18 Junio 2007 Seguir en 
OAKMONT.- Ganar un torneo de Grand Slam es un privilegio al que acceden unos pocos elegidos. Angel Cabrera inscribió su nombre entre las grandes estrellas del golf de todos los tiempos, tras su brillante conquista en el Abierto de Estados Unidos. Tiger Woods, el mejor jugador del mundo, no pudo destronar al cordobés en la ronda final del certamen, que se disputó en el campo del Oakmont Country Club, en Pennsylvania. La conquista de Cabrera se produjo 40 años después de la inolvidable victoria del maestro Roberto de Vicenzo en el Abierto Británico.
El jugador de Villa Allende había empezado a toda máquina en las primeras rondas del Abierto, pero el sábado retrocedió y parecía fuera de carrera. No obstante, ayer firmó una impecable tarjeta de 69 golpes, suficientes para imponerse sobre Woods y Jim Furyk. Cabrera ubicó a Argentina en la cima del deporte internacional, y la dimensión de su éxito se equipara con la conquista de un torneo de Grand Slam de tenis, con la diferencia de que el golf no es tan popular en Argentina. (Especial)
El jugador de Villa Allende había empezado a toda máquina en las primeras rondas del Abierto, pero el sábado retrocedió y parecía fuera de carrera. No obstante, ayer firmó una impecable tarjeta de 69 golpes, suficientes para imponerse sobre Woods y Jim Furyk. Cabrera ubicó a Argentina en la cima del deporte internacional, y la dimensión de su éxito se equipara con la conquista de un torneo de Grand Slam de tenis, con la diferencia de que el golf no es tan popular en Argentina. (Especial)









