17 Agosto 2008 Seguir en 
LA PAZ.- Los discapacitados de varias regiones del país, que reclaman desde hace casi un mes al gobierno central el pago de un beneficio, amenazaron con bloquear caminos, crucificarse e incluso inmolarse si no se cumple la promesa del Ejecutivo. Entre tanto, luego de la violenta represión policial a un grupo de discapacitados que protestaban en Santa Cruz de la Sierra, el prefecto cruceño, Rubén Costas, dispuso que a partir de ahora la Policía recibirá solo órdenes suyas. “Aquí sólo manda el gobernador; y advertimos que el presidente, Evo Morales, no pisará esta región mientras no pida perdón por esta agresión a ciudadanos, tal como está sucediendo en Chuquisaca”, arengó Costas ante una multitud reunida en inmediaciones del “Cristo Redentor”, monumento que es símbolo del movimiento autonómico iniciado en 2004 en Santa Cruz de la Sierra.
Cinco frentes activos
Los focos más activos de las protestas en demanda de un bono anual de unos U$S 400 se encuentran en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Tarija, Pando y Potosí.
Tierra de nadie
La represión policial del viernes para expulsar a un grupo de minusválidos que había tomado las oficinas cruceñas de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), provocó todo tipo de protestas y culminó con un cerco por varias horas de las central de policía en Santa Cruz. El comandante, coronel Wilge Obleas, terminó renunciando a su cargo tras recibir la noche del viernes una golpiza por parte de miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, la fuerza de choque del Comité pro Santa Cruz. “El coronel Obleas pidió su relevo. Hemos aceptado y tres generales de nuestra policía estarán a cargo del comando de Santa Cruz”, informó ayer el comandante nacional, general Miguel Jemio.
El propio Jemio fue agredido cuando se dirigía a pie de la sede policial, según imágenes difundidas por televisión. Jemio, su edecán y Obleas recibieron varios puntapiés tras caer al piso por una zancadilla.
Al ratificar que el nuevo comandante sólo recibirá sus órdenes, Costas rompe la cadena de mando institucional. “ Morales y su mariscal de la muerte, el tal ministro Alfredo Rada, dejarán de sembrar el terror”, dijo. (Reuter-DPA)
Cinco frentes activos
Los focos más activos de las protestas en demanda de un bono anual de unos U$S 400 se encuentran en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Tarija, Pando y Potosí.
Tierra de nadie
La represión policial del viernes para expulsar a un grupo de minusválidos que había tomado las oficinas cruceñas de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), provocó todo tipo de protestas y culminó con un cerco por varias horas de las central de policía en Santa Cruz. El comandante, coronel Wilge Obleas, terminó renunciando a su cargo tras recibir la noche del viernes una golpiza por parte de miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, la fuerza de choque del Comité pro Santa Cruz. “El coronel Obleas pidió su relevo. Hemos aceptado y tres generales de nuestra policía estarán a cargo del comando de Santa Cruz”, informó ayer el comandante nacional, general Miguel Jemio.
El propio Jemio fue agredido cuando se dirigía a pie de la sede policial, según imágenes difundidas por televisión. Jemio, su edecán y Obleas recibieron varios puntapiés tras caer al piso por una zancadilla.
Al ratificar que el nuevo comandante sólo recibirá sus órdenes, Costas rompe la cadena de mando institucional. “ Morales y su mariscal de la muerte, el tal ministro Alfredo Rada, dejarán de sembrar el terror”, dijo. (Reuter-DPA)
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