Preocupa a la FET la calidad de las instituciones de la Provincia

Diversos sectores sociales. Empresarios y profesionales instaron al Gobierno a que busque los espacios de coincidencia. Las fuerzas vivas reclaman instancias de diálogo pero advierten que no cejarán en el reclamo de protección de los edificios centenarios.

EN VENTA El edificio en donde funciona el Siprosa es uno de los seis inmuebles históricos pasible de ser enajenado.LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
EN VENTA El edificio en donde funciona el Siprosa es uno de los seis inmuebles históricos pasible de ser enajenado.LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
22 Enero 2008
Los sectores interesados en la preservación del patrimonio provincial confluyeron ayer en la Federación Económica de Tucumán (FET), para instar al PE a que habilite un espacio de diálogo en procura de coincidencias. No obstante, confirmaron la continuidad de acciones cívicas y judiciales para evitar que la Provincia se desprenda de inmuebles centenarios.
El titular de la entidad anfitriona, Julio Colombres, explicó que el compromiso de la FET en este tema se vincula íntimamente con los conceptos de Nación y de identidad de un pueblo. "Cuidar nuestro patrimonio es una de las formas de proyectarnos al futuro. Somos parte activa de la vida económica de la provincia, y valorizar la ciudad hace a los objetivos de los hombres de negocio, entendido como el sano uso de los legados de la historia y no como su destrucción. No podemos ser tan primitivos como para pensar que la historia comenzó con nosotros", dijo.
El directivo remarcó la preocupación de la FET por la calidad de las instituciones. Reclamó que se respeten las leyes nacionales y provinciales en cuanto al mantenimiento de los bienes de valor histórico, arqueológico, arquitectónico y cultural, y recordó que la urbe de la capital tucumana fue declarada Ciudad Histórica por una norma nacional, lo que implica someterse a estructuras del Gobierno central. Dijo que hay un plan estratégico nacional de turismo, que privilegia los sitios patrimonialmente ricos.
"Costó mucho la sanción de una ley para evitar la venta de los edificios, para que sea derogada entre gallos y medianoche por algunos iluminados. No parece que se respeten las instituciones ni la seguridad jurídica, lo que tiene incidencia directa en los negocios", afirmó Colombres.
En el encuentro, el presidente del Colegio de Arquitectos, Juan Martínez Romero, a su vez, destacó que la ciudad es una construcción hecha por todos sus habitantes y de modo interdisciplinario, y exigió que se ponga en vigencia plena el plan estratégico para la capital, diseñado tiempo atrás, aún sin aplicación. Puntualizó que, varias veces, solicitaron reuniones con el Gobierno, lo que nunca fue concedido.
Su par del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, Juan Carlos Morel, reivindicó las marchas de los viernes por la noche en la plaza Independencia, al tiempo que lamentó la debilidad institucional del Estado.
"Para poder crecer, nos debemos debates, especialmente en los ámbitos de poder donde están nuestros representantes. Hay visiones en un extremo corto plazo", protestó.
"La idea de preservar sólo la fachada de un inmueble histórico está perimida. Se dio en la Europa de posguerra, con ciudades desvastadas. El frente de un edificio no es un biombo, sino que es parte de una integralidad. Se debe pensar en cómo restaurar la parte valiosa para revertir el deterioro y rehablitarlo adecuadamente, sin que pierda su identidad", señaló la vicepresidente del NOA del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por su sigla en inglés), Marta Silva.Agregó que este sector no está cerrado al diálogo con el Gobierno, sino que, por el contrario, lo alienta.
Del encuentro participaron también representantes de la Junta de Estudios Históricos; del Grupo Alberdi; de la Universidad Nacional de Tucumán; de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo; del Colegio de Bioquímicos; del Consejo Profesional de la Ingeniería de Tucumán y de la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de Tucumán.

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