El fiscal reclamó que Bussi y Menéndez cumplan prisión perpetua en Villa Urquiza

En teoría, sólo tenían que hablar el fiscal y los abogados de las defensas, que debían efectuar sus alegatos. No obstante, el ex mandatario, que estaba presente en la sala de audiencias, solicitó que se le permitiera manifestarse. Entonces, se produjo una discusión política entre él y el fiscal por la actuación de este último en 1987, cuando era vicepresidente del radicalismo. Ajuste de cuentas por el Colegio Electoral.

27 Agosto 2008
Fueron dos horas y 50 minutos de un alegato sentido y, por momentos, estremecedor. “El senador Guillermo Vargas Aignasse fue víctima de un perverso plan ideado por mentes tortuosas que, según ellas, estaba destinado a liberar a la patria. Pero no se puede concebir que alguien pretenda liberar a la patria secuestrando, torturando y matando compatriotas. ¡A la patria se la libera de otra manera!”. A argumentos como estos recurrió ayer el fiscal federal Alfredo Terraf para solicitar que Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez sean mañana condenados a prisión perpetua y que, además, cumplan esa pena en la cárcel de Villa Urquiza. Por eso, solicitó la revocación de los regímenes de detención domiciliaria de los que los militares retirados gozan actualmente en la causa.
Si bien desbrozó cada uno de los siete delitos de los que acusó a los militares retirados, Terraf se preocupó por destacar que el secuestro y la desaparición del ex senador provincial justicialista en 1976 no fueron hechos aislados, sino que formaron parte de un plan sistemático de las Fuerzas Armadas tras el golpe de Estado del 24 de marzo de ese año. “A nadie escapa que en la Argentina, durante esa negra noche, además de una tiranía, se desarrolló un plan organizado de terror, que tenía por objetivo la eliminación de todo aquel que pensara distinto de quienes ejercían el poder... Por eso actuaban de noche, encapuchados; secuestraban a mujeres embarazadas y cambiaban el hogar de miles de niños. Actuaron con lo que denomino impudicia del poder”, afirmó.
Los cambios en el tono de voz y  hasta ciertos enojos pusieron en evidencia la forma en que el fiscal asumió el papel que le tocó cumplir. Eso fue notorio cuando se refirió a “las condiciones tortuosas de detención y a la aplicación de tormentos reiterados que padeció Vargas Aignasse”. Además de calificar estos hechos como los más aberrantes que puede sufrir un ser humano, Terraf lamentó: “¡Dios mío y, a veces, van a misa y le piden a Dios estos miserables que actuaban así con personas indefensas por el solo hecho de que pensaban distinto que ellos. Se golpean el pecho en las iglesias y ‘picanean’ en las cárceles!”. En uno de los tantos momentos dramáticos, aseveró: “¡hay que ser diferente a la especie humana para ordenar y cumplir la comisión de estos hechos!”.
Terraf tampoco se privó del recurso de la ironía para poner de relieve que en Tucumán “no volaba un pájaro ni se movía la hoja de un árbol sin que lo supieran Bussi y Menéndez”. Precisamente, se basó en esta idea, además del testimonio de Eduardo Cattáneo (era el segundo en el Comando de la V Brigada de Infantería), para refutar la tesis del ex gobernador de que de la Junta de Comandantes partió la lista de las personas que debían ser detenidas el 24 de marzo de 1976. “Es posible suponer a (Jorge) Videla, a (Eduardo) Masera y a (Ramón) Agosti diciendo: ‘en Calamuchita, a tales; en Resistencia, a Mengano, y en Tierra del Fuego a Zutano’. Era evidente que en cada lugar fueron confeccionadas las nóminas. Tal fue lo que sucedió en Tucumán con la aprobación del Tercer Cuerpo de Ejército (lo comandaba Menéndez)”, dijo.

Gentileza de película
El fiscal calificó de pantomima la hipótesis -sostenida por la defensa de Bussi- de que Vargas Aignasse sufrió un segundo secuestro el 5 de abril cuando era trasladado por personal de la cárcel de Villa Urquiza hacia su domicilio, supuestamente para ser puesto en libertad. “Nunca supe en mis 30 años de abogado que ningún sistema penitenciario del mundo ponga a disposición un vehículo para llevar al liberado hasta la casa. La dictadura, después de haberlo torturado, consideró que Vargas Aignasse era merecedor de una gentileza que no vi ni en las películas”, esgrimió.
Por el contrario, Terraf se basó en la declaración del ex sindicalista Juan Palavecino, que declaró que durante la tarde del 6 de abril vio a Vargas Aignasse en la Brigada de Investigaciones de la Policía con signos de haber sido torturado.
El fiscal insistió en que se vieron obligados a inventar lo del segundo secuestro, porque, de lo contrario, hubieran quedado en evidencia las condiciones ignominiosas a las que había sido sometido el ex senador. “No me sorprende, son profesionales de la mentira. Son incapaces de enfrentar la verdad y de decir: ‘sí, hicimos tales cosas, porque estábamos convencidos de que era el modo de solucionar los problemas de la Argentina’”, aseveró.
Terraf no tiene dudas de que Bussi fue el mejor testigo que consiguió en su afán de probar que en el Estado fue montada una asociación ilícita para perseguir a miles de personas, con lo que quedó configurado el delito de genocidio. “El relató que en la provincia funcionaban cientos de lugares de detención, donde se individualizaba a las personas y se las sometía a interrogatorios por parte de grupo de tareas, que cambiaban cada 45 días”, resaltó. “Pero la vida de los muertos está en la memoria de los vivos”, remató, recurriendo a la cita de Cicerón, el político romano.

Definiciones
“Como no está el cuerpo de Vargas Aignasse, ¿podemos decir que no hay homicidio? Como no están los miles que desaparecieron desde el 24 de marzo de 1976, al no estar sus cuerpos, ¿tendremos que decir que no fueron asesinados?”

“Una de las grandes mentiras que se utilizó fue de que en el país hubo una guerra. Si eso fuera verdad, pregunto: ¿en qué combate murieron Raúl Lechesi, José Chebaia, Dardo Molina, Angel Gerardo Pisarello, Eduardo Serrano, Luis Falú, el maestro Francisco Isauro Arancibia y miles más?” 

“¿Cuál era el ejército de Vargas Aignasse? ¿Lo integraban su esposa, cuatro hijos (de uno a nueve años) y la estudiante que vivía con ellos?”

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