Grito de guerra
Atlético derrotó a Juventud de San Luis y comienza entonado la etapa decisiva del certamen en pos de una plaza en el Nacional B. Un análisis de Alfredo Aráoz, redacción LA GACETA.
28 Abril 2008 Seguir en 
El verdadero campeonato empieza el próximo fin de semana y Atlético está listo para la batalla. Lo demostró ayer, con una valiosa victoria sobre Juventud, de San Luis, en el Monumental. Unión Sunchales será el primer rival del equipo de Jorge Solari, en 25 de Mayo y Chile. Después, los tucumanos viajarán a Perico y a Río Negro. Se vienen las semanas que más esperan los hinchas.
A vencer la mala onda
Un análisis de Alfredo Aráoz, redacción LA GACETA.
Cayó Granero y la preocupación creció segundo a segundo. Sarría fue el primero en apurar a los camilleros, pero no fue hasta que uno se agarró la cabeza y el otro pidió la ambulancia que empezaron los insultos contra el árbitro; inclusive, una botella voló desde la platea al banco visitante. Este caso no fue como el de Molina. Acá no hubo mala intención. De todas maneras, los hinchas de Atlético saben mejor que nadie que siempre pasa algo cuando se piensa en el ascenso. En la cancha (el destape de Klimowicz, el gol perdido por Bustos, la polémica final en Córdoba, el penal errado por Sarría) o fuera de ella (la pérdida de Maldonado, el accidente de Aragón, la agresión a Robles, el viaje a Madryn). Ahora Atlético perderá a Granero (el mejor jugador del torneo); y al "Yaya" (el mejor refuerzo del año) para el inicio del cuadrangular. Sin embargo, el equipo también ganó sin ellos. La importancia de Granero es tal que los hinchas fueron al sanatorio. Esos son los de verdad. Los mismos que silbaron a los que pidieron garra porque no jugaban con nadie. Se sabe que ahora se acercarán al Monumental los pesimistas que siguieron por radio la campaña. Creer o reventar, Atlético demostró durante un año que es el candidato más firme para ascender y necesita que la energía esté en sintonía positiva. Sólo así se espanta a la mufa.
Granero estará sin jugar durante un mes
"Martín Granero sufrió la fractura de piso de la órbita izquierda (debajo del ojo). Será operado mañana a las 14 por el doctor Roberto Serrano y por el oftalmólogo Daniel Dilascio. Luego de la operación sabremos cuándo volverá a jugar", señaló el médico Avelino Neffa, que se encontraba en el Sanatorio del Norte, donde el jugador estará internado hasta mañana.
De todas maneras, los tiempos normales de recuperación indican que el jugador estará un mes sin jugar, por lo que volvería contra Unión Sunchales, por la cuarta fecha del cuadrangular. Peor hubiera sido si las tomografías realizadas en la cabeza y en la columna hubieran mostrado lesiones.
El día más difícil para Granero desde que llegó a Atlético empezó en el minuto 28 del segundo tiempo. Pablo Hernández chocó con Cristian Garraza, que a su vez se llevó puesto a Granero. La rodilla derecha se incrustó en la cara del volante, que había ido a trabar al piso. "Nuestro jugador sufrió dos cortes en la rodilla. Fue un choque accidental", aseguró Juan Yanzón, ex jugador de San Martín de San Juan e integrante del cuerpo técnico de Juventud Unida.
Luego del golpe, Granero quedó tendido, desvanecido, porque perdió brevemente el conocimiento. Cuando reaccionó, empezó a vomitar en el vestuario. Se hizo cargo de la situación el doctor Ramón Brizuela y desde las plateas bajó Neffa para trasladarlo al Sanatorio del Norte. Como prueba de una tarde accidentada, se demoró el traslado porque faltaba la ambulancia de Soremer. Antes del encuentro, el vehículo había trasladado a un hincha que se cayó de un paravalancha y luego a una chica. Ante el imprevisto, llevaron a Granero en la camioneta del dirigente Roberto Jiménez. Durante el trayecto, el volante fue acompañado por su esposa, mientras que su hijo Juan Pablo (2 años) se quedo con la señora de Héctor Alvarez.
La preocupación de los hinchas se hizo sentir en todo momento. Los plateístas dejaron de mirar el partido y se interesaron por la salud del jugador. Todos querían conocer el diagnóstico y una persona discutió acalarodamente con Carlos Hasbani por la ausencia de la ambulancia. Luego, varios simpatizantes se acercaron al sanatorio, que queda en Maipú y Corrientes. Solari y los jugadores tampoco faltaron, porque esperaban saber qué le había pasado al compañero. Entre ellos estaba Héctor López, el reemplazante. "Lamentamos mucho lo que le pasó a Martín. Espero que se recupere pronto. Personalmente, no tengo problemas en cumplir esa función", avisó el "Negro".
"Hay jugadores que pueden reemplazarnos"
El plantel no ocultó su preocupación por la lesión que sufrió Martín Granero. "Es un jugador muy importante para el equipo. No salió bien de la cancha; lamentamos mucho lo que sucedió. Es un pibe tan bueno que no se merecía esto", dijo el defensor Ezequiel Luna.
Héctor Alvarez, que también salió con una contractura, desdramatizó la situación. "Es una lástima lo que pasó justo en el último partido, pero hay jugadores que nos pueden reemplazar. Ya lo demostraron", expresó "Yaya".
