19 Marzo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, confió en que en poco tiempo quedará aclarado el crimen del tesorero de la Federación de Camioneros, Abel Beroiz, y reconoció que en su sindicato había inconvenientes a los que aludió como una interna rosarina.
Moyano admitió primero que el crimen del ex tesorero del gremio se trataba de un caso de inseguridad porque así se lo había dicho el hijo de Beroiz.
Al respecto, agregó: "con el tiempo me di cuenta de que se debía a una interna rosarina; los hechos empezaban a hacer públicas las diferencias que había".
En el mismo sentido se expresó su abogado Daniel Llermanos, que inicialmente habló de un plan para desestabilizar a Moyano, y ahora también aludió a un tema local.
Por otra parte, Moyano dijo que en la CGT no le interesa ser temido sino respetado. "Lo importante es que a uno lo respeten; el cargo que tengo en mi organización es el cargo en una organización fuerte, que su actividad depende de la fortaleza del hombre; tenerle miedo a alguien es como el guapo del barrio: uno es el guapo hasta que un día lo agarran y lo fajan", subrayó.
Este lunes, la Policía santafesina detuvo a un adolescente de 15 años que estaría imputado como supuesto coautor del homicidio ocurrido el 27 de noviembre. El nombre del joven lo aportó Raúl Flores, un ex convicto que fue detenido el jueves en Santa Fe, y quien el viernes confesó ante el juez haber sido uno de los autores materiales del crimen de Beroiz, y agregó que lo hizo por encargo.
La madre del sospechoso
El juez de Instrucción Osvaldo Barbero tomó declaración indagatoria a la madre del adolescente detenido que habría participado del crimen. La mujer se encuentra imputada de encubrimiento por haber recibido dinero para que su hijo participara del homicidio.
Néstor Pujato, abogado de la familia del dirigente asesinado, aseguró que los detenidos fueron la segunda opción para matar a Beroiz; primeramente los autores intelectuales habrían contratado a sicarios profesionales para que realizaran el trabajo unas semanas antes. Después, en un chequeo de rutina, la Policía los fichó y frustró el plan original. (DyN-NA)
Moyano admitió primero que el crimen del ex tesorero del gremio se trataba de un caso de inseguridad porque así se lo había dicho el hijo de Beroiz.
Al respecto, agregó: "con el tiempo me di cuenta de que se debía a una interna rosarina; los hechos empezaban a hacer públicas las diferencias que había".
En el mismo sentido se expresó su abogado Daniel Llermanos, que inicialmente habló de un plan para desestabilizar a Moyano, y ahora también aludió a un tema local.
Por otra parte, Moyano dijo que en la CGT no le interesa ser temido sino respetado. "Lo importante es que a uno lo respeten; el cargo que tengo en mi organización es el cargo en una organización fuerte, que su actividad depende de la fortaleza del hombre; tenerle miedo a alguien es como el guapo del barrio: uno es el guapo hasta que un día lo agarran y lo fajan", subrayó.
Este lunes, la Policía santafesina detuvo a un adolescente de 15 años que estaría imputado como supuesto coautor del homicidio ocurrido el 27 de noviembre. El nombre del joven lo aportó Raúl Flores, un ex convicto que fue detenido el jueves en Santa Fe, y quien el viernes confesó ante el juez haber sido uno de los autores materiales del crimen de Beroiz, y agregó que lo hizo por encargo.
La madre del sospechoso
El juez de Instrucción Osvaldo Barbero tomó declaración indagatoria a la madre del adolescente detenido que habría participado del crimen. La mujer se encuentra imputada de encubrimiento por haber recibido dinero para que su hijo participara del homicidio.
Néstor Pujato, abogado de la familia del dirigente asesinado, aseguró que los detenidos fueron la segunda opción para matar a Beroiz; primeramente los autores intelectuales habrían contratado a sicarios profesionales para que realizaran el trabajo unas semanas antes. Después, en un chequeo de rutina, la Policía los fichó y frustró el plan original. (DyN-NA)







