Una niña fue lastimada por una compañera

La agresión ocurrió en el baño de la escuela Paul Groussac, según consta en la denuncia policial que hizo la madre de la menor herida.

ASUSTADA. La adolescente muestra su brazo herido a LA GACETA. Su madre estaba indignada, porque en la escuela no le avisaron  del incidente. LA GACETA / JOSE NUNO
ASUSTADA. La adolescente muestra su brazo herido a LA GACETA. Su madre estaba indignada, porque en la escuela no le avisaron del incidente. LA GACETA / JOSE NUNO
16 Abril 2008
La violencia en la escuela parece no tener freno. A menos de una semana de que un alumno de la Escuela Normal fue descubierto con un revólver dentro del aula, en la escuela Paul Groussac un niño de 6º grado, turno mañana, fue sorprendido con una "punta" (un elemento de metal punzante), aunque no amenazó a nadie. En el turno tarde, del mismo establecimiento, una adolescente de 14 años golpeó e hirió con un arma blanca a una niña de 12 años.
"Me agarró en la puerta del baño. Justo yo salía y me la encontré de frente. Ella traía algo en la mano; me miró y me dijo: ?¿qué no querías pelear vos??. Me empujó, me metió dos patadas y caí al piso. Traté de sacarme la mochila y ella pensó que yo me preparaba para pegarle; entonces me dio un manotazo rápido con ese coso -que los chicos dicen que era un bisturí- y me lastimó el brazo. Yo me asusté, porque me salía un montón de sangre. Mi mamá me llevó al sanatorio y ahí me cosieron", explicó a LA GACETA de manera verborrágica y todavía muy asustada la víctima.
Su madre, Gladys (el apellido se mantiene en reserva por cuestiones legales), dijo que la alumna que agredió a su hija también amenazó con cortarle la cara a otra compañera. "La chica llegó hace cuatro días a la escuela; me parece que la expulsaron de otro colegio. Y desde que vino no hacía más que molestarnos. Me dejaba papelitos debajo de mi mesa que decían ?gorda? y otras cosas feas. Yo solamente quería preguntarle por qué andaba diciendo esas cosas de mí", explicó la adolescente lastimada. Gladys también se quejó de no haber sido puesta en aviso sobre la situación, porque las autoridades de la escuela no la llamaron cuando su hija fue herida. "Yo misma tuve que llevarla al sanatorio", dijo la madre, que interpuso una denuncia policial.
LA GACETA intentó en vano hablar con la directora. "No voy a decir nada; si quieren datos vayan a la comisaría", dijo cortante, y cerró la puerta de su despacho.
Por su parte, el joven de 16 años que fue agredido por otro compañero de la escuela Docencia Tucumana sigue sin ir a la escuela a causa de los golpes que recibió. "Tenemos mucho miedo, mi hijo y yo", sostuvo la madre del adolescente Amalia del Valle. El abogado del joven, Jorge Lobo Aragón, hizo responsable a una profesora que había sido testigo de la amenaza que recibió el chico dentro del curso y que no informó a las autoridades para prevenir el ataque. "Ella estaba ahí cuando mi compañero me dijo que me iba a agarrar a la salida del colegio; la profesora sólo se acercó a mí y me dijo que no peleemos, pero a él, nada", contó.
Por su parte, la jefa del Gabinete Pedagógico Interdisciplinario, María Teresa Molina Palazo, señaló que se incrementaron los casos de violencia escolar este año. "Mi hipótesis es que los chicos ven en estos actos una manera de salir en los medios; de decir ?yo también estoy acá?. Siempre hubo casos pero no tanto como ahora; el año pasado fueron menos de 10. Es un llamado de atención", opinó. "La publicidad de los hechos podría ser perjudicial, por cuanto ven en acciones tales como sacar un arma en la escuela una manera fácil y económica de darse a conocer", añadió. Molina Palazo señaló que el equipo interdisciplinario actúa cuando se produce la demanda de las escuelas. El gabinete también está realizando un acompañamiento institucional en la Escuela Normal. El joven que sacó un revólver en ese establecimiento sigue concurriendo a la escuela, "ya que es perjudicial excluirlo del sistema", explicó.

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