Demasiado castigo
El empate estaba cantado en Avellaneda cuando un descuido le costó la derrota a San Martín. Por José Miguel Manrique, Redacción LA GACETA - enviado especial.
El gol llegó cuando el empate parecía sellado. Gandín aprovechó una cesión de Montenegro y venció a Gutiérrez. Los "santos" manejaron mejor la pelota y dominaron el juego en varios pasajes. Impresionante respaldo de los hinchas tucumanos.
Hizo casi todo bien, pero festejó el rival
BUENOS AIRES.- Estas son las derrotas que más duelen. Las inmerecidas, las que se sufren por culpa de una distracción, cuando la persiana parece bajada y el punto está en el bolsillo. Le pasó a San Martín en Avellaneda. Nadie imaginaba que el 0 a 0 podía modificarse, pero Independiente encontró el gol en el último ataque, con un toque de Darío Gandín a la red en el área chica. Y no dejó tiempo para reacciones heroicas.Fue un resultado injusto, porque el "santo" manejó el partido durante extensos pasajes. Controló la pelota, maniató a Independiente y, de haber contado con mayor decisión y peso ofensivo, se habría llevado un resultado mucho más generoso de la cancha de Racing. No pudo ser. No fue un gran partido. La cancha -pésima- conspiró contra el buen fútbol. Tampoco sobraron las ideas. Los "rojos" -montenegrodependientes- naufragaron en un mar de imprecisiones. Su público, nervioso, le metió presión al equipo de Claudio Borghi.
San Martín aprovechó esa circunstancia. Bien parado en la cancha, firme atrás y sobrio en el medio -apoyado en la eficacia de Pablo Cantero- le quitó la pelota al anfitrión y por momentos la hizo circular muy bien. En el complemento, cuando el partido se opacó por completo, el equipo se tiró atrás y dejó pasar los minutos sin padecer sobresaltos.
Fueron escasas las jugadas de gol. La más clara de la etapa inicial estuvo en los pies de Patricio Pérez, que giró en el área chica y se encontró con una buena tapada de Assman. Independiente sólo se había acercado con un cabezazo de Turdó (en contra, al intentar despejar) y un tiro desviado de Montenegro, al cabo de un contragolpe.
La segunda etapa transcurrió lejos de las áreas. Borghi movió las piezas y mandó a Gandín al campo, pero al "rojo" le siguió costando desacomodar a la última línea de San Martín.
Era empate cantado, sobre todo cuando Montenegro se perdió un gol imposible, solo con el arco a su disposición. Pero se produjo esa jugada fatídica y a Independiente le salió el tiro del final. Y San Martín vuelve con las manos vacías.
Síntesis
INDEPENDIENTE 1 -- SAN MARTIN 0
INDEPENDIENTE: Fabián Assman (6); Carlos Matheu (5), Leandro Gioda (6) y Guillermo Rodríguez (5); Mariano Herrón (4), Lucas Pusineri (5), Damián Ledesma (4) y Lucas Mareque (5); Daniel Montenegro (6) y Federico Higuaín (4); Leonel Núñez (4). DT: Claudio Borghi.
SAN MARTIN: Marcos Gutiérrez (5); Germán Noce (6), Juan Monge (6) y Matías Villavicencio (6); Marcelo Quinteros (5), Facundo Pérez Castro (5), Pablo Cantero (7), Ramiro Leone (7); Patricio Pérez (6); Gustavo Ibáñez (7) y Mario Turdó (6). DT: Carlos Roldán.
GOL: Segundo tiempo: 44? Gandín (I).
Cambios: 56? Darío Gandin (5) por Higuaín (I) y Emanuel Centurión (4) por Herrón (I); 61? Gerardo Solana por Pérez (SM), 76? Leonel Ríos por Ledesma (I), 79? Pablo de Muner por Cantero (SM) y 81? Daniel Vega por Turdó (SM).
Arbitro: Federico Beligoy.
Estadio: Racing (local Independiente).













