26 Marzo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La causa en la que el juez federal Norberto Oyarbide investiga irregularidades en el otorgamiento de franquicias diplomáticas para automóviles quedó inesperadamente suspendida ayer, justo cuando comenzaban las indagatorias y el empleado de menor rango de la Cancillería negó que haya sido partícipe de la maniobra. La parálisis de la causa se debió a que la Cámara en lo Penal Económico le pidió al juez que remita el expediente para resolver el problema de competencia que existe entre ese fuero y el Criminal y Correccional Federal.
Cabe recordar, que el juez en lo Penal Económico Jorge Brugo le pidió el año pasado a su par que se declare incompetente y le remita la investigación, pero Oyarbide rechazó el reclamo y avanzó con la idea de la asociación ilícita. Pero ayer, el juez federal envió el sumario y debió cancelar, momentáneamente, las indagatorias que culminarían con el interrogatorio al ex director del área Franquicias de la Cancillería, Jorge Matas. No obstante, Oyarbide alcanzó a tomar declaración indagatoria al primero de la lista: Roberto Zárate Barrios, el encargado de mesa de entradas del sector Franquicias.
El empleado se desprendió de las sospechas y evitó implicar a los otros imputados. Además, Zárate Barrios habría admitido que la secretaria de Matas, María Cristina Santander, y la hija de la mujer, Marisol Rodríguez, parecían mantener un nivel de vida superior al que podrían alcanzar con sus sueldos como empleados de la Cancillería. Hoy, Oyarbide debía seguir con el interrogatorio a la secretaria y su hija, luego al director de Ceremonial y jefe de Matas, Marcelo Pujó, y más tarde al gestor Pablo Rodríguez y Matas, pero todo se suspendió. (DyN)
Cabe recordar, que el juez en lo Penal Económico Jorge Brugo le pidió el año pasado a su par que se declare incompetente y le remita la investigación, pero Oyarbide rechazó el reclamo y avanzó con la idea de la asociación ilícita. Pero ayer, el juez federal envió el sumario y debió cancelar, momentáneamente, las indagatorias que culminarían con el interrogatorio al ex director del área Franquicias de la Cancillería, Jorge Matas. No obstante, Oyarbide alcanzó a tomar declaración indagatoria al primero de la lista: Roberto Zárate Barrios, el encargado de mesa de entradas del sector Franquicias.
El empleado se desprendió de las sospechas y evitó implicar a los otros imputados. Además, Zárate Barrios habría admitido que la secretaria de Matas, María Cristina Santander, y la hija de la mujer, Marisol Rodríguez, parecían mantener un nivel de vida superior al que podrían alcanzar con sus sueldos como empleados de la Cancillería. Hoy, Oyarbide debía seguir con el interrogatorio a la secretaria y su hija, luego al director de Ceremonial y jefe de Matas, Marcelo Pujó, y más tarde al gestor Pablo Rodríguez y Matas, pero todo se suspendió. (DyN)







