Superlativo y contundente, David Nalbandian arrasó a Rafael Nadal en la final del Masters Series de París. El resultado -6-4 y 6-0- demuestra la magnitud de la paliza, que prolongó el momento mágico del cordobés en el cierre de la temporada. Nalbandian obtuvo dos títulos consecutivos de la serie Masters y, por los repetidos éxitos sobre las estrellas del circuito, luce más fuerte que nunca.
Los argumentos de Nalbandian durante estas trepidantes semanas son un tenis de alto nivel, seguridad, confianza y talento. Así demolió a Nadal en el imponente "Omnisport-Bercy" y puso un pie en el Masters de Shanghai.
La victoria se sustentó en la brillantez del juego, con primeros servicios (ganó el 83%) y devoluciones precisas, que muchas veces dejaron desairado a Nadal. El español terminó por derrumbarse después del 0-2 del segundo set.
Nalbandian conectó 25 tiros ganadores contra sólo cuatro del español, mientras que ganó cuatro de los break-points que tuvo a su favor contra ninguno de su rival.
Una hora y ocho minutos le bastaron para completar la faena a Nalbandian, que puede meterse entre los 12 mejores del ranking. Nadal, como ocurrió hace dos semanas en Madrid, se mostró impreciso, errático con el segundo servicio -en el primer set ganó uno de seis- y superado tenísticamente por un rival imbatible.El cordobés es el que mejor está jugando en el circuito, con un estado atlético y una potencia insuperables. Mucho tienen que ver Martín Jaite -el vínculo seguirá hasta diciembre de 2008- y el preparador físico Fernando Cao.
En el primer set el juego se mantuvo equilibrado hasta el 4-4, ya que a partir de allí todo fue de Nalbandian.
Con el marcador igualado, 15-40 y el saque de Nadal, el cordobés dispuso de dos break- points. No los desaprovechó. Luego, con su servicio, cerró el parcial en 40 minutos.
El segundo segmento no podía haber comenzado de la mejor manera para un Nalbandian agresivo, ya que presionó el saque de Nadal y en el primer game logró romperle nuevamente el servicio con un preciso toque sobre la red.
El quiebre del partido llegó en el tercer juego, cuando sacaba Nadal 40-0 y el cordobés lo hizo cometer errores, hasta obligarlo a entregar el game con una doble falta.
Nalbandian no bajó el ritmo y le agregó jugadas espectaculares a su repertorio. El público comenzó a corear "David, David"... El unquillense era local en París.
La gran obra del 6-0 se consumó en apenas 28 minutos. Nalbandian corrió hacia la tribuna donde estaban Jaite, el preparador Cao y su novia. Los abrazó a todos y pudo verse que a su técnico se le escapaban algunas lágrimas, porque el "Rey David" había vuelto a ganar un título de Masters Series. Como hace dos semanas, cuando se rindió a sus pies el mejor del mundo, Roger Federer.
Al comienzo del año las cosas no le salían, y en julio Nalbandian contrató a Jaite. El fue uno de los artífices de un cambio en la mentalidad del cordobés. Los frutos de ese trabajo están a la vista, y lo que viene puede ser mejor.










