Las bromas escolares pueden causar actos violentos

Los padres y los docentes deben estar atentos a las señales de acoso en el aula.

04 Octubre 2007
Apenas el 2% de los problemas que se derivan de las relaciones conflictivas entre los alumnos llega a conocimiento de los equipos interdisciplinarios de las escuelas, a pesar de que el 99% de los chicos admite que tiene algún compañero del que todos se burlan. Apodos con fuerte carga despectiva o discriminatoria, como "negro", "villero", "gordo", "boliviano" y hasta "legislador" son moneda corriente entre los chicos. Los especialistas sostienen que los adultos deben estar atentos a las señales de alarma y proceder para evitar que los alumnos sean víctimas de bullying (acoso o intimidación entre pares). Todos coinciden en que las actitudes violentas se aprenden de los mayores, y que los acosadores son niños con problemas en su vida personal. La recomendación es estar atentos al comportamiento de los chicos tímidos; si son víctimas de la violencia en las aulas, necesitan del apoyo de los padres y de los docentes para hacer frente a la situación. No debe permitirse que se sientan culpables, porque es el acosador el que está fuera de lugar.