28 Agosto 2008 Seguir en 
Los Guayaberos no son los mismos que hace 21 años, cuando se formó la banda. Tampoco los que hace 13 meses editaron su tercer disco, “Cocinando”. Con la salida de su cuarto trabajo, “Kamaroneando”, el rock y sonidos como el ska se apoderaron del grupo a lo largo de nueve canciones.
El martes pasado la banda presentó este material ante la prensa en un bar, con un minishow casi acústico en el que también tocaron La Sueca y La pierna divina, los grupos que oficiarán de teloneros el sábado, cuando el disco sea presentado en vivo en La Zona (San Juan 751).
Lo que se mantiene inalterable en Los Guayaberos es ese contagioso espíritu fiestero que viene haciendo bailar a demasiados tucumanos desde hace mucho tiempo. Y a eso apunta el nombre del disco, como un neologismo que lleva a pensar justamente en la fiesta, explican ellos.
“Este disco sintetiza nuestra historia. Está más definido que el anterior, que fue de transición entre la salsa y el rock. Ahora hay una maduración musical que se nota, sobre una base armónica que permite jugar mucho con los sonidos, aunque sea diferente a cuando éramos 13 músicos”, destaca Daniel Diosque, el Negro, que canta y toca la guitarra.
El cambio que se viene produciendo en la banda desde hace casi dos años la llevó a insertarse con tranquilidad en la movida rockera tucumana, aunque eso no sea nada casual. “Desde hace una pila de años venimos haciendo fiestas multitudinarias, y no hay rockero que no haya bailado aunque sea una vez con nosotros”, asegura el Negro, quien dice sentirse respetado por los músicos locales. “Ahora estamos más integrados, eso sí”, confirma.
El Negro cuenta que cada vez que terminaron de grabar un disco, una oleada creativa se apoderó de ellos y, como ahora, salieron muchos temas nuevos. “Ya hay otros ocho, que seguro que van a ir puliéndose... Así que ya tenemos el próximo CD, que esperamos poder sacar a mediados del año que viene”, dice.
Los Guayaberos no depositan más expectativas en sus discos que los puedan escuchar quienes los siguen. Pero nada de locuras de fama y dinero. “Es un modo de mostrar lo que hacemos, y como no se puede tocar todo el tiempo en vivo, que es lo que más nos gusta, por lo menos estamos en un CD. Pero si un día aparece un sello y nos ofrece hacernos millonarios, seguro que agarramos; aunque no es lo que estamos buscando, y creo que eso es obvio”, dice entre risas mientras se prepara para su set acústico privado en el patio trasero de El árbol de Galeano, en una noche ideal para ese tipo de encuentros.
El sonido de “Kamaroneando”, que tiene invitados como Tony Molteni en voces, está centrado en el rock, pero recurre a elementos del candombe, la cumbia, el hip hop y otros ritmos.
Los Guayaberos son, además del Negro, Rodrigo Arias (bajo), Eduardo Isa Osman (batería), Chupete Carrillo (percusión y voces) y Raúl Villagra (viola).
Convertidos en patriarcas de de la noche, Los Guayaberos están muy interesados en ayudar a nuevas bandas a ganarse su espacio. Por eso, además de que los grupos invitados tocaron en la función para la prensa, el Negro insistió desde el micrófono en que se les dé importancia en los medios a estas formaciones que se vienen abriendo camino con mucho esfuerzo.
Pero La Sueca y La Pierna Divina, a pesar de que se formaron recientemente, están integradas por músicos que vienen trabajando desde hace un buen tiempo en diferentes proyectos dentro del rock tucumano. En La Sueca tocan Gonzalo Córdoba, Federico Sánchez, Javier Macías, Coco Sabaté, Gustavo Barchini y Adrián Díaz Enrico, con un estilo que gira entorno al ska y al regggae, con letras cargadas de humor. Por ahora, la banda está tocando en cuanto espacio se le abre, y se prepara para entrar a grabar.
