Un debate sobre el futuro

Las conclusiones a las que arriben jueces y abogados en sus respectivas conferencias nacionales permitirán definir el perfil del Poder Judicial que tendrá el país rumbo al segundo centenario de su existencia. La importancia de la integración con la sociedad.

21 Agosto 2007
Hace más de 150 años, Juan Bautista Alberdi publicó sus inmortales "Bases y puntos de partida para la organización política de la República de Argentina", en su exilio chileno. El prócer tucumano será recordado el miércoles 29 (aniversario de su nacimiento en 1810) en todo el país. Pero, tal vez, el homenaje más importante tendrá lugar durante setiembre, cuando su pensamiento y sus objetivos institucionales para fortalecer la Nación serán reevaluados por los protagonistas del Poder Judicial en su amplia concepción.
El relevamiento del funcionamiento de los tribunales y de las responsabilidades de jueces y de abogados en su relación con la sociedad dominarán los debates sucesivos que tendrán lugar en el coqueto Centro de Convenciones de Salta, recientemente inaugurado y con capacidad para 2.500 personas en el auditorium. Las citas permitirán, sobre una discusión que se anticipa como profunda y sincera, sentar las bases del Poder Judicial en el segundo siglo de vida de la República Argentina como nación independiente.
Uno de los desafíos centrales consiste en encontrar un mecanismo abarcativo para las distintas realidades de los Poderes Judiciales provinciales y federales, que permita superar las profundas diferencias existentes entre regímenes muchas veces contrapuestos. En ese sentido, toma mayor dimensión el interés en participar adelantado por magistrados y profesionales del interior, ya que en sus distritos hay numerosos problemas agudizados y existen brechas sumamente complejas de cerrar en la relación entre la Justicia y la sociedad.
Pero la gran apuesta se dará cuando concluyan los cónclaves. En ese momento, a partir de lo decidido, tendrán que trabajar en una misma línea todos los actores del Poder Judicial, sean jueces, funcionarios de ley, abogados, académicos o formadores de futuros profesionales, atento a las crecientes necesidades de la población de encontrar respuestas institucionales oportunas y adecuadas con sus problemas.

Presentes y ausentes
La primera reunión tendrá lugar el 6 y 7 de setiembre, oportunidad en que deliberará la II Conferencia Nacional de Jueces, experiencia que se repite luego de la repercusión del encuentro celebrado en marzo del año pasado en Santa Fe. Si bien todavía resta definir varios puntos organizativos, el temario está anunciado desde hace tiempo. Lo escueto de la convocatoria no va en detrimento de la profundidad de los tres puntos propuestos para el debate en comisión:
Gestión judicial: criterios de eficacia e incorporación de herramientas tecnológicas.
Litigiosidad creciente: mecanismos facilitadores para la resolución alternativa de conflictos.
Independencia del Poder Judicial (donde se analizará la autarquía y autonomía en el manejo financiero y disponibilidad de los recursos).
Esta conferencia está organizada en forma conjunta por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la Federación Argentina de Magistrados (FAM), la Junta Federal de Corte y Tribunales Superiores de Justicia (Jufejus) y la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, los que aportaron documentos base y realizaron reuniones preparatorias en Chaco, Mendoza, Buenos Aires, Santa Fe y Río Negro.
En cambio, a diferencia de la experiencia santafesina, no figura entre las entidades convocantes el Consejo de la Magistratura de la Nación. Esto confirma las tensiones que hay entre el máximo tribunal y el organismo encargado de seleccionar y someter eventualmente a los jueces a un proceso de destitución, así como de administrar los fondos de la Justicia. Al mismo tiempo, la ausencia de una pata fundamental en el funcionamiento judicial no es un asunto menor, sino que puede generar cortocircuitos en la implementación posterior de lo decidido en las deliberaciones.
El eje de la discusión que está pendiente es el nivel de participación que podrán tener quienes no sean magistrados. Hasta el momento, al igual que en 2006, el debate estaría limitado sólo a magistrados en actividad y en ejercicio de funciones jurisdiccionales; por ende, sería a puertas cerradas y apenas habría informes parciales a quienes se acerquen al encuentro, incluyendo los medios de comunicación. La proyección de los organizadores es reunir 600 jueces, que se distribuirán en las distintas comisiones y podrán deliberar en plenario. Esa última instancia sería abierta para los periodistas, quienes tendrán un contacto mucho más fluido con los integrantes del Centro de Información Judicial que funciona desde hace unos meses en la Corte de la Nación.
Las conferencias magistrales se limitarán a la inauguración y al cierre de la reunión. En el primer momento hablarán el presidente de la Corte de Justicia de Salta, Guillermo Posadas, como anfitrión, y el titular del tribunal nacional, Ricardo Luis Lorenzetti. La exposición de clausura aún no está resuelta.
Dos semanas después, en el mismo lugar, la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) realizará su XV Conferencia Nacional. La agenda diseñada abarca los temas propuestos por los jueces, pero profundiza explícitamente mucho más acerca de las responsabilidades sociales de los profesionales; de los nuevos derechos constitucionales, humanos y difusos; del impacto de las nuevas tecnologías en la administración de Justicia y de la debilidad del régimen federal en su aplicación cotidiana. La convocatoria de los letrados se realiza bajo la consigna "La abogacía rumbo a 2010: balance del siglo XX y perspectivas del siglo XXI". En la oportunidad se le rendirá un homenaje especial a Guillermo Oscar Nano, que desarrolló una fecunda tarea al frente de la FACA en su presidencia entre 1973 y 1977 e integró el Jurado de Enjuiciamiento de la Nación entre 1999 y 2003, en representación de los abogados.