05 Febrero 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- El feroz estilo de campaña de Michelle Obama oculta el hecho de que al principio se resistía a involucrarse en el intento de su marido, Barack, de ser el próximo inquilino de la Casa Blanca. Esta abogada de 44 años, que estudió en Princeton y en Harvard, y que podría convertirse en la primer primera dama afroamericana si su marido llega a la meta, ha cedido tiempo de su trabajo en el área de relaciones comunitarias de la Universidad de Hospitales de Chicago para trabajar en la campaña. También pasa todo el tiempo que puede en casa con sus hijas Malia, de 9 años, y Sasha, de 6.
Michelle es muy aplaudida cada vez que aparece en el escenario con su esposo y predice: “va a ser el mejor presidente que hemos visto en mucho tiempo”. Barack habla mucho de ella. “Es el amor de mi vida, el sostén de la familia Obama, la más cercana en el itinerario de la campaña”, afirmó con ella a su lado.
Gestos, formas y modales
Los trajes, los suéteres, e incluso el nudo de la corbata de un candidato influyen en la campaña presidencial estadounidense, se den cuenta o no los votantes. “La ropa que usamos manda un mensaje sobre cómo queremos ser percibidos”, dijo el gurú de la moda Tim Gunn. Los candidatos están “cargados de mensajes subliminales”, aseguró al respecto David Wolfe, experto en marketing. “Si uno se quita la corbata, es un hombre del pueblo; si se quita el saco lo es más aun”, agregó. Los rivales masculinos de Hillary Clinton están atrayendo más miradas que lo usual, dijo por su parte Stan Herman, ex director del Consejo de Diseñadores de Moda de América. “Porque hay una mujer involucrada, un montón de gente como yo empezó a ver si los hombres estaban usando gorra o solapas o trajes a dos o tres botones”, aseveró.
El mejor
Obama recibe los mayores elogios de los expertos de la moda por sus trajes de buen corte, que comenzó a usar más habitualmente tras ganar en Iowa. Incluso su corbata está anudada con un nudo Windsor grueso, un estilo popular entre los hombres de entre 20 y 30 años. Pero según Wolfe se arriesga a parecer demasiado esforzado.
Como empresario
Por su parte, el republicano Mitt Romney se viste como el empresario exitoso que es. “Es muy prolijo, planchado, todo con raya”, comentó Patty Pao, experta en marketing. Pero los pantalones anticuados y sueltos de Romney hacen hacen estallar las críticas de los expertos de la moda. En cambio, su rival partidario John McCain viste informalmente. “Lo que intenta es aparecer simple, como cualquier ciudadano común de esos que vemos en las calles”, opinó Pao. (Reuter)
Michelle es muy aplaudida cada vez que aparece en el escenario con su esposo y predice: “va a ser el mejor presidente que hemos visto en mucho tiempo”. Barack habla mucho de ella. “Es el amor de mi vida, el sostén de la familia Obama, la más cercana en el itinerario de la campaña”, afirmó con ella a su lado.
Gestos, formas y modales
Los trajes, los suéteres, e incluso el nudo de la corbata de un candidato influyen en la campaña presidencial estadounidense, se den cuenta o no los votantes. “La ropa que usamos manda un mensaje sobre cómo queremos ser percibidos”, dijo el gurú de la moda Tim Gunn. Los candidatos están “cargados de mensajes subliminales”, aseguró al respecto David Wolfe, experto en marketing. “Si uno se quita la corbata, es un hombre del pueblo; si se quita el saco lo es más aun”, agregó. Los rivales masculinos de Hillary Clinton están atrayendo más miradas que lo usual, dijo por su parte Stan Herman, ex director del Consejo de Diseñadores de Moda de América. “Porque hay una mujer involucrada, un montón de gente como yo empezó a ver si los hombres estaban usando gorra o solapas o trajes a dos o tres botones”, aseveró.
El mejor
Obama recibe los mayores elogios de los expertos de la moda por sus trajes de buen corte, que comenzó a usar más habitualmente tras ganar en Iowa. Incluso su corbata está anudada con un nudo Windsor grueso, un estilo popular entre los hombres de entre 20 y 30 años. Pero según Wolfe se arriesga a parecer demasiado esforzado.
Como empresario
Por su parte, el republicano Mitt Romney se viste como el empresario exitoso que es. “Es muy prolijo, planchado, todo con raya”, comentó Patty Pao, experta en marketing. Pero los pantalones anticuados y sueltos de Romney hacen hacen estallar las críticas de los expertos de la moda. En cambio, su rival partidario John McCain viste informalmente. “Lo que intenta es aparecer simple, como cualquier ciudadano común de esos que vemos en las calles”, opinó Pao. (Reuter)
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