El inmigrante merece respeto y no se lo debe considerar una amenaza

La delegada del Inadi busca que la gente cambie su actitud hostil contra las diferencias.

AGACHADOS. El obrero boliviano es un ejemplo de sacrificio y paciencia. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
AGACHADOS. El obrero boliviano es un ejemplo de sacrificio y paciencia. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
27 Abril 2008
Cuando se enteró a través de la consulta de LA GACETA del caso de las niñas discriminadas por sus compañeros de colegio en Lules, la delegada del Inadi -Graciela Cárdenas- se comunicó con la familia y confirmó la versión. Se van de vuelta a Bolivia.
"Me comuniqué también con el Ministerio de Educación, pero el problema es que no se puede rastrear las causas por las cuales un padre solicita el pase de su hijo a otro colegio -explicó Cárdenas-. Generalmente, cuando lo saca porque hay un conflicto, lo plantea. En este caso no lo hicieron. Hablé con la madre de las niñas y traté de convencerlas de que se quedaran. Le dije que este es un país lindo y una provincia que tiene ganas de cambiar".
La delegada comentó que entre las razones por las cuales son discriminadas estas adolescentes de ascendencia boliviana, no radican solamente en su aspecto físico diferente, sino también en que no salen ni van a fiestas, como lo hacen sus compañeros.
A pesar de que en el Consejo Asesor del Inadi hay una persona de origen boliviano, residente en Lules, al organismo de lucha contra la discriminación no han ingresado denuncias provenientes de esta comunidad.
"En las reuniones que tuvimos, este señor sí ha manifestado que ellos sufren discriminación en todos los ámbitos. Pero no quieren plantearlo porque tienen mucho miedo. Tal vez algunos no tengan completos sus papeles de inmigración y creen que los van a expulsar", conjeturó la funcionaria, que intentó años atrás celebrar un convenio denominado "ciudad libre de discriminación" en Lules, pero no pudo lograrlo. Adujo que en ese momento había desinterés de parte del vicecónsul boliviano. Ahora volverá a intentarlo.
En un principio, el Inadi participará en una acción impulsada por la Red de Mujeres -de Lules- ofreciendo charlas sobre cómo identificar los actos discriminatorios y cómo luchar contra este mal social tan pernicioso.
Por otra parte, en lo que respecta a denuncias recibidas en el Inadi, hay muchas que promovieron integrantes de las comunidades aborígenes, sobre todo en lo que respecta a la propiedad de las tierras en los Valles Calchaquíes.
"También hay quejas sobre malos tratos, o por recibir calificativos que aparecen como insultantes. La frase: ?Parecés un indio? no debiera considerarse un insulto, pero contiene toda una carga desvalorizadora y ofensiva", señaló Cárdenas.
La delegada recomendó ser respetuoso con los inmigrantes bolivianos o de otro origen, porque en general son personas que vienen buscando una mejor vida para sus familias. Eso no debe verse como una amenaza.
"Hay que considerar lo que significa para ellos irse a vivir a otro país, donde hay otras costumbres, gente diferente a uno. Creo que es un acto bastante valiente, sobre todo porque ellos saben que van a ser explotados laboralmente. Es comparable con lo que vivieron los argentinos que tuvieron que irse del país, cuando eran perseguidos ideológicamente", argumentó.

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