27 Marzo 2008 Seguir en 
“Este planeta es nuestra casa, y la estamos destruyendo entre todos. Podemos quedarnos de brazos cruzados, culpando por la contaminación sólo a las empresas multinacionales y a los países industrializados, que son los países más contaminantes a nivel mundial, o acercamos nuestras propias propuestas para vivir en una ciudad mejor”, afirma Gilda Isaac, que con Emilce Assad y Andrés Herrera integra el grupo “Anku”.
Cuando aumentaron el precio del cospel de ómnibus y la tarifa de taxis en la ciudad de Tucumán, los tres amigos decidieron que era hora de conciliar protesta con propuesta, y organizaron una bicicleteada para impulsar el uso masivo de la bicicleta como medio de circulación masiva. Junto con la bicicleteada, los ciclistas están juntando firmas para que el Concejo Deliberante, o el Departamento Ejecutivo Municipal impulsen la construcción de bicisendas y de estacionamientos especiales de bajo costo para esos vehículos, entre otras facilidades. Los impulsores de la medida aseguran que la bicicleta es el transporte más saludable y más ecológico para unir distancias de hasta siete kilómetros. El lugar de la convocatoria para la bicicleteada es la plaza Independencia, de 11 a 13. El punto de encuentro es la acera que da al frente de la Casa de Gobierno.
Aunque bienvenida, la iniciativa no es nueva. Hace justo diez años, cuando el republicano Oscar Paz era intendente, el entonces concejal radical José Ricardo Ascárate impulsó la construcción de bicisendas. Sin embargo, aunque se sancionó una ordenanza al respecto, el proyecto se diluyó.
Con la esperanza de que el siglo XXI haya traído vientos más ecológicos a esta ciudad, Gilda, una profesora de Inglés que hace unos años solía atravesar la campiña inglesa a puro pedaleo, afirma: “lo que pretendemos con la bicicleteada es concientizar a la comunidad acerca del uso de la bicicleta como medio de transporte, y como forma de mejorar la salud pública”.
Los beneficios
Entre las ventajas de una cultura urbana de la bicicleta, el grupo Anku enumera los siguientes beneficios: el ciclismo no produce contaminación atmosférica, y apenas contamina en forma acústica, y supone poco peligro para los peatones.
Gilda añadió que en ciudades congestionadas y para distancias de hasta 5-7 kilómetros, la “bici” es el medio de transporte más rápido y más barato, y ocupa menos espacio que los vehículos a motor.
Entre los inconvenientes para implementar el ciclismo en Tucumán, destacó la ya señalada falta de bici-sendas; la falta de educación vial tanto en los ciclistas como en los conductores de automóviles de pequeño y gran porte así como la ausencia de lugares públicos para estacionamiento , que sean seguros.
La necesidad de impulsar el uso de la bicicleta en la ciudad de Tucumán ronda el aire. Hace un par de meses, cuando un grupo de estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la UNSTA diseñó una propuesta para impulsar la actividad física y una nutrición saludable entre los alumnos de esa institución, una de las debilidades que encontraron fue que en el edificio de la Unsta no hay estacionamiento para bicis. Lo mismo pasa en la mayoría de las instalaciones de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Entre las propuestas de “Anku” figura un plan de educación dirigido a todos los usuarios (incluidos los niños, mediante actividades especiales) sobre las normas del tráfico, así como la información al público sobre las conductas adecuadas para el uso compartido de la calle. También se proponen concientizar a los empresarios sobre los beneficios de promover y facilitar el uso de la bicicleta entre sus empleados.
Las normativas
En lo que respecta a las cuestiones normativas, Anku impulsa la aplicación equitativa de las normas del tráfico cuando los ciclistas se encuentran afectados; el fomento del respeto a los ciclistas como usuarios con pleno derecho de la vía pública y el fortalecimiento de las medidas contra el robo, tanto legales como preventivas.
