16 Septiembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES (Enviado especial, José Manrique).- San Martín marcó el ritmo de tango en la propia cancha de Almagro. Gustó, ganó y goleó. Salió aplaudido hasta por la hinchada anfitriona, que no es poco. Orden, fútbol, toque y contundencia fueron los argumentos que empleó el “santo” para sellar su primera victoria de visitante. Almagro fue superado en todas sus líneas. El 4 a 1 del final marcó fielmente las diferencias.
La gran figura del partido fue, sin duda, Juan José Morales. No tan sólo por los tres goles que señaló, sino por que fue un delantero profundo y astuto, que no tuvo inhibiciones para pelear cada pelota y para guapear cuando era necesario. Su atrevimiento lo sufrieron los defensores del "tricolor" y, claro, lo terminó pagando el buen arquero Tauber.
Todo comenzó con un San Martín bien parado en el resbaladizo campo del estadio “3 de Febrero”. Apareció firme en defensa y con un medio campo que funcionó a la perfección. Lo de Jorge Serrano en el quite y en la distribución no tuvo desperdicio. En tanto, Esteban Gil y Fernando Cravero hicieron prevalecer el ritmo por sus carriles. También resultaron elogiables la dinámica de Pablo Cantero y la capacidad de Diego Romano para crear y colaborar en la recuperación del balón. Arriba, Gustavo Ibáñez fue el “Súper Ratón” que todos esperan. Tuvo a mal traer a su marcador de turno, ya que se tiró por los dos sectores del ataque. Entonces tanto Alejandro Meloño como Juan Calabrese terminaron siempre viéndole las espaldas al atacante visitante.
Se abre la cuenta
A los 17’ llegó el primer gol: espectacular jugada de Ibáñez por derecha, centro atrás y Morales que “vuela” en el área chica para cabecear con precisión la pelota. La repuesta de Tauber fue brillante. Pero el rebote quedó para Cravero, que metió un remate cruzado para volver a mirar al cielo, levantarse la camiseta y agradecerle con un beso al Niño Jesús por su gol.
Continuó mejor San Martin. ¿Y Almagro? Fue todo impotencia. Cuando el árbitro Ariel González señaló el final de la primera etapa quedó la sensación de que si San Martín se lo proponía podría llegar a una goleada.
Apenas habían pasado los 30" del reinicio cuando Tauber le impidió alargar las cifras a Morales. Después, Serrano metió un pase en profundidad para Morales, Brown no hizo pie y el “J” definió cruzado: 2 a 0. A los 12’, tras otra exquisita jugada de Ibáñez, Morales, de cabeza, superó la estirada de Tauber y marcó el tercero.
Totalmente descompensado en sus líneas, Almagro sólo atinaba a tratar de que no le convirtieran más goles. Pero Ibáñez volvió a hacer de las suyas y colocó un pase a su “compadre” Morales, que definió con toque sutil: 4 a 0.
Sobre el final de la lucha llegó el descuento por obra de Rivero. Era lo máximo que podía hacer Almagro. San Martín lo había superado en todos los sentidos. Telón y cerrados aplausos para el “santo”.
BUENOS AIRES.- “Se nos abrió el arco”, coincidieron en señalar los jugadores de San Martín tras la sensacional victoria conseguida sobre Almagro. Pero no sólo se destacó la contundencia del equipo; también resaltó el rendimiento exhibido en esta ocasión.
“Fuimos un equipo completamente diferente del que empató con Platense. Estuvimos concentrados y aprovechamos las posibilidades que se nos presentaron. Fuimos contundentes, pero también mostramos buen fútbol”, destacó Germán Noce.
Fernando Cravero tenía un motivo especial para estar feliz. “El árbitro me confirmó que el primer gol fue mío. De todos modos, yo nunca tuve dudas”, señaló el cordobés, que marcó su segundo tanto en el torneo. Venía de anotar el lunes, en La Ciudadela, frente a Platense.
El gol generó confusión. Algunos se lo adjudicaron en un primer momento a Diego Romano, otros sostenían que lo había anotado Gabriel Lobos, en contra. Sin embargo, el autor fue Cravero.
