"Fue un gol al mejor estilo Messi"

"Pulguita" Rodríguez se cansó de relatar el inolvidable tanto que convirtió. Martos confiesa que su evolución es producto del trabajo que realiza durante la semana.

LA GACETA / FRANCO VERA
LA GACETA / FRANCO VERA
16 Septiembre 2007
"Tiene cosas de Messi", dijo "Pulga" Rodríguez, cuando "Pulguita" metió 12 goles en un partido de la Primera "B" liguista. Luis Rodríguez, que estuvo a un paso de Real Madrid, ratificó que no es verso la historia cuando arrancó desde la mitad de la cancha, eludió a un defensor y se la picó al arquero. Luego de la obra maestra, fue el jugador más asediado por el periodismo que se agolpó en el vestuario "decano".

- ¿Fue el gol soñado con esta camiseta?
- Fue el mejor gol que convertí en mi vida. Si tengo que definirlo de una forma, fue un gol al mejor estilo Messi. De eso no tengo duda. Mi felicidad es tremenda por ese tanto y por cómo se dio. Mi sueño va más allá de este gol que conquisté. Por las noches, en la tranquilidad del hotel donde vivo, cierro los ojos y sueño con sumar muchos goles y colaborar para que Atlético logre el ascenso. Por cómo se vienen dando las cosas, estamos en el camino correcto.

- Cuando inició la carrera para el festejo, ¿qué sintió?
- Si tengo que ser sincero, fue tanta la alegría que tenía que no sabía cómo festejarlo. Por eso, no sé si se habrán dado cuenta, sólo atiné a abrir los brazos y a esperar la llegada de mis compañeros. Fue un momento de confusión.

- ¿Este gol tuvo un destinatario especial?
- Es para quienes significan mucho en mi vida y colaboraron para que en estos momentos pueda vivir tanta felicidad junta. Soy muy agradecido de las personas que me dieron su apoyo en los instantes en los que más lo necesitaba. La vida me enseñó a ser moderado tanto a la hora de exteriorizar una victoria como cuando las cosas no salen como uno pretende.

- Le costó poco tiempo ganarse el corazón del simpatizante "decano"...
- No sé si ya lo conseguí, pero tengo la tranquilidad de trabajar para aportar lo mío para el equipo. Si esto significa que los hinchas estén felices, bienvenido sea. Ellos esperan impacientes que podamos darles lo que esperan.

- ¿El festejo será en familia?
- Soy consciente de que viví una de las mayores emociones de mi vida, pero esto es fútbol y no hay tiempo para festejar, porque mañana ya tenemos que pensar en Gimnasia y Esgrima, de Mendoza, nuestro próximo adversario. Como toda mi familia es hincha de Atlético no veo la hora de estar con ellos y de exteriorizar toda la emoción que me embarga en estos momentos. Lo que ya está descontado es que comeré un asado con ellos aprovechando el día libre.

Martos muestra una evolución constante

Dentro de la regularidad que evidencia la zaga, es saludable la evolución futbolística que en esta temporada se le puede observar a Martín Martos. Es indudable que el juego del salteño fue creciendo con el correr de los encuentros. Por eso, ya nadie duda de que la marca del sector izquierdo de la defensa está en buenas manos. "Esto lo pude conseguir redoblando el trabajo durante la semana. No hay mayores secretos en el tema. Además, es inestimable el apoyo que tengo de parte del técnico. Si no hubiera sido así, el presente habría sido otro", destacó el defensor.
Martos señaló que el gol de Rodríguez fue un golpe de nocaut para Alumni. "A partir de ese momento nos serenamos y expusimos el juego que puede brindar este equipo. En el primer tiempo, después de la expulsión de Paz, se nos complicó el partido, pero al final pudimos ganar", apuntó.

Agrandados en la adversidad
Análisis. Por Alfredo Aráoz - Redacción LA GACETA.

La electricidad invadió a Paz. Al defensor, que vive en Corrientes y Laprida, se le erizó la piel por su empeine goleador, pero después le aplicó un patadón a un cordobés que se iba derecho al empate. La roja al "Negro" no fue negra porque el tiro libre al borde del área salió desviado. Bressán se acomodó como líbero y Montiglio debió bajar unos metros. El dibujo, provisorio, se mantuvo pese a que Luna precalentó 15?. Durante ese período, no hizo falta tocar nada porque Atlético se agrandó ante la adversidad de la mejor manera: buscando el segundo gol de la misma forma que había encontrado el primero. Alumni empezó a bajar los brazos porque los volantes "decanos" se multiplicaron y evitaron los cortocircuitos defensivos del principio. El despliegue les dio luz a Sarría y a Hernández y el equipo generó tres situaciones de gol clarísimas.
En el segundo tiempo entró Luna y salió Longo, Montiglio se corrió a la izquierda y Hernández se sacrificó en la marca. Alumni intentó algo hasta que Ischuk se animó a descolgar un centro y salió rápido con "Pulguita", que tiene un hermano que alguna vez le vio cosas de Messi. El crack de Simoca arrancó desde la mitad de la cancha en soledad, enredó al defensor y definió con un globo poco usual en nuestros tiempos. El arquero, resignado, sólo esperó que estallaran los flashes sobre el goleador. No dejen de ver esta conquista en las repeticiones que vendrán por televisión. Si no los convence la propuesta, dos bonus tracks: caño de Martos y festejo del rubio Ramírez Silva con el amigo Paratore, que se quedó en el banco junto a Leva. Un lujo de un equipo al que le tiraron la oreja la semana pasada, se enojó y aprobó con 10.

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