“Por ejemplo -destacó Gilda, en su conversación con LA GACETA - en el resto del mundo hay ciudades que cuentan con sistemas de marcaje de bicicletas que facilitan la identificación en caso de que el vehículo sea recuperado después de un robo”.
Cuando aumentaron el precio del cospel de ómnibus y la tarifa de taxis en la ciudad de Tucumán, los tres amigos decidieron que era hora de conciliar protesta con propuesta, y organizaron una bicicleteada para impulsar el uso masivo de la bicicleta como medio de circulación masiva. Junto con la bicicleteada, los ciclistas están juntando firmas para que el Concejo Deliberante, o el Departamento Ejecutivo Municipal impulsen la construcción de bicisendas y de estacionamientos especiales de bajo costo para esos vehículos, entre otras facilidades. Los impulsores de la medida aseguran que la bicicleta es el transporte más saludable y más ecológico para unir distancias de hasta siete kilómetros. El lugar de la convocatoria para la bicicleteada es la plaza Independencia, de 11 a 13. El punto de encuentro es la acera que da al frente de la Casa de Gobierno.
Aunque bienvenida, la iniciativa no es nueva. Hace justo diez años, cuando el republicano Oscar Paz era intendente, el entonces concejal radical José Ricardo Ascárate impulsó la construcción de bicisendas. Sin embargo, aunque se sancionó una ordenanza al respecto, el proyecto se diluyó.
Con la esperanza de que el siglo XXI haya traído vientos más ecológicos a esta ciudad, Gilda, una profesora de Inglés que hace unos años solía atravesar la campiña inglesa a puro pedaleo, afirma: “lo que pretendemos con la bicicleteada es concientizar a la comunidad acerca del uso de la bicicleta como medio de transporte, y como forma de mejorar la salud pública”.
Los beneficios
Entre las ventajas de una cultura urbana de la bicicleta, el grupo Anku enumera los siguientes beneficios: el ciclismo no produce contaminación atmosférica, y apenas contamina en forma acústica, y supone poco peligro para los peatones.
Gilda añadió que en ciudades congestionadas y para distancias de hasta 5-7 kilómetros, la “bici” es el medio de transporte más rápido y más barato, y ocupa menos espacio que los vehículos a motor.
Entre los inconvenientes para implementar el ciclismo en Tucumán, destacó la ya señalada falta de bici-sendas; la falta de educación vial tanto en los ciclistas como en los conductores de automóviles de pequeño y gran porte así como la ausencia de lugares públicos para estacionamiento , que sean seguros.
La necesidad de impulsar el uso de la bicicleta en la ciudad de Tucumán ronda el aire. Hace un par de meses, cuando un grupo de estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la UNSTA diseñó una propuesta para impulsar la actividad física y una nutrición saludable entre los alumnos de esa institución, una de las debilidades que encontraron fue que en el edificio de la Unsta no hay estacionamiento para bicis. Lo mismo pasa en la mayoría de las instalaciones de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Entre las propuestas de “Anku” figura un plan de educación dirigido a todos los usuarios (incluidos los niños, mediante actividades especiales) sobre las normas del tráfico, así como la información al público sobre las conductas adecuadas para el uso compartido de la calle. También se proponen concientizar a los empresarios sobre los beneficios de promover y facilitar el uso de la bicicleta entre sus empleados.
Las normativas
En lo que respecta a las cuestiones normativas, Anku impulsa la aplicación equitativa de las normas del tráfico cuando los ciclistas se encuentran afectados; el fomento del respeto a los ciclistas como usuarios con pleno derecho de la vía pública y el fortalecimiento de las medidas contra el robo, tanto legales como preventivas.
“Por ejemplo -destacó Gilda, en su conversación con LA GACETA - en el resto del mundo hay ciudades que cuentan con sistemas de marcaje de bicicletas que facilitan la identificación en caso de que el vehículo sea recuperado después de un robo”.
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