30 Agosto 2007 Seguir en 
Pasó más de 50 años visitando a los enfermos del Hospital Centro de Salud. Fue el mentor de muchas de las refacciones que se hicieron en las salas de Quemados y de Traumatología. Y desde hace cinco años, León Feler, presidente honorario de la Fundación León, no está solo; lo acompañan más de 50 voluntarios, consejeros, directivos y empresarios que se adhieren a su causa: extender una mano amiga y solidiaria a los pacientes internados en el hospital. Jóvenes y adultos mayores realizan tareas solidarias mediante talleres de arte, dibujo y música, una biblioteca ambulante y un salón de belleza. Por año, la Fundación asiste a unos 3.000 pacientes y unos 6.000 familiares de internos.
Ayer, como parte de los festejos por la Semana de la Solidaridad, la Fundación León donó frazadas, sábanas, mesas de curaciones, dos televisores, un equipo de aire acondicionado y casilleros para los médicos residentes de las salas de Quemados, Traumatología y Ginecología, adquiridos a través de la Campaña “Vuelto solidario” que se implementó en el Híper Libertad.
Estímulo a la sociedad
Las donaciones fueron entregadas al director del nosocomio, Ricardo Gutiérrez, durante una ceremonia cargada de emociones. Asistieron familiares de los pacientes internados, médicos, voluntarios y empresarios que colaboran con la Fundación León. “Estoy sorprendido; con los centavos que dejaban los clientes en nuestras cajas se pudo donar todo esto. Esta es una sociedad que, cuando es estimulada, ayuda en forma extraordinaria”, señaló el gerente del Libertad, Ignacio Paulucci.
“Mi anhelo es que las escuelas enseñen la solidaridad como una asignatura más. Hicimos gestiones en el Ministerio de Educación y espero lograrlo”, confesó Feler.
Cuando LA GACETA le preguntó qué sintió cuando supo que en Tucumán morían niños por desnutrición, el hombre no pudo hablar. Su respuesta fueron lágrimas y una profunda expresión de congoja. Luego cerró los ojos y dijo que se le había quebrado el corazón.
“Desde su nacimiento, hace cinco años, hasta ahora, la Fundación ha tenido un crecimiento inesperado. Estamos convencidos de que la responsabilidad de una transformación social es de todos y no sólo de un gobierno; tenemos que aunar esfuerzos para provocar los cambios que nuestra sociedad necesita. Una forma de hacerlo es incentivar la solidaridad en nuestros jóvenes; por eso trabajamos en las escuelas y con los adultos sobre la necesidad de ser solidarios”, añadió, por su parte, el presidente de la Fundación, Raúl Feler.
Durantes estas dos últimas semanas, la Fundación León contó con una voluntaria internacional. Oriunda de Barcelona, Ana González Rojas, dedicó sus vacaciones de verano no para descansar sino para ayudar. “Por medio de una amiga que trabaja en la organización Educación sin Fronteras tomé contacte en la web con la Fundación León en Argentina, y decidí colaborar como voluntaria. Este es mi último día (por ayer); fue una experiencia maravillosa que espero que produzca los cambios necesarios en todos”, dijo emocionada a LA GACETA.
Ayer, como parte de los festejos por la Semana de la Solidaridad, la Fundación León donó frazadas, sábanas, mesas de curaciones, dos televisores, un equipo de aire acondicionado y casilleros para los médicos residentes de las salas de Quemados, Traumatología y Ginecología, adquiridos a través de la Campaña “Vuelto solidario” que se implementó en el Híper Libertad.
Estímulo a la sociedad
Las donaciones fueron entregadas al director del nosocomio, Ricardo Gutiérrez, durante una ceremonia cargada de emociones. Asistieron familiares de los pacientes internados, médicos, voluntarios y empresarios que colaboran con la Fundación León. “Estoy sorprendido; con los centavos que dejaban los clientes en nuestras cajas se pudo donar todo esto. Esta es una sociedad que, cuando es estimulada, ayuda en forma extraordinaria”, señaló el gerente del Libertad, Ignacio Paulucci.
“Mi anhelo es que las escuelas enseñen la solidaridad como una asignatura más. Hicimos gestiones en el Ministerio de Educación y espero lograrlo”, confesó Feler.
Cuando LA GACETA le preguntó qué sintió cuando supo que en Tucumán morían niños por desnutrición, el hombre no pudo hablar. Su respuesta fueron lágrimas y una profunda expresión de congoja. Luego cerró los ojos y dijo que se le había quebrado el corazón.
“Desde su nacimiento, hace cinco años, hasta ahora, la Fundación ha tenido un crecimiento inesperado. Estamos convencidos de que la responsabilidad de una transformación social es de todos y no sólo de un gobierno; tenemos que aunar esfuerzos para provocar los cambios que nuestra sociedad necesita. Una forma de hacerlo es incentivar la solidaridad en nuestros jóvenes; por eso trabajamos en las escuelas y con los adultos sobre la necesidad de ser solidarios”, añadió, por su parte, el presidente de la Fundación, Raúl Feler.
Una española fue voluntaria
Durantes estas dos últimas semanas, la Fundación León contó con una voluntaria internacional. Oriunda de Barcelona, Ana González Rojas, dedicó sus vacaciones de verano no para descansar sino para ayudar. “Por medio de una amiga que trabaja en la organización Educación sin Fronteras tomé contacte en la web con la Fundación León en Argentina, y decidí colaborar como voluntaria. Este es mi último día (por ayer); fue una experiencia maravillosa que espero que produzca los cambios necesarios en todos”, dijo emocionada a LA GACETA.
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