referentes del seleccionado.
Argentina es hoy un equipo sin rumbo, que gana, ahora cada vez menos, sus encuentros por el peso de algunas de sus figuras, Riquelme, Messi, Agüero... Pero en mayor medida por las carencias de sus rivales. Y todo esto queda en evidencia cuando el que está en frente es un equipo ordenado, que juega como tal y tiene una o dos figuras desequilibrantes, definición que le cae justa al Paraguay de Gerardo Martino que, en algún momento del partido del domingo, sin duda, pudo hacer historia.
El "Coco" debe ser el encargado de encontrarle la solución a esto, porque es el que elige los jugadores. Pero el técnico parece en este presente haber perdido la velocidad que tuvo en otros tiempos para leer los partidos, y por eso sus respuestas no llegan en el momento indicado.
Se dice, no sin cierta dosis de razón, que Argentina y Brasil están clasificados para el Mundial, pero Basile, a pesar de algunas limitaciones tales como tener a la mayoría de sus futbolistas jugando en Europa, no debe quedarse con eso y tiene que buscar un equipo. En el que puedan convivir y complementarse Riquelme y Messi, y en el que cuando ellos no estén, haya otros que encuentren soluciones.
Si eso no sucede, Argentina igual estará presente en Sudáfrica 2010, pero allí, como en Mundiales anteriores, se verá que un equipo sin juego y sin identidad no puede llegar muy lejos. Esa es la cuestión.