El capitán Juan Monge destacó la importancia de haber ganado y seguir cerca de los punteros. “Sabemos que esta categoría es muy pareja. Tal vez no haya cuatro goles de diferencia entre San Martín y Almagro. Pero aprovechamos nuestras posibilidades”, expresó. (Enviado especial)
BUENOS AIRES.- José María Bianco, técnico de Almagro fue sincero al aceptar la derrota: “San Martín nos superó claramente. Tuvimos una oportunidad muy clara para convertir a través de Gómez, pero la desperdiciamos. Después, todo fue para el equipo tucumano. No tengo objecion en cuanto al resultado, porque jugó mejor que nosotros”.
El “Chaucha” indicó: “nunca pensé en renunciar. Estas derrotas me dan más fuerza para seguir trabajando. No voy a decir que estaremos para luchar por el título. Sí puedo asegurar que saldremos de esta situación. Para lograr ese objetivo tendremos que seguir trabajando”. (Enviado especial)
Más allá del sufrido empate que venía de lograr frente a Platense en La Ciudadela, San Martín, en cada una de sus presentaciones anteriores, había demostrado que es un equipo para tener en cuenta. Por juego, por convicción y por el hambre de protagonismo de sus jugadores. Pero al elenco “albirrojo” le faltaba algo importante: establecer en las mallas adversarias la diferencia que imponía en el terreno de juego. Esta vez, todo salió a pedir del entrenador, Carlos Roldán. Su equipo tuvo un buen nivel de juego y, sobre todo, contundencia. Almagro se vio desbordado y fue un mero fantasma en su propia cancha. Los bonaerenses en ningún momento pudieron neutralizar la superioridad de un rival que les terminó haciendo precio en el resultado. Este San Martin demostró lejos de su casa, con despliegue y con goles, que tiene chapa para lograr el objetivo que se propuso: hacer un buen torneo. Dio un gran paso y, además de los tres puntos que se llevó, consiguió ganar en confianza. Y, se sabe, cuando hay confianza se puede ser protagonista. El próximo adversario de los “santos” será Aldosivi. Un partido que puede marcar pautas clave para un equipo que querrá consolidarse.
La gran figura del partido fue, sin duda, Juan José Morales. No tan sólo por los tres goles que señaló, sino por que fue un delantero profundo y astuto, que no tuvo inhibiciones para pelear cada pelota y para guapear cuando era necesario. Su atrevimiento lo sufrieron los defensores del "tricolor" y, claro, lo terminó pagando el buen arquero Tauber.
Todo comenzó con un San Martín bien parado en el resbaladizo campo del estadio “3 de Febrero”. Apareció firme en defensa y con un medio campo que funcionó a la perfección. Lo de Jorge Serrano en el quite y en la distribución no tuvo desperdicio. En tanto, Esteban Gil y Fernando Cravero hicieron prevalecer el ritmo por sus carriles. También resultaron elogiables la dinámica de Pablo Cantero y la capacidad de Diego Romano para crear y colaborar en la recuperación del balón. Arriba, Gustavo Ibáñez fue el “Súper Ratón” que todos esperan. Tuvo a mal traer a su marcador de turno, ya que se tiró por los dos sectores del ataque. Entonces tanto Alejandro Meloño como Juan Calabrese terminaron siempre viéndole las espaldas al atacante visitante.
Se abre la cuenta
A los 17’ llegó el primer gol: espectacular jugada de Ibáñez por derecha, centro atrás y Morales que “vuela” en el área chica para cabecear con precisión la pelota. La repuesta de Tauber fue brillante. Pero el rebote quedó para Cravero, que metió un remate cruzado para volver a mirar al cielo, levantarse la camiseta y agradecerle con un beso al Niño Jesús por su gol.
Continuó mejor San Martin. ¿Y Almagro? Fue todo impotencia. Cuando el árbitro Ariel González señaló el final de la primera etapa quedó la sensación de que si San Martín se lo proponía podría llegar a una goleada.
