La familia Romero festejó el triunfo de "Pigu"

Tour europeo de golf. "Este triunfo es para todos los tucumanos", señaló José, el orgulloso papá del golfista más famoso.

ADMIRACION. Los Romero son fanáticos de su hermano Andrés.LA GACETA / ANTONIO FERRONI
ADMIRACION. Los Romero son fanáticos de su hermano Andrés.LA GACETA / ANTONIO FERRONI
30 Julio 2007
"Cuando llamó, lo hicimos callar y le cantamos: ?cuántas veces fui preso, y cuántas veces lloré por vos... Yo al Pigu lo quiero, lo llevo adentro del corazón...?", reveló José Federico Romero, papá del flamante campeón de Hamburgo.
La familia se reunió, como siempre que "Pigu" aparece en la TV. Temprano empezaron a llegar cuñados, sobrinos, hermanos, amigos; hasta la abuela celebró. El asado y las empanadas acompañaron el festejo. Andrés Romero había ganado su primer título en el Tour.
Días atrás, en Escocia, había quedado muy cerca de la gloria. Ayer la abrazó de lleno. "Yo le decía que se divirtiera, y si las cosas le salían bien, mejor. El es un jugador agresivo y sabía que en algún momento podía tener una buena vuelta y ganar un torneo. Así fue", dijo José, que se emocionó al recordar las camisetas argentinas que saludaron a ?Pigu" en Alemania.
"Este triunfo es de todos los tucumanos; pero también de los argentinos. ?Pigu? está lejos y solo; y ver a esos argentinos que festejaron con él me emocionó mucho; él se lo merece", afirmó. José siguió el juego con su familia y con algunos amigos. "Hacia el final dije en voz alta: ?Pigu?, terminalo a lo campeón; y lo terminó a lo campeón", recordó.
Los tucumanos nos tendremos que ir acostumbrando a que la pasión ya no es atributo del fútbol, del básquet o del rugby, ahora también se fanatizarán por el golf. "Yo nací en Lavalle, entre Próspero Mena y Libertad; te imaginarás de quién soy hincha. Mi viejo salió campeón con Atlético, pero todos somos de San Martín; ?Pigu? jugaba muy bien al fútbol pero vivimos a 100 metros del golf, y aquí todos son golfistas", explicó José.
En principio, Andrés regresará a Tucumán a mediados de agosto, pero la familia se las ingenia para seguirlo siempre. "Nos levantamos y prendemos la ?compu?. Mi familia me reta porque no entiendo la computadora; me voy a trabajar y a cada rato los estoy llamando para molestarlos, para que vean y me cuenten cómo va. Pero ayer no fui a trabajar y me quedé a verlo jugar", comentó el orgulloso papá.
La familia estaba convencida de que se le iba a dar en este torneo. "Un gran amigo, el ?Pato? Cabrera, me dijo: aquí, si sos número dos, nadie te recuerda; en cambio, si ganás, todo el mundo se acuerda de vos. La semana pasada sufrimos, pero estábamos contentos igual; sabíamos que se iba a dar", resaltó.

Felicitados por el gobernador
"Estoy contenta. Hablé con él y nos dijo que está muy feliz. ?Pigu? es como un niño grande; todavía no sabe dónde está parado. Yo le dije: ?no te dejés quitar la copa?, y me respondió: ?ya vamos a ver?", contó doña Rosa, la mamá de Romero. "Nos llamó el gobernador Alperovich para felicitarnos. Dijo que ?Pigu? era un orgullo para los argentinos, para los tucumanos", comentó. "El me llena de orgullo, por lo que juega, pero más por cómo es como persona", destacó la mamá.

"Será el mejor en poco tiempo"
"Lo vi bien, tranquilo, excelente. El mantiene su ritmo, impone su juego, sin nervios. Puede ganar por mucho, o perder, como le pasó en el Abierto Británico, pero nunca va para atrás, siempre juega para adelante. Me imaginaba este éxito; era de esperarlo en un jugador tan bueno como él. Cabrera es hoy el mejor de la Argentina, pero jugando como lo está haciendo, ?Pigu? será el mejor en poco tiempo", dijo Ariel Romero, hermano y caddie de "Pigu" cuando juega en nuestro país.