El mensaje del Papa en Brasil dividió aguas entre los católicos

Conservadores elogiaron a Ratzinger por restaurar la pureza de los principios de la Iglesia. Desde el país con la mayor población de católicos del mundo, Benedicto XVI llamó a vivir los valores cristianos en forma absoluta.

DE REGRESO. El Benedicto XVI regresó ayer a Italia, después de cuatro días de estancia en Brasil.(REUTERS)
DE REGRESO. El Benedicto XVI regresó ayer a Italia, después de cuatro días de estancia en Brasil.(REUTERS)
15 Mayo 2007
SAN PABLO.- La enérgica defensa de las enseñanzas tradicionales que hizo el Papa en su primera visita a América Latina inspiró a los conservadores, pero para los críticos estuvo fuera de contacto con la realidad en una región donde la Iglesia Católica está perdiendo influencia y fieles.
El Pontífice, de 80 años, se pronunció contra el sexo premarital, el aborto y el crecimiento de las sectas, al llamar a vivir los valores cristianos en forma absoluta, durante su visita de cinco días a Brasil, el país con la mayor población católica del mundo.
Para expandir la Iglesia Católica, los obispos deben retornar al proselitismo tradicional y resistir la tentación de ofrecer servicios ruidosos a los jóvenes o apoyar políticas izquierdistas en una región plagada de pobreza, dijo el Papa.
Los conservadores elogiaron a Benedicto XVI por restaurar la pureza de los principios de la Iglesia, aunque esto signifique alejar a potenciales nuevos fieles.
Los detractores consideraron que estaba fuera de la realidad en momentos en que imperan temas como la globalización, los matrimonios entre homosexuales y el sida. El gobierno de Brasil entrega gratuitamente millones de preservativos cada año, en el marco de su elogiado programa de combate al sida. La Iglesia Católica dice a los jóvenes que deben practicar la abstinencia, en una posición que los críticos califican de peligrosa y fuera de la realidad.
La mayoría de los obispos dijo que el Papa, que terminó su visita a Brasil la noche del domingo, defendió correctamente las posiciones establecidas desde hace tiempo por la Iglesia y que su mensaje, aunque enérgico, era de paz y de amor.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que se reunió con el Papa dos veces durante su estadía en el país, evitó discutir el sensible tema del aborto, pero dijo que le gustó el mensaje del Pontífice sobre el combate de la pobreza.
"El tuvo la preocupación de conocer los problemas de cerca en Brasil, y hubo varios pronunciamientos en los que el Papa hizo críticas profundas a las cuestiones de la criminalidad, la violencia, el abandono social a que están sometidos los pobres en el mundo", dijo Lula el lunes en su programa semanal de radio. "Entonces, creo que fue un comportamiento muy digno, diría, benéfico para el pueblo brasileño", agregó. (Reuter)

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