08 Noviembre 2007 Seguir en 
El hip hop es, escencialmente, callejero y rebelde. Por eso no debería haber sido una sorpresa que el MC Maestro Shao haya terminado la fiesta en la calle, pasadas las 4 AM. El local Raga House, cumpliendo la ley del tope horario, dio por terminada la ceremonia, pero el rapero porteño quiso seguir, igual que el público que había estado bailando toda la noche adentro.
La fiesta había empezado con Amurabi Familia, el dueto rapero tucumano, que arrancó ovaciones en sus contrapuntos al micrófono, e hizo bailar a una fauna muy diferente de la que suele verse en recitales, boliches y hasta en las calles: remeras gigantescas, con números o leyendas, cadenas con medallones, gorras y pantalones deportivos. No eran disfraces, sino la ropa indicada para el freestyle en ronda (foto), como había pasado antes, cuando Dj Buda pasó música.
Después llegó el turno de los anfitriones, The Jah-Lacranz, que con reggae en formato de trío matizado con el rap de Gabriel, de Amurabi, logró mantener la fiesta en alto.
Y llegó Shao, un referente de la movida hip hopera latinoamericana, que rapeó hasta que la ley lo permitió, y algo más. En la calle, se cruzó en un duelo con un tucumano , que fue batido con altura, astucia y creatividad por el Maestro.
La fiesta había empezado con Amurabi Familia, el dueto rapero tucumano, que arrancó ovaciones en sus contrapuntos al micrófono, e hizo bailar a una fauna muy diferente de la que suele verse en recitales, boliches y hasta en las calles: remeras gigantescas, con números o leyendas, cadenas con medallones, gorras y pantalones deportivos. No eran disfraces, sino la ropa indicada para el freestyle en ronda (foto), como había pasado antes, cuando Dj Buda pasó música.
Después llegó el turno de los anfitriones, The Jah-Lacranz, que con reggae en formato de trío matizado con el rap de Gabriel, de Amurabi, logró mantener la fiesta en alto.
Y llegó Shao, un referente de la movida hip hopera latinoamericana, que rapeó hasta que la ley lo permitió, y algo más. En la calle, se cruzó en un duelo con un tucumano , que fue batido con altura, astucia y creatividad por el Maestro.