Apenas habían pasado los 30" del reinicio cuando Tauber le impidió alargar las cifras a Morales. Después, Serrano metió un pase en profundidad para Morales, Brown no hizo pie y el “J” definió cruzado: 2 a 0. A los 12’, tras otra exquisita jugada de Ibáñez, Morales, de cabeza, superó la estirada de Tauber y marcó el tercero.
Totalmente descompensado en sus líneas, Almagro sólo atinaba a tratar de que no le convirtieran más goles. Pero Ibáñez volvió a hacer de las suyas y colocó un pase a su “compadre” Morales, que definió con toque sutil: 4 a 0.
Sobre el final de la lucha llegó el descuento por obra de Rivero. Era lo máximo que podía hacer Almagro. San Martín lo había superado en todos los sentidos. Telón y cerrados aplausos para el “santo”.
“El árbitro me confirmó que el primer gol fue mío”
BUENOS AIRES.- “Se nos abrió el arco”, coincidieron en señalar los jugadores de San Martín tras la sensacional victoria conseguida sobre Almagro. Pero no sólo se destacó la contundencia del equipo; también resaltó el rendimiento exhibido en esta ocasión.
“Fuimos un equipo completamente diferente del que empató con Platense. Estuvimos concentrados y aprovechamos las posibilidades que se nos presentaron. Fuimos contundentes, pero también mostramos buen fútbol”, destacó Germán Noce.
Fernando Cravero tenía un motivo especial para estar feliz. “El árbitro me confirmó que el primer gol fue mío. De todos modos, yo nunca tuve dudas”, señaló el cordobés, que marcó su segundo tanto en el torneo. Venía de anotar el lunes, en La Ciudadela, frente a Platense.
El gol generó confusión. Algunos se lo adjudicaron en un primer momento a Diego Romano, otros sostenían que lo había anotado Gabriel Lobos, en contra. Sin embargo, el autor fue Cravero.
El capitán Juan Monge destacó la importancia de haber ganado y seguir cerca de los punteros. “Sabemos que esta categoría es muy pareja. Tal vez no haya cuatro goles de diferencia entre San Martín y Almagro. Pero aprovechamos nuestras posibilidades”, expresó. (Enviado especial)
“San Martín nos superó claramente”, dijo Bianco
BUENOS AIRES.- José María Bianco, técnico de Almagro fue sincero al aceptar la derrota: “San Martín nos superó claramente. Tuvimos una oportunidad muy clara para convertir a través de Gómez, pero la desperdiciamos. Después, todo fue para el equipo tucumano. No tengo objecion en cuanto al resultado, porque jugó mejor que nosotros”.
El “Chaucha” indicó: “nunca pensé en renunciar. Estas derrotas me dan más fuerza para seguir trabajando. No voy a decir que estaremos para luchar por el título. Sí puedo asegurar que saldremos de esta situación. Para lograr ese objetivo tendremos que seguir trabajando”. (Enviado especial)
Más allá del sufrido empate que venía de lograr frente a Platense en La Ciudadela, San Martín, en cada una de sus presentaciones anteriores, había demostrado que es un equipo para tener en cuenta. Por juego, por convicción y por el hambre de protagonismo de sus jugadores. Pero al elenco “albirrojo” le faltaba algo importante: establecer en las mallas adversarias la diferencia que imponía en el terreno de juego. Esta vez, todo salió a pedir del entrenador, Carlos Roldán. Su equipo tuvo un buen nivel de juego y, sobre todo, contundencia. Almagro se vio desbordado y fue un mero fantasma en su propia cancha. Los bonaerenses en ningún momento pudieron neutralizar la superioridad de un rival que les terminó haciendo precio en el resultado. Este San Martin demostró lejos de su casa, con despliegue y con goles, que tiene chapa para lograr el objetivo que se propuso: hacer un buen torneo. Dio un gran paso y, además de los tres puntos que se llevó, consiguió ganar en confianza. Y, se sabe, cuando hay confianza se puede ser protagonista. El próximo adversario de los “santos” será Aldosivi. Un partido que puede marcar pautas clave para un equipo que querrá consolidarse.
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