Las protestas sociales fueron masivas y hubo solamente incidentes menores

Los grupos piqueteros se unieron para exigir un recambio total de la clase dirigente. Sólo en Córdoba hubo un herido grave. Gran convocatoria.

EN TUCUMAN. Al cierre de la jornada de protesta, militantes del Polo Obrero y de Barrios de Pie cuestionaron la política socioeconómica.
EN TUCUMAN. Al cierre de la jornada de protesta, militantes del Polo Obrero y de Barrios de Pie cuestionaron la política socioeconómica.
21 Diciembre 2002
BUENOS AIRES.- Miles de personas enroladas en organizaciones piqueteras, sociales y de derechos humanos protagonizaron un multitudinario acto en Plaza de Mayo, enmarcado por marchas y cortes de ruta en distintos puntos del país, a un año de las violentas jornadas que determinaron el fin de la gestión de Fernando de la Rúa.
Las marchas y las concentraciones se desarrollaron sin incidentes, a excepción de una pelea protagonizada en Córdoba entre dos militantes del Partido Obrero, que sufrieron heridas de arma blanca. Uno de ellos está grave. Hubo otro tumulto entre manifestantes, mientras se desarrollaba la parte final del acto en la Plaza de Mayo.
En Tucumán las marchas convergieron sobre la plaza Independencia en diferentes horarios y no se registraron incidentes.
La Plaza de Mayo, centro de las jornadas de protesta, represión y violencia de diciembre del año pasado, fue escenario de dos marchas centrales que quedaron unidas por el reclamo de un recambio "total" de la clase dirigente. Primero llegaron hasta la Plaza las columnas de la Corriente Clasista y Combativa y de la Federación Tierra y Vivienda; y por la tarde convergieron el Polo Obrero, el Bloque Piquetero Nacional, la CTA, asambleas barriales y grupos de derechos humanos.
Los piqueteros, convertidos en la fuerza social y política más convocante que logró desplazar a partidos tradicionales y sindicatos, coincidieron en reclamar "que se vayan todos", que se ponga fin al modelo económico de exclusión y que no haya comicios fraudulentos. Las protestas transcurrieron al ritmo de una ciudad con clima de feriado por asuetos dispuestos para estatales y algunas empresas privadas, y el cierre preventivo de comercios ante el temor de incidentes, que no se produjeron. Los acontecimientos se encargaron de desactivar la guerra de nervios -con rumores de saqueos y hechos de violencia- que se había desatado en los últimos días . (DyN-Especial)

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