Por la falta de señales, los reductores de velocidad sorprenden a los conductores
La Municipalidad colocó las barreras como forma de evitar que los automovilistas circulen a altas velocidades. Funcionarios municipales dijeron que está prevista la instalación de carteles. Anunciaron que se pondrán más semáforos.
23 Agosto 2007 Seguir en 
Muchos automovilistas se vieron sorprendidos en los últimos días al encontrarse con reductores de velocidad en lugares donde antes no los había. Ocurre que la Municipalidad resolvió ampliar este sistema a calles de tránsito intenso y al parque 9 de Julio. Los reductores fueron probados en Marco Avellaneda, entre Córdoba y San Juan, donde -según datos de funcionarios municipales- los accidentes se redujeron.
Sin embargo, la colocación de estas barreras contra la velocidad no fue acompañada con la correspondiente señalización. La consecuencia fue que más de un conductor desprevenido pasó demasiado rápido por los reductores y, en algunos casos, los vehículos dieron un salto en el aire.
Uno de los sitios donde se colocaron fue en Colombia y Bulnes, frente al jardín de infantes Querubines. En el parque 9 de Julio se instalaron tres reductores en la calle Ibirá Pitá, que es paralela, aunque en forma de un semicírculo, a la avenida Soldati. Se eligió esa calle porque está siendo muy usada por los conductores como un atajo para acortar distancias o para evitar semáforos, según los funcionarios.
"Si bien están pintados de amarillo, tiene que haber advertencias", opinó Guillermo Andrés. "Habría que colocar dos tipos de reductores, uno doble y bajo, para disminuir la velocidad, y otro, el que está, para frenar; si no señalizan el tramo, cualquier automovilista desprevenido puede terminar dando vueltas por el aire", dijo Héctor Gutiérrez, chofer de un remise. Otro remisero, Julio Tiseira, señaló: "aun cuando circulemos lentamente, los autos se resienten al pasar por sobre los reductores".
"Si no hay concientización de parte de los conductores, ni los reductores de velocidad ni las señalizaciones van a impedir accidentes", aseguró, por su parte, el interventor de Tránsito, Miguel Molins. No obstante, aclaró que está prevista la instalación de la cartelería con un diseño específico para el parque. Anunció que también se colocarán reductores en las calles del parque paralelas a las avenidas Gobernador del Campo y Coronel Suárez.
A su vez, el subsecretario de Obras Públicas, Luis Lobo Chaklián, indicó que no hay normas específicas sobre la colocación de reductores o de semáfaros, sino que estos responden a las necesidades que surgen según el dinamismo característico de una ciudad que crece y se desarrolla. En ese sentido, anticipó que se instalarán 40 semáforos más en esquinas como las de Lavalle y Ayacucho, Santiago y Balcarce y Marco Avellaneda y San Juan.
Sin embargo, la colocación de estas barreras contra la velocidad no fue acompañada con la correspondiente señalización. La consecuencia fue que más de un conductor desprevenido pasó demasiado rápido por los reductores y, en algunos casos, los vehículos dieron un salto en el aire.
Uno de los sitios donde se colocaron fue en Colombia y Bulnes, frente al jardín de infantes Querubines. En el parque 9 de Julio se instalaron tres reductores en la calle Ibirá Pitá, que es paralela, aunque en forma de un semicírculo, a la avenida Soldati. Se eligió esa calle porque está siendo muy usada por los conductores como un atajo para acortar distancias o para evitar semáforos, según los funcionarios.
"Si bien están pintados de amarillo, tiene que haber advertencias", opinó Guillermo Andrés. "Habría que colocar dos tipos de reductores, uno doble y bajo, para disminuir la velocidad, y otro, el que está, para frenar; si no señalizan el tramo, cualquier automovilista desprevenido puede terminar dando vueltas por el aire", dijo Héctor Gutiérrez, chofer de un remise. Otro remisero, Julio Tiseira, señaló: "aun cuando circulemos lentamente, los autos se resienten al pasar por sobre los reductores".
"Si no hay concientización de parte de los conductores, ni los reductores de velocidad ni las señalizaciones van a impedir accidentes", aseguró, por su parte, el interventor de Tránsito, Miguel Molins. No obstante, aclaró que está prevista la instalación de la cartelería con un diseño específico para el parque. Anunció que también se colocarán reductores en las calles del parque paralelas a las avenidas Gobernador del Campo y Coronel Suárez.
A su vez, el subsecretario de Obras Públicas, Luis Lobo Chaklián, indicó que no hay normas específicas sobre la colocación de reductores o de semáfaros, sino que estos responden a las necesidades que surgen según el dinamismo característico de una ciudad que crece y se desarrolla. En ese sentido, anticipó que se instalarán 40 semáforos más en esquinas como las de Lavalle y Ayacucho, Santiago y Balcarce y Marco Avellaneda y San Juan.









