21 Agosto 2007 Seguir en 
El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Alfredo Carlos Dato, reconoció que el mayor desafío que enfrenta la II Conferencia Nacional de Jueces es realizar un autoexamen sobre la gestión judicial. “Si bien como poder estamos en condiciones de reivindicar el cumplimiento de la función de gestionar, también la debemos analizar como servicio a la sociedad. Este criterio ratifica la nueva visión sobre el rol que tiene el Poder Judicial como actor en la sociedad, pero también aborda un tema que es muy difícil para nosotros”, admitió
Dato admitió que otro riesgo que enfrentan es que se identifiquen los debates como una simple reunión anual corporativa y de camaradería entre los magistrados. Sin embargo, aclaró que la Justicia se compone de los jueces, de la doctrina y de los abogados, y es trascendente que un segmento de ese trípode se siente a hablar de los propios problemas, para reconocerlos y tratar de definir un camino para enfrentarlos, con el objetivo final de resolverlos.
“La expectativa transcurre por el lado de que se profundizarán los temas que ya comenzamos a tratar el año pasado, porque la realización de una conferencia nacional de magistrados es un mecanismo probado y que funciona. Otro aspecto importante es que los salteños tienen un lugar que no limita la concurrencia, como ocurría en el Paraninfo de la Universidad del Litoral. Aunque el ámbito sea multitudinario, las comisiones podrán llegar a conclusiones de utilidad, lo que demostrará que, más allá del tamaño de los centros judiciales, los problemas son muy parecidos y las recetas y propuestas que se encuentren son aplicables desde La Quiaca hasta Ushuaia”, señaló.
Dato admitió que otro riesgo que enfrentan es que se identifiquen los debates como una simple reunión anual corporativa y de camaradería entre los magistrados. Sin embargo, aclaró que la Justicia se compone de los jueces, de la doctrina y de los abogados, y es trascendente que un segmento de ese trípode se siente a hablar de los propios problemas, para reconocerlos y tratar de definir un camino para enfrentarlos, con el objetivo final de resolverlos.
“La expectativa transcurre por el lado de que se profundizarán los temas que ya comenzamos a tratar el año pasado, porque la realización de una conferencia nacional de magistrados es un mecanismo probado y que funciona. Otro aspecto importante es que los salteños tienen un lugar que no limita la concurrencia, como ocurría en el Paraninfo de la Universidad del Litoral. Aunque el ámbito sea multitudinario, las comisiones podrán llegar a conclusiones de utilidad, lo que demostrará que, más allá del tamaño de los centros judiciales, los problemas son muy parecidos y las recetas y propuestas que se encuentren son aplicables desde La Quiaca hasta Ushuaia”, señaló.