"Hay que rezar para que Martín vuelva pronto. Es un gran tipo y vamos a acompañarlo en todo momento", indicó Pablo Giménez.
"Es una lesión complicada. Vamos a ver cómo está. Esperamos que se ponga bien lo más pronto posible. Son cosas que pasan en el fútbol", concluyó Gastón Leva.
A vencer la mala onda
Un análisis de Alfredo Aráoz, redacción LA GACETA. Cayó Granero y la preocupación creció segundo a segundo. Sarría fue el primero en apurar a los camilleros, pero no fue hasta que uno se agarró la cabeza y el otro pidió la ambulancia que empezaron los insultos contra el árbitro; inclusive, una botella voló desde la platea al banco visitante. Este caso no fue como el de Molina. Acá no hubo mala intención. De todas maneras, los hinchas de Atlético saben mejor que nadie que siempre pasa algo cuando se piensa en el ascenso. En la cancha (el destape de Klimowicz, el gol perdido por Bustos, la polémica final en Córdoba, el penal errado por Sarría) o fuera de ella (la pérdida de Maldonado, el accidente de Aragón, la agresión a Robles, el viaje a Madryn). Ahora Atlético perderá a Granero (el mejor jugador del torneo); y al "Yaya" (el mejor refuerzo del año) para el inicio del cuadrangular. Sin embargo, el equipo también ganó sin ellos. La importancia de Granero es tal que los hinchas fueron al sanatorio. Esos son los de verdad. Los mismos que silbaron a los que pidieron garra porque no jugaban con nadie. Se sabe que ahora se acercarán al Monumental los pesimistas que siguieron por radio la campaña. Creer o reventar, Atlético demostró durante un año que es el candidato más firme para ascender y necesita que la energía esté en sintonía positiva. Sólo así se espanta a la mufa.
Granero estará sin jugar durante un mes
"Martín Granero sufrió la fractura de piso de la órbita izquierda (debajo del ojo). Será operado mañana a las 14 por el doctor Roberto Serrano y por el oftalmólogo Daniel Dilascio. Luego de la operación sabremos cuándo volverá a jugar", señaló el médico Avelino Neffa, que se encontraba en el Sanatorio del Norte, donde el jugador estará internado hasta mañana.
De todas maneras, los tiempos normales de recuperación indican que el jugador estará un mes sin jugar, por lo que volvería contra Unión Sunchales, por la cuarta fecha del cuadrangular. Peor hubiera sido si las tomografías realizadas en la cabeza y en la columna hubieran mostrado lesiones.
El día más difícil para Granero desde que llegó a Atlético empezó en el minuto 28 del segundo tiempo. Pablo Hernández chocó con Cristian Garraza, que a su vez se llevó puesto a Granero. La rodilla derecha se incrustó en la cara del volante, que había ido a trabar al piso. "Nuestro jugador sufrió dos cortes en la rodilla. Fue un choque accidental", aseguró Juan Yanzón, ex jugador de San Martín de San Juan e integrante del cuerpo técnico de Juventud Unida.
Luego del golpe, Granero quedó tendido, desvanecido, porque perdió brevemente el conocimiento. Cuando reaccionó, empezó a vomitar en el vestuario. Se hizo cargo de la situación el doctor Ramón Brizuela y desde las plateas bajó Neffa para trasladarlo al Sanatorio del Norte. Como prueba de una tarde accidentada, se demoró el traslado porque faltaba la ambulancia de Soremer. Antes del encuentro, el vehículo había trasladado a un hincha que se cayó de un paravalancha y luego a una chica. Ante el imprevisto, llevaron a Granero en la camioneta del dirigente Roberto Jiménez. Durante el trayecto, el volante fue acompañado por su esposa, mientras que su hijo Juan Pablo (2 años) se quedo con la señora de Héctor Alvarez.
La preocupación de los hinchas se hizo sentir en todo momento. Los plateístas dejaron de mirar el partido y se interesaron por la salud del jugador. Todos querían conocer el diagnóstico y una persona discutió acalarodamente con Carlos Hasbani por la ausencia de la ambulancia. Luego, varios simpatizantes se acercaron al sanatorio, que queda en Maipú y Corrientes. Solari y los jugadores tampoco faltaron, porque esperaban saber qué le había pasado al compañero. Entre ellos estaba Héctor López, el reemplazante. "Lamentamos mucho lo que le pasó a Martín. Espero que se recupere pronto. Personalmente, no tengo problemas en cumplir esa función", avisó el "Negro".
"Hay jugadores que pueden reemplazarnos"
El plantel no ocultó su preocupación por la lesión que sufrió Martín Granero. "Es un jugador muy importante para el equipo. No salió bien de la cancha; lamentamos mucho lo que sucedió. Es un pibe tan bueno que no se merecía esto", dijo el defensor Ezequiel Luna.
Héctor Alvarez, que también salió con una contractura, desdramatizó la situación. "Es una lástima lo que pasó justo en el último partido, pero hay jugadores que nos pueden reemplazar. Ya lo demostraron", expresó "Yaya".
"Hay que rezar para que Martín vuelva pronto. Es un gran tipo y vamos a acompañarlo en todo momento", indicó Pablo Giménez.
"Es una lesión complicada. Vamos a ver cómo está. Esperamos que se ponga bien lo más pronto posible. Son cosas que pasan en el fútbol", concluyó Gastón Leva.











