Hillary renovó sus lágrimas de campaña
Comienza la mayor votación de primarias en la historia de Estados Unidos para escoger el candidato presidencial demócrata y el republicano. El veterano de Vietnam John McCain surge como claro ganador en las encuestas entre republicanos. Obama y la ex primera dama del país llegan en virtual empate técnico.
05 Febrero 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- Con medio país preparado para el intenso “supermartes”, los aspirantes republicanos y demócratas apuraron las últimas horas para transmitir al mayor número de votantes posible su mensaje, recoger los últimos respaldos de celebridades y, de paso, criticar con mayor o menor sutileza a su más directo rival.
Esta será la mayor votación de primarias para escoger a los candidatos presidenciales de cada partido en la historia de Estados Unidos. La senadora Hillary Clinton batalla por derrotar a su rival demócrata, el senador negro Barack Obama, en esta votación sin precedentes, mientras que el senador John McCain parece encaminarse a paso firme a obtener la candidatura republicana.
Como ya lo hizo en otra oportunidad durante esta carrera electoral, y con muy buenos resultados, Hillary volvió a derramar lágrimas ayer en Yale, la universidad donde comenzó su trayectoria política cuando era estudiante de Derecho en los años de 1970. “Cuando se vayan las cámaras y se apaguen las luces, voy a hacer el mismo trabajo que hacía cuando usaba pantalones campana”, dijo Clinton ante estudiantes, recordando sus años universitarios.
Cambio en la punta
El ambiente, ya caliente de por sí, incrementó unos grados más su temperatura con la publicación de las últimas encuestas. Obama llega a la cita clave de hoy rozando el empate técnico en los sondeos con Hillary. Según la web especializada "RealClearPolitics.com", Clinton aventaja a Obama apenas por 2,5 puntos porcentuales. Incluso en el último sondeo de la cadena CNN, el senador por Illinois aparece por primera vez por delante de Hillary.
La ex primera dama buscó ayer, una vez más, romper su imagen de política fría y calculadora. En el transcurso de una mesa redonda con mujeres de New Haven, en Connecticut, se rió, habló de su condición de madre y reiteró sus planes para un seguro médico universal.
Ataque desesperado
Entre los republicanos, el panorama está cada vez más claro a favor de McCain. El senador por Arizona dispone de unos 18 puntos de ventaja sobre el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney. Pero se han caldeado los ánimos. Romney, urgido por las circunstancias, lanzó una ofensiva contra Mike Huckabee, de quien dijo que no tiene posibilidades y que debería abandonar la carrera, en un claro intento de deshacerse de un rival con el que compite por los votos del ala más conservadora del partido. Huckabee replicó que Romney es el único hombre capaz de jugar al tenis en solitario, por sus cambios de opinión. “Es increíblemente arrogante sugerir que mis votos se desviarán automáticamente hacia él”, dijo. Romney también atacó frontalmente a McCain. “¿Podemos realmente tener un candidato que no se puede distinguir de Hillary y de Obama en materia de inmigración, o de impuestos a los combustibles o sobre el calentamiento global?”, se preguntó. McCain obvia los ataques.
Los Estados del supermartes aportan más de la mitad de los delegados a las convenciones partidarias de agosto y septiembre, que formalmente eligen a los candidatos. Habrá 22 primarias demócratas y 21 del lado republicano; en19 Estados habrá votaciones de ambos partidos. Aunque California reparte más delegados para las convenciones de ambos partidos, Nueva Inglaterra y Nueva York son imprescindibles para alcanzar la nominación. Para los demócratas, California repartirá hoy 441 delegados; Nueva York (281), Nueva Jersey (127), Massachusetts (121) y Connecticut (60). (Reuter-DPA)
Esta será la mayor votación de primarias para escoger a los candidatos presidenciales de cada partido en la historia de Estados Unidos. La senadora Hillary Clinton batalla por derrotar a su rival demócrata, el senador negro Barack Obama, en esta votación sin precedentes, mientras que el senador John McCain parece encaminarse a paso firme a obtener la candidatura republicana.
Como ya lo hizo en otra oportunidad durante esta carrera electoral, y con muy buenos resultados, Hillary volvió a derramar lágrimas ayer en Yale, la universidad donde comenzó su trayectoria política cuando era estudiante de Derecho en los años de 1970. “Cuando se vayan las cámaras y se apaguen las luces, voy a hacer el mismo trabajo que hacía cuando usaba pantalones campana”, dijo Clinton ante estudiantes, recordando sus años universitarios.
Cambio en la punta
El ambiente, ya caliente de por sí, incrementó unos grados más su temperatura con la publicación de las últimas encuestas. Obama llega a la cita clave de hoy rozando el empate técnico en los sondeos con Hillary. Según la web especializada "RealClearPolitics.com", Clinton aventaja a Obama apenas por 2,5 puntos porcentuales. Incluso en el último sondeo de la cadena CNN, el senador por Illinois aparece por primera vez por delante de Hillary.
La ex primera dama buscó ayer, una vez más, romper su imagen de política fría y calculadora. En el transcurso de una mesa redonda con mujeres de New Haven, en Connecticut, se rió, habló de su condición de madre y reiteró sus planes para un seguro médico universal.
Ataque desesperado
Entre los republicanos, el panorama está cada vez más claro a favor de McCain. El senador por Arizona dispone de unos 18 puntos de ventaja sobre el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney. Pero se han caldeado los ánimos. Romney, urgido por las circunstancias, lanzó una ofensiva contra Mike Huckabee, de quien dijo que no tiene posibilidades y que debería abandonar la carrera, en un claro intento de deshacerse de un rival con el que compite por los votos del ala más conservadora del partido. Huckabee replicó que Romney es el único hombre capaz de jugar al tenis en solitario, por sus cambios de opinión. “Es increíblemente arrogante sugerir que mis votos se desviarán automáticamente hacia él”, dijo. Romney también atacó frontalmente a McCain. “¿Podemos realmente tener un candidato que no se puede distinguir de Hillary y de Obama en materia de inmigración, o de impuestos a los combustibles o sobre el calentamiento global?”, se preguntó. McCain obvia los ataques.
Los Estados del supermartes aportan más de la mitad de los delegados a las convenciones partidarias de agosto y septiembre, que formalmente eligen a los candidatos. Habrá 22 primarias demócratas y 21 del lado republicano; en19 Estados habrá votaciones de ambos partidos. Aunque California reparte más delegados para las convenciones de ambos partidos, Nueva Inglaterra y Nueva York son imprescindibles para alcanzar la nominación. Para los demócratas, California repartirá hoy 441 delegados; Nueva York (281), Nueva Jersey (127), Massachusetts (121) y Connecticut (60). (Reuter-DPA)
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