La Pierna Divina está formada por Martín D’Agostini, Pato, Guso Wagner y Gonza, con buenas canciones rockeras.
El martes pasado la banda presentó este material ante la prensa en un bar, con un minishow casi acústico en el que también tocaron La Sueca y La pierna divina, los grupos que oficiarán de teloneros el sábado, cuando el disco sea presentado en vivo en La Zona (San Juan 751).
Lo que se mantiene inalterable en Los Guayaberos es ese contagioso espíritu fiestero que viene haciendo bailar a demasiados tucumanos desde hace mucho tiempo. Y a eso apunta el nombre del disco, como un neologismo que lleva a pensar justamente en la fiesta, explican ellos.
“Este disco sintetiza nuestra historia. Está más definido que el anterior, que fue de transición entre la salsa y el rock. Ahora hay una maduración musical que se nota, sobre una base armónica que permite jugar mucho con los sonidos, aunque sea diferente a cuando éramos 13 músicos”, destaca Daniel Diosque, el Negro, que canta y toca la guitarra.
El cambio que se viene produciendo en la banda desde hace casi dos años la llevó a insertarse con tranquilidad en la movida rockera tucumana, aunque eso no sea nada casual. “Desde hace una pila de años venimos haciendo fiestas multitudinarias, y no hay rockero que no haya bailado aunque sea una vez con nosotros”, asegura el Negro, quien dice sentirse respetado por los músicos locales. “Ahora estamos más integrados, eso sí”, confirma.
El Negro cuenta que cada vez que terminaron de grabar un disco, una oleada creativa se apoderó de ellos y, como ahora, salieron muchos temas nuevos. “Ya hay otros ocho, que seguro que van a ir puliéndose... Así que ya tenemos el próximo CD, que esperamos poder sacar a mediados del año que viene”, dice.
Los Guayaberos no depositan más expectativas en sus discos que los puedan escuchar quienes los siguen. Pero nada de locuras de fama y dinero. “Es un modo de mostrar lo que hacemos, y como no se puede tocar todo el tiempo en vivo, que es lo que más nos gusta, por lo menos estamos en un CD. Pero si un día aparece un sello y nos ofrece hacernos millonarios, seguro que agarramos; aunque no es lo que estamos buscando, y creo que eso es obvio”, dice entre risas mientras se prepara para su set acústico privado en el patio trasero de El árbol de Galeano, en una noche ideal para ese tipo de encuentros.
El sonido de “Kamaroneando”, que tiene invitados como Tony Molteni en voces, está centrado en el rock, pero recurre a elementos del candombe, la cumbia, el hip hop y otros ritmos.
Los Guayaberos son, además del Negro, Rodrigo Arias (bajo), Eduardo Isa Osman (batería), Chupete Carrillo (percusión y voces) y Raúl Villagra (viola).
Convertidos en patriarcas de de la noche, Los Guayaberos están muy interesados en ayudar a nuevas bandas a ganarse su espacio. Por eso, además de que los grupos invitados tocaron en la función para la prensa, el Negro insistió desde el micrófono en que se les dé importancia en los medios a estas formaciones que se vienen abriendo camino con mucho esfuerzo.
Pero La Sueca y La Pierna Divina, a pesar de que se formaron recientemente, están integradas por músicos que vienen trabajando desde hace un buen tiempo en diferentes proyectos dentro del rock tucumano. En La Sueca tocan Gonzalo Córdoba, Federico Sánchez, Javier Macías, Coco Sabaté, Gustavo Barchini y Adrián Díaz Enrico, con un estilo que gira entorno al ska y al regggae, con letras cargadas de humor. Por ahora, la banda está tocando en cuanto espacio se le abre, y se prepara para entrar a grabar.
La Pierna Divina está formada por Martín D’Agostini, Pato, Guso Wagner y Gonza, con buenas canciones rockeras.







