17 Mayo 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- El Gobierno de Cristina Kirchner sigue cosechando opiniones en contra del traslado a Salta de la celebración oficial del 25 de Mayo que, por tradición, debe tener lugar en Buenos Aires.
El presidente de la Pastoral Universitaria porteña, Guillermo Marcó, además de cuestionar la mudanza de la celebración a la ciudad norteña, criticó una información que señala que el Gobierno nacional no hará oficiar el tradicional Tedéum sino que lo reemplazará por una ceremonia interreligiosa.
Sin embargo, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, confirmó que el 25 se realizará el Tedéum y contará con la participación de la Presidenta. “Sí se realizará el Tedéum en Salta”, remarcó Cargnello al desmentir un trascendido en contrario. El sacerdote dijo, en la sede del Arzobispado salteño, que participarán en la oración referentes de las iglesias Judía, Ortodoxa, Anglicana, Protestante y Católica.
Marcó, a su vez, había señalado que el traslado se debe al desagrado del oficialismo por las homilías críticas del cardenal y Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. Fuentes eclesiásticas deslizaron que -dado los últimos antecedentes- se tenía la casi segura certeza de que la ceremonia no iba a ser realizada en la Catedral metropolitana.
Marcó cuestionó el argumento de la Casa Rosada, que justificó su decisión de trasladarse a la provincia norteña con el fin de “federalizar” el festejo. “Si bien por ahí el arco crítico es hoy mayor, durante mucho tiempo la única institución que advertía sobre los peligros de algunas tendencias de este gobierno y del anterior fue la Iglesia Católica”, sostuvo Marcó. “Un poco lo que marca esta huida de Buenos Aires es el desagrado por las homilías del cardenal” Bergoglio, sostuvo el sacerdote en alusión a las críticas contra el poder que en esa fecha suele realizar el arzobispo de Buenos Aires, y que en esta ocasión podrían apuntar al largo conflicto Casa Rosada-campo. Néstor Kirchner decidió en 2005 -interrumpiendo una larguísima tradición- mudar el Tedéum a Santiago del Estero para esquivar la homilía del purpurado. Esto se repitió en 2007 con el traslado de la ceremonia a Mendoza, luego del malestar que causaron los cuestionamientos de Bergoglio en la misa de 2006 ante el matrimonio presidencial y el gabinete en pleno. (Especial-DyN)
El presidente de la Pastoral Universitaria porteña, Guillermo Marcó, además de cuestionar la mudanza de la celebración a la ciudad norteña, criticó una información que señala que el Gobierno nacional no hará oficiar el tradicional Tedéum sino que lo reemplazará por una ceremonia interreligiosa.
Sin embargo, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, confirmó que el 25 se realizará el Tedéum y contará con la participación de la Presidenta. “Sí se realizará el Tedéum en Salta”, remarcó Cargnello al desmentir un trascendido en contrario. El sacerdote dijo, en la sede del Arzobispado salteño, que participarán en la oración referentes de las iglesias Judía, Ortodoxa, Anglicana, Protestante y Católica.
Marcó, a su vez, había señalado que el traslado se debe al desagrado del oficialismo por las homilías críticas del cardenal y Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. Fuentes eclesiásticas deslizaron que -dado los últimos antecedentes- se tenía la casi segura certeza de que la ceremonia no iba a ser realizada en la Catedral metropolitana.
Marcó cuestionó el argumento de la Casa Rosada, que justificó su decisión de trasladarse a la provincia norteña con el fin de “federalizar” el festejo. “Si bien por ahí el arco crítico es hoy mayor, durante mucho tiempo la única institución que advertía sobre los peligros de algunas tendencias de este gobierno y del anterior fue la Iglesia Católica”, sostuvo Marcó. “Un poco lo que marca esta huida de Buenos Aires es el desagrado por las homilías del cardenal” Bergoglio, sostuvo el sacerdote en alusión a las críticas contra el poder que en esa fecha suele realizar el arzobispo de Buenos Aires, y que en esta ocasión podrían apuntar al largo conflicto Casa Rosada-campo. Néstor Kirchner decidió en 2005 -interrumpiendo una larguísima tradición- mudar el Tedéum a Santiago del Estero para esquivar la homilía del purpurado. Esto se repitió en 2007 con el traslado de la ceremonia a Mendoza, luego del malestar que causaron los cuestionamientos de Bergoglio en la misa de 2006 ante el matrimonio presidencial y el gabinete en pleno. (Especial-DyN)







