23 Noviembre 2007 Seguir en 
Durante el tercer trimestre, la desocupación afectó a 909.000 personas que representan al 8,1% de la población económicamente activa (PEA) del país, dos puntos porcentuales menos que en igual período de 2006. Sin embargo, en esa medición, efectuada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), no se relevaron los datos del Gran Buenos Aires, donde reside el 60% de la PEA.
El informe difundido ayer abrió otra polémica sobre la tarea del Indec y sobre la credibilidad del sistema estadístico nacional.
El organismo respetó el calendario de difusión de sus informes, pero aclarando que “por causas de orden administrativo” no pudieron relevar los datos de los aglomerados Mar del Plata-Batán, Bahía Blanca-Cerri y Gran La Plata. Además, por el paro del personal de la Encuesta Permanente de Hogares, no pudo recopilar los datos del Gran Buenos Aires. Sin embargo, estimó que en setiembre, el desempleo mantuvo una tendencia hacia la baja: 7,7% en los 31 aglomerados urbanos del país. Esto implica que sobre un total a relevar de 23,8 millones de personas no se evaluó la situación de unos 14 millones de habitantes, apunta la agencia DyN.
El dato había sido adelantado por el presidente Néstor Kirchner, pero sin aclarar que serían parciales. “El dato no debe estar demasiado lejos de la realidad, pero no puede ser tomado como un resultado, sino como un ejercicio de estimación que no tomó en cuenta al 60% de la población”, señaló a LA GACETA el director de SEL Consultores, Ernesto Kritz. El sociólogo observó que, si bien se terminó el ciclo de alto desempleo en el país, “también se acabó el ciclo de alto crecimiento del empleo”. “El empleo creció un 4% en el último año, mientras que hace un par de años lo hacía a un ritmo del 7% y el 8%”, apuntó.
En tanto, Jorge Colina, investigador jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), dijo que es bueno que el Indec diera a conocer el problema en la medición. “Peor hubiera sido que se distorsione el índice como la inflación”, acotó.
Más allá de ello, Colina afirmó que nada de eso atenúa el deterioro del sistema estadístico nacional. “De nada servirá tener al mejor ministro de Economía si la credibilidad se esfuma por una cuestión tan básica como la distorsión de los números de la economía”, agregó el experto.
El informe difundido ayer abrió otra polémica sobre la tarea del Indec y sobre la credibilidad del sistema estadístico nacional.
El organismo respetó el calendario de difusión de sus informes, pero aclarando que “por causas de orden administrativo” no pudieron relevar los datos de los aglomerados Mar del Plata-Batán, Bahía Blanca-Cerri y Gran La Plata. Además, por el paro del personal de la Encuesta Permanente de Hogares, no pudo recopilar los datos del Gran Buenos Aires. Sin embargo, estimó que en setiembre, el desempleo mantuvo una tendencia hacia la baja: 7,7% en los 31 aglomerados urbanos del país. Esto implica que sobre un total a relevar de 23,8 millones de personas no se evaluó la situación de unos 14 millones de habitantes, apunta la agencia DyN.
El dato había sido adelantado por el presidente Néstor Kirchner, pero sin aclarar que serían parciales. “El dato no debe estar demasiado lejos de la realidad, pero no puede ser tomado como un resultado, sino como un ejercicio de estimación que no tomó en cuenta al 60% de la población”, señaló a LA GACETA el director de SEL Consultores, Ernesto Kritz. El sociólogo observó que, si bien se terminó el ciclo de alto desempleo en el país, “también se acabó el ciclo de alto crecimiento del empleo”. “El empleo creció un 4% en el último año, mientras que hace un par de años lo hacía a un ritmo del 7% y el 8%”, apuntó.
En tanto, Jorge Colina, investigador jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), dijo que es bueno que el Indec diera a conocer el problema en la medición. “Peor hubiera sido que se distorsione el índice como la inflación”, acotó.
Más allá de ello, Colina afirmó que nada de eso atenúa el deterioro del sistema estadístico nacional. “De nada servirá tener al mejor ministro de Economía si la credibilidad se esfuma por una cuestión tan básica como la distorsión de los números de la economía”, agregó el experto.








