08 Agosto 2007 Seguir en 
Mediante resonancia magnética se pueden diagnosticar muchas de las patologías ginecológicas que impiden los embarazos. En Francia, el estudio es obligado antes de cualquier tratamiento por infertilidad; pero en la Argentina casi no se utiliza en ginecología.
Una de las causas de infertilidad más estudiadas es la endometriosis, que es la presencia de tejido del endometrio -una de las membranas que conforman el útero- fuera de este. Otra es la adenomiosis, que es un implante del endometrio en el miometrio -pared uterina-. En ambos casos el estudio de resonancia magnética puede desempeñarse mejor que otras técnicas de diagnóstico, según los expertos. Por su pequeño tamaño o su disposición, estos alteraciones escapan al control de la ecografía.
Con resonancia magnética, la adenomiosis puede visualizarse como un engrosamiento de la zona interna del miometrio. Esto resulta especialmente importante para los casos de fertilización in vitro, ya que la adenomiosis, parece ser una de las tantas causas por las que estos tratamientos fracasan en una proporción tan alta.
La resonancia magnética es más cara que una ecografía. Sin embargo, Carolina Chacón, médica especialista en Imágenes en Ginecología en el servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Italiano de Buenos Aires, plantea que la relación costo-beneficio de utilizar la resonancia magnética cambia por completo en el contexto de un tratamiento por infertilidad. "Con una resonancia es posible detectar la presencia de adenomiosis, endometriosis, malformaciones congénitas del útero (las cuales también son causa de infertilidad), y visualizar miomas uterinos", detalló. Así, cuando se detectan estos males, pueden ser tratados antes de la fertilización in vitro, de modo de incrementar las chances de éxito.
Una de las causas de infertilidad más estudiadas es la endometriosis, que es la presencia de tejido del endometrio -una de las membranas que conforman el útero- fuera de este. Otra es la adenomiosis, que es un implante del endometrio en el miometrio -pared uterina-. En ambos casos el estudio de resonancia magnética puede desempeñarse mejor que otras técnicas de diagnóstico, según los expertos. Por su pequeño tamaño o su disposición, estos alteraciones escapan al control de la ecografía.
Con resonancia magnética, la adenomiosis puede visualizarse como un engrosamiento de la zona interna del miometrio. Esto resulta especialmente importante para los casos de fertilización in vitro, ya que la adenomiosis, parece ser una de las tantas causas por las que estos tratamientos fracasan en una proporción tan alta.
La resonancia magnética es más cara que una ecografía. Sin embargo, Carolina Chacón, médica especialista en Imágenes en Ginecología en el servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Italiano de Buenos Aires, plantea que la relación costo-beneficio de utilizar la resonancia magnética cambia por completo en el contexto de un tratamiento por infertilidad. "Con una resonancia es posible detectar la presencia de adenomiosis, endometriosis, malformaciones congénitas del útero (las cuales también son causa de infertilidad), y visualizar miomas uterinos", detalló. Así, cuando se detectan estos males, pueden ser tratados antes de la fertilización in vitro, de modo de incrementar las chances de éxito.








