18 Marzo 2008 Seguir en 
La causa de la Triple A tiene 50 cuerpos de actuación y muchos legajos. Es una de las más importantes en la historia de la Justicia argentina, después del juicio a las juntas militares. El juez Norberto Oyarbide rechazó que exista algún elemento que responsabilice al ex presidente Juan Perón en la actuación del grupo, que se había constituido en 1973. En cambio, considera que fue “esencial” la colaboración de María Estela Martínez de Perón -sucedió en la presidencia a su esposo, que falleció en 1974- en los crímenes del grupo paramilitar, cuando José López Rega (“El Brujo”) era su ministro de Bienestar Social.
Si bien no está claro su funcionamiento como organización se sabe que tuvo dos vertientes: una dirigida por López Rega y otra por el jefe de la Federal, Alberto Villar (asesinado en 1974 por los Montoneros). Eran conductores operativos el comisario José Morales -suegro de “El Brujo”-, Rodolfo Almirón y el suboficial Miguel Angel Rovira.
La Triple A fue una máquina de matar opositores nacida y cobijada por el Estado, de la que se sirvió tanto el gobierno peronista como el poder sindical y las Fuerzas Armadas, con las que mantenía enlaces formales. Algunos de sus miembros integraron los “grupos de tareas” durante la dictadura.
Si bien no está claro su funcionamiento como organización se sabe que tuvo dos vertientes: una dirigida por López Rega y otra por el jefe de la Federal, Alberto Villar (asesinado en 1974 por los Montoneros). Eran conductores operativos el comisario José Morales -suegro de “El Brujo”-, Rodolfo Almirón y el suboficial Miguel Angel Rovira.
La Triple A fue una máquina de matar opositores nacida y cobijada por el Estado, de la que se sirvió tanto el gobierno peronista como el poder sindical y las Fuerzas Armadas, con las que mantenía enlaces formales. Algunos de sus miembros integraron los “grupos de tareas” durante la dictadura.
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