17 Agosto 2008 Seguir en 
Este año se registró una gran demanda en las empresas de seguridad y vigilancia tucumanas para cubrir casos de infidelidad, tanto por parte de hombres como de mujeres, según informaron las agencias consultadas.
De acuerdo con lo que pudo averiguar LA GACETA, debido a este incremento los empresarios del rubro decidieron incorporar elementos más sofisticados, a fin de poder cumplir con mayor eficiencia la tarea de averiguar por qué una mujer y un hombre que forman una pareja deciden dar una parte o entregarse totalmente a otras personas.
A la tarea de sacar fotos, de filmar, de hacer informes por escrito y de intervenir teléfonos, las empresas ya incorporaron sistemas de seguimiento y detección vehicular. Así, luego de colocar un dispositivo satelital en el chasis del rodado, podrán llamar al cliente y decirle, por ejemplo: "su esposa (o esposo) está en estos momentos acompañada/o en el auto, en el parque 9 de Julio, y hace media hora ambos salieron de un hotel ubicado en la ruta 9. Lo tenemos todo registrado". Claro que el o la interesado/a en saber sobre los pasos de su pareja deberá desembolsar por ese informe, por jornada de hasta 12 horas, por lo menos, $ 460, es decir $ 3.220 por semana.
"Los infieles se verán más expuestos ahora que podremos utilizar estos sistemas de mayor complejidad. En el acto se sabrá dónde está el auto con los ?tortolitos? y esto ayudará bastante a los investigadores, que podrán llegar rápidamente con la cámara de fotos o la filmadora", dijo el directivo de una empresa.
Las sorpresas
Una de las principales medidas que piden los que se consideran afectados por la infidelidad, es el control en el lugar de trabajo, porque el marido sospecha que su mujer tiene algo que ver con el jefe. "Pero a veces hay sorpresa: la relación es con otro compañero", señala el empresario.
Los directivos consultados remarcaron que la tarea de seguimiento debe ser realizada por empresas serias y habilitadas legalmente para tal fin. "Una investigación deficiente, irresponsable e incompleta puede derivar en separaciones, divorcios o hasta asesinatos. No se puede jugar con los sentimientos; los riesgos son muy grandes si no se hacen las cosas bien", remarcó.
Otro empresario señaló en forma tajante: "en lo que se refiere a la infidelidad, hay mujeres y hombres audaces, eso depende de cada persona". Luego hizo una diferenciación: "hay infieles permanentes y otros que son ocasionales, o sea aquellos que deciden tirar una cana al aire de vez en cuando. En esto, la cuestión puede ser impredecible e imprevisible".
Al ser consultado acerca de las tarifas que se cobran por el servicio, el ex jefe policial indicó: "nuestro trabajo no se mide en horas sino por el resultado que se obtiene al final. No obstante, en 48 o en 72 horas ya se pueden lograr elementos como para saber si alguien está o no en el camino de la infidelidad. De allí en adelante depende del interesado si se ahonda o no la investigación".
"Quien encarga -agregó el directivo- un seguimiento de su pareja, mujer u hombre, quiere en algunos casos pruebas contundentes y reales para divorciarse y, tras el proceso judicial, llevarse la mayoría de los bienes que se obtuvieron en común".
"En otros casos, la persona simplemente quiere saber si su pareja le es infiel y no apunta a la ruptura del matrimonio, ya sea por cariño, por amor a los hijos o porque quiere preservar la familia", concluyó.
De acuerdo con lo que pudo averiguar LA GACETA, debido a este incremento los empresarios del rubro decidieron incorporar elementos más sofisticados, a fin de poder cumplir con mayor eficiencia la tarea de averiguar por qué una mujer y un hombre que forman una pareja deciden dar una parte o entregarse totalmente a otras personas.
A la tarea de sacar fotos, de filmar, de hacer informes por escrito y de intervenir teléfonos, las empresas ya incorporaron sistemas de seguimiento y detección vehicular. Así, luego de colocar un dispositivo satelital en el chasis del rodado, podrán llamar al cliente y decirle, por ejemplo: "su esposa (o esposo) está en estos momentos acompañada/o en el auto, en el parque 9 de Julio, y hace media hora ambos salieron de un hotel ubicado en la ruta 9. Lo tenemos todo registrado". Claro que el o la interesado/a en saber sobre los pasos de su pareja deberá desembolsar por ese informe, por jornada de hasta 12 horas, por lo menos, $ 460, es decir $ 3.220 por semana.
"Los infieles se verán más expuestos ahora que podremos utilizar estos sistemas de mayor complejidad. En el acto se sabrá dónde está el auto con los ?tortolitos? y esto ayudará bastante a los investigadores, que podrán llegar rápidamente con la cámara de fotos o la filmadora", dijo el directivo de una empresa.
Las sorpresas
Una de las principales medidas que piden los que se consideran afectados por la infidelidad, es el control en el lugar de trabajo, porque el marido sospecha que su mujer tiene algo que ver con el jefe. "Pero a veces hay sorpresa: la relación es con otro compañero", señala el empresario.
Los directivos consultados remarcaron que la tarea de seguimiento debe ser realizada por empresas serias y habilitadas legalmente para tal fin. "Una investigación deficiente, irresponsable e incompleta puede derivar en separaciones, divorcios o hasta asesinatos. No se puede jugar con los sentimientos; los riesgos son muy grandes si no se hacen las cosas bien", remarcó.
Otro empresario señaló en forma tajante: "en lo que se refiere a la infidelidad, hay mujeres y hombres audaces, eso depende de cada persona". Luego hizo una diferenciación: "hay infieles permanentes y otros que son ocasionales, o sea aquellos que deciden tirar una cana al aire de vez en cuando. En esto, la cuestión puede ser impredecible e imprevisible".
Al ser consultado acerca de las tarifas que se cobran por el servicio, el ex jefe policial indicó: "nuestro trabajo no se mide en horas sino por el resultado que se obtiene al final. No obstante, en 48 o en 72 horas ya se pueden lograr elementos como para saber si alguien está o no en el camino de la infidelidad. De allí en adelante depende del interesado si se ahonda o no la investigación".
"Quien encarga -agregó el directivo- un seguimiento de su pareja, mujer u hombre, quiere en algunos casos pruebas contundentes y reales para divorciarse y, tras el proceso judicial, llevarse la mayoría de los bienes que se obtuvieron en común".
"En otros casos, la persona simplemente quiere saber si su pareja le es infiel y no apunta a la ruptura del matrimonio, ya sea por cariño, por amor a los hijos o porque quiere preservar la familia", concluyó.
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