Un conflicto que nos afecta a todos
Es muy difícil encontrar a alguien al que no le haya cambiado la vida el conflicto Gobierno-campo. En algunos casos, la crisis golpeó directamente en el bolsillo, como les ocurre a los productores y a los transportistas, que llevan más de dos meses sin obtener ingresos. Acreedores, proveedores, familia, amigos; todos se ven obligados a dar una mano a los más perjudicados por la tensión entre el campo y el Gobierno. Pero también está la gente común, que tiene problemas para viajar debido a los cortes de rutas, o para cargar combustibles, o directamente para comprar los insumos que demanda la vida diaria, ya que hay escasez y precios en alza. La sociedad toda espera una solución al conflicto.
15 Junio 2008 Seguir en 
La no comercialización de granos como consecuencia del conflicto Gobierno-campo impactó prácticamente en cada área del sector agropecuario de la provincia. La agudización de la crisis, a partir de los últimos cortes de rutas, profundizó los problemas de productores y transportistas de granos. Cómo se sobrelleva la situación.
¿Cómo sobreviven los agricultores tucumanos que desde hace tres meses protestan contra la política agropecuaria nacional? La falta de ingresos por la no comercialización de granos y el consecuente deterioro de la cadena de pagos en el sector rural es uno de los problemas más graves del momento, que se suma a la situación de desabastecimiento general que se vive en todo el país.
Más allá de las reservas económicas que pudieran tener los productores como para subsistir en un marco de parálisis del mercado, los acreedores y los proveedores del campo son la principal variable de ajuste en el actual contexto.
Carlos Tambussi es oriundo de Buenos Aires y cada año recorre el área sojera del país con sus cosechadoras. Tambussi, al igual que muchos otros, es contratista y brinda el servicio de cosecha de soja a los productores, y siempre tiene trabajo. Pero, a diferencia de años anteriores, en la presente campaña no pudo aún cobrar por sus servicios. En el piquete de Pozo Hondo (Santiago del Estero), Tambussi habló con LA GACETA. "He vivido el primer paro agrario estando en Buenos Aires. Fue terrorífico, porque mucho de lo que pasó no trascendió, debido a que el Gobierno tapó muchas cosas. Por ejemplo, la televisión no mostró que se incendiaron a propósito tractores y casillas en el oeste de la provincia de Buenos Aires", relató.
Según el empresario, apenas comenzó 2008 les advirtió a sus allegados que vislumbraba que el año sería malo. "Fue una idea que me invadió en ese momento, nada más, y finalmente pasó lo que pasó", recordó. Tambussi manifestó su desazón por la parálisis de la actividad. "Esto es realmente cansador, perturbador. Perdemos todos con esta parálisis. Nosotros hicimos los trabajos, pero los productores me piden tiempo para pagarme. De esa manera, no cobro yo, y tampoco le puedo pagar a mi tractorista ni a mi maquinista", subrayó.
"Para colmo -agregó-, tenemos que andar ?cirujeando? por un poco de gasoil en forma permanente. Es increíble que esto esté pasando, que el Gobierno no se dé cuenta de la situación".
Tambussi dijo que sus clientes son personas de su profundo conocimiento. "No tengo dudas de que me van a pagar apenas puedan, pero yo también me veo obligado a posponer obligaciones. Así, tiro para adelante el pago de cuotas y no compro ni reparo ninguna maquinaria. Eso afecta a los concesionarios y a los talleres también, por ejemplo", graficó.
El empresario reveló que se terminó anulando el 90% de los boletos de compra venta de maquinaria agrícola que se firmaron en la Expo Agro, que se llevó a cabo del 5 al 8 de marzo en Santa Fe. "Esta crisis obligó a que el sector rural se repliegue sobre sí mismo. Nadie invierte, nadie repara, y esto se notará especialmente el año que viene, y en el siguiente, cuando el área sembrada en el país sea menor y caiga la producción de carne y de leche por la falta de inversiones. Definitivamente, el daño que se está haciendo al país no se puede cuantificar aún", concluyó Tambussi.
¿Cómo sobreviven los agricultores tucumanos que desde hace tres meses protestan contra la política agropecuaria nacional? La falta de ingresos por la no comercialización de granos y el consecuente deterioro de la cadena de pagos en el sector rural es uno de los problemas más graves del momento, que se suma a la situación de desabastecimiento general que se vive en todo el país.
Más allá de las reservas económicas que pudieran tener los productores como para subsistir en un marco de parálisis del mercado, los acreedores y los proveedores del campo son la principal variable de ajuste en el actual contexto.
Carlos Tambussi es oriundo de Buenos Aires y cada año recorre el área sojera del país con sus cosechadoras. Tambussi, al igual que muchos otros, es contratista y brinda el servicio de cosecha de soja a los productores, y siempre tiene trabajo. Pero, a diferencia de años anteriores, en la presente campaña no pudo aún cobrar por sus servicios. En el piquete de Pozo Hondo (Santiago del Estero), Tambussi habló con LA GACETA. "He vivido el primer paro agrario estando en Buenos Aires. Fue terrorífico, porque mucho de lo que pasó no trascendió, debido a que el Gobierno tapó muchas cosas. Por ejemplo, la televisión no mostró que se incendiaron a propósito tractores y casillas en el oeste de la provincia de Buenos Aires", relató.
Según el empresario, apenas comenzó 2008 les advirtió a sus allegados que vislumbraba que el año sería malo. "Fue una idea que me invadió en ese momento, nada más, y finalmente pasó lo que pasó", recordó. Tambussi manifestó su desazón por la parálisis de la actividad. "Esto es realmente cansador, perturbador. Perdemos todos con esta parálisis. Nosotros hicimos los trabajos, pero los productores me piden tiempo para pagarme. De esa manera, no cobro yo, y tampoco le puedo pagar a mi tractorista ni a mi maquinista", subrayó.
"Para colmo -agregó-, tenemos que andar ?cirujeando? por un poco de gasoil en forma permanente. Es increíble que esto esté pasando, que el Gobierno no se dé cuenta de la situación".
Tambussi dijo que sus clientes son personas de su profundo conocimiento. "No tengo dudas de que me van a pagar apenas puedan, pero yo también me veo obligado a posponer obligaciones. Así, tiro para adelante el pago de cuotas y no compro ni reparo ninguna maquinaria. Eso afecta a los concesionarios y a los talleres también, por ejemplo", graficó.
El empresario reveló que se terminó anulando el 90% de los boletos de compra venta de maquinaria agrícola que se firmaron en la Expo Agro, que se llevó a cabo del 5 al 8 de marzo en Santa Fe. "Esta crisis obligó a que el sector rural se repliegue sobre sí mismo. Nadie invierte, nadie repara, y esto se notará especialmente el año que viene, y en el siguiente, cuando el área sembrada en el país sea menor y caiga la producción de carne y de leche por la falta de inversiones. Definitivamente, el daño que se está haciendo al país no se puede cuantificar aún", concluyó Tambussi.









