04 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Con el fluir de las horas, aumenta la tensión y la expectativa por el comienzo de la sesión en la Cámara de Diputados, en la que el Gobierno nacional buscará dar el primer paso para convertir en ley la controvertida suba de las retenciones móviles a las exportaciones, origen del prolongado conflicto con el campo.
Ante esa posibilidad, los productores agropecuarios llamaron a realizar nuevos cacerolazos esta noche, en distintas ciudades del país, en defensa del campo y en contra de las retenciones. Así lo anticipó el titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, quien especificó que la protesta comenzará a las 20.
El dirigente descartó que los ruralistas evalúen, por ahora, volver a los cortes de ruta, aunque sí considerarían recurrir a la Justicia si el Congreso ratifica la resolución 125. "Seguiremos reclamando, no vamos a claudicar: estamos peleando por la subsistencia de los productores", resaltó.
A su criterio, volver a los cortes -una medida que divide a la dirigencia del campo- beneficiaría sólo al Gobierno, que así podría justificar el desabastecimiento de gasoil.
Rebelión
Ante el anuncio del cacerolazo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, salió a cuestionar duramente a los productores. "Es la mayor muestra de intolerancia que se conoció. Siguen provocando desorden e intranquilizando a los argentinos", consideró.
El funcionario sostuvo que, si el proyecto oficial es avalado por el Congreso y los ruralistas lo rechazan, estarían en actitud de rebelión ante la ley. "La dirigencia del campo tiene una actitud de terquedad. Sólo están de acuerdo si se hace lo que piden", opinó.
Luego, minimizó la reacción del ex presidente Néstor Kirchner, quien ayer volvió a exhortar a los legisladores a que voten el proyecto oficial. "Las mayores presiones que sufren los legisladores no son los dichos de Kirchner, sino las que experimentan quienes son insultados en sus casas, a los que les tiran huevazos y pintura", subrayó.
Fernández criticó a De Angeli. "Aparece como un chacarero bonachón, pero su modus operandi en materia política no es feliz si convoca a una rebelión porque el Congreso votará una ley que no le gusta", aseveró.
Incomprensible
En otro orden, el jefe de Gabinete afirmó que le parece muy poco comprensible lo que hizo el vicepresidente, Julio Cobos, respecto del proyecto de retenciones, y cree que se confundieron los roles institucionales.
"Me cuesta entender lo que está haciendo porque él es parte del Poder Ejecutivo, no del Parlamento. Utilizar al Senado para instalar un debate, con un protagonista que no tiene nada que ver, me parece impropio para una República", sostuvo.
"En términos institucionales no parece una salida feliz. Tampoco me parece que sea una actitud clara en términos democráticos, porque se supone que estamos hablando de alguien que es parte de una fórmula", explicó.
Luego concluyó: "es cierto que todos tenemos formas distintas de pensar, también yo disiento con medidas que toma el Gobierno, pero la realidad es que soy parte de él y si cada vez que a uno no le gusta algo hace lo que quiere, sería un disparate". (NA-Télam-DyN)
Ante esa posibilidad, los productores agropecuarios llamaron a realizar nuevos cacerolazos esta noche, en distintas ciudades del país, en defensa del campo y en contra de las retenciones. Así lo anticipó el titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, quien especificó que la protesta comenzará a las 20.
El dirigente descartó que los ruralistas evalúen, por ahora, volver a los cortes de ruta, aunque sí considerarían recurrir a la Justicia si el Congreso ratifica la resolución 125. "Seguiremos reclamando, no vamos a claudicar: estamos peleando por la subsistencia de los productores", resaltó.
A su criterio, volver a los cortes -una medida que divide a la dirigencia del campo- beneficiaría sólo al Gobierno, que así podría justificar el desabastecimiento de gasoil.
Rebelión
Ante el anuncio del cacerolazo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, salió a cuestionar duramente a los productores. "Es la mayor muestra de intolerancia que se conoció. Siguen provocando desorden e intranquilizando a los argentinos", consideró.
El funcionario sostuvo que, si el proyecto oficial es avalado por el Congreso y los ruralistas lo rechazan, estarían en actitud de rebelión ante la ley. "La dirigencia del campo tiene una actitud de terquedad. Sólo están de acuerdo si se hace lo que piden", opinó.
Luego, minimizó la reacción del ex presidente Néstor Kirchner, quien ayer volvió a exhortar a los legisladores a que voten el proyecto oficial. "Las mayores presiones que sufren los legisladores no son los dichos de Kirchner, sino las que experimentan quienes son insultados en sus casas, a los que les tiran huevazos y pintura", subrayó.
Fernández criticó a De Angeli. "Aparece como un chacarero bonachón, pero su modus operandi en materia política no es feliz si convoca a una rebelión porque el Congreso votará una ley que no le gusta", aseveró.
Incomprensible
En otro orden, el jefe de Gabinete afirmó que le parece muy poco comprensible lo que hizo el vicepresidente, Julio Cobos, respecto del proyecto de retenciones, y cree que se confundieron los roles institucionales.
"Me cuesta entender lo que está haciendo porque él es parte del Poder Ejecutivo, no del Parlamento. Utilizar al Senado para instalar un debate, con un protagonista que no tiene nada que ver, me parece impropio para una República", sostuvo.
"En términos institucionales no parece una salida feliz. Tampoco me parece que sea una actitud clara en términos democráticos, porque se supone que estamos hablando de alguien que es parte de una fórmula", explicó.
Luego concluyó: "es cierto que todos tenemos formas distintas de pensar, también yo disiento con medidas que toma el Gobierno, pero la realidad es que soy parte de él y si cada vez que a uno no le gusta algo hace lo que quiere, sería un disparate". (NA-Télam-DyN)









