07 Abril 2008 Seguir en 
El titular de Coninagro, Fernando Gionio, negó que las entidades ruralistas hayan violado la ley de Abastecimiento y dijo que el paro fue de orden comercial. A su vez, Eduardo Buzzi, titular de Federación Agraria (FAA) afirmó que durante la protesta no se cortó la cadena de productos básicos.
El titular de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Gerónimo Venegas, advirtió que pasan rápido los 30 días establecidos para lograr un acuerdo entre sectores rurales y el Gobierno, y sostuvo que deben limarse muchas diferencias para que no se repitan las medidas de fuerza.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna advirtió que con el conflicto "perdimos todos", y sostuvo que el Gobierno y el campo deben salir del corto plazo para solucionar el diferendo.
El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, aseguró que en el conflicto del campo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, tiró de la soga demasiado, ostentando un poder que nadie le ha dado. "Yo soy peronista porque amo la libertad y en ese marco me permito disentir con quien creo que tengo que disentir", justificó al cuestionar a Fernández.
El diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel sostuvo que los condicionamiento que buscan imponer los dirigentes del campo demuestran el trasfondo ideológico y político de la protesta. "En las últimas 72 horas, cuando el abastecimiento se encuentra en plena normalización luego de los cortes de ruta, aparecen manifestaciones que revelan que en el mismo corazón de la Sociedad Rural existen otras intenciones", dijo Kunkel, y afirmó que los dirigentes rurales no toleran que la Argentina siga creciendo.
Otro parlamentario ultrakirchnerista, Edgardo Depetri, aseguró que el paro de 21 días del sector agrario estuvo destinado a debilitar al gobierno de Cristina Fernández y desnudó el límite de dirigentes peronistas como Carlos Reutemann (senador), Juan Schiaretti (gobernador de Córdoba) e intendentes del conurbano. Además, calificó al dirigente agrario Alfredo De Angelis como un defensor de los intereses del núcleo sojero que hizo una falsa defensa de los intereses de los pequeños productores.
La iglesia católica iniciará hoy la primera asamblea plenaria del año en la localidad bonaerense de Pilar, donde obispos de todo el país analizarán, entre otros temas, el conflicto entre el Gobierno y el agro. La cuestión será ineludible en el análisis de los prelados, encabezados por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), cardenal Jorge Bergoglio. En ese marco, no se descarta que el documento que alumbre la 95a reunión plenaria de la CEA, el primero de la presidencia de Cristina Kirchner, incluya críticas al estilo confrontativo del Gobierno. El obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, aseguró que en las rutas se vio a chacareros, no a potentados, no a miembros de una oligarquía vacuna. La postura del obispo sería un anticipo del tono que tendrá la discusión por la emisión del comunicado. La reunión comenzará a las 16 y se extenderá hasta el sábado en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera de Pilar.
El titular de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Gerónimo Venegas, advirtió que pasan rápido los 30 días establecidos para lograr un acuerdo entre sectores rurales y el Gobierno, y sostuvo que deben limarse muchas diferencias para que no se repitan las medidas de fuerza.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna advirtió que con el conflicto "perdimos todos", y sostuvo que el Gobierno y el campo deben salir del corto plazo para solucionar el diferendo.
El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, aseguró que en el conflicto del campo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, tiró de la soga demasiado, ostentando un poder que nadie le ha dado. "Yo soy peronista porque amo la libertad y en ese marco me permito disentir con quien creo que tengo que disentir", justificó al cuestionar a Fernández.
El diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel sostuvo que los condicionamiento que buscan imponer los dirigentes del campo demuestran el trasfondo ideológico y político de la protesta. "En las últimas 72 horas, cuando el abastecimiento se encuentra en plena normalización luego de los cortes de ruta, aparecen manifestaciones que revelan que en el mismo corazón de la Sociedad Rural existen otras intenciones", dijo Kunkel, y afirmó que los dirigentes rurales no toleran que la Argentina siga creciendo.
Otro parlamentario ultrakirchnerista, Edgardo Depetri, aseguró que el paro de 21 días del sector agrario estuvo destinado a debilitar al gobierno de Cristina Fernández y desnudó el límite de dirigentes peronistas como Carlos Reutemann (senador), Juan Schiaretti (gobernador de Córdoba) e intendentes del conurbano. Además, calificó al dirigente agrario Alfredo De Angelis como un defensor de los intereses del núcleo sojero que hizo una falsa defensa de los intereses de los pequeños productores.
La iglesia católica iniciará hoy la primera asamblea plenaria del año en la localidad bonaerense de Pilar, donde obispos de todo el país analizarán, entre otros temas, el conflicto entre el Gobierno y el agro. La cuestión será ineludible en el análisis de los prelados, encabezados por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), cardenal Jorge Bergoglio. En ese marco, no se descarta que el documento que alumbre la 95a reunión plenaria de la CEA, el primero de la presidencia de Cristina Kirchner, incluya críticas al estilo confrontativo del Gobierno. El obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, aseguró que en las rutas se vio a chacareros, no a potentados, no a miembros de una oligarquía vacuna. La postura del obispo sería un anticipo del tono que tendrá la discusión por la emisión del comunicado. La reunión comenzará a las 16 y se extenderá hasta el sábado en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera de Pilar.
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