03 Mayo 2007 Seguir en 
Los integrantes del grupo Ambientalistas Autoconvocados de Termas de Río Hondo conmemorarán el Día de la Minería -el próximo lunes- realizando cortes en las rutas que comunican Santiago del Estero con Tucumán, en protesta por la contaminación de la cuenca Salí-Dulce.
Juan Carlos Luna, que integra la agrupación, comentó que la manifestación servirá para repudiar las nocivas consecuencias que el problema genera en la población. Además, exigirán el cese de la explotación minera a cielo abierto y de la contaminación de los canales que desembocan en esa cuenca.
Los ambientalistas termenses decidieron recrudecer su reclamo mediante un programa de lucha intensivo que durará todo el año, pese que a finales de marzo el gobernador José Alperovich firmó un convenio con el Gobierno Nacional y con otras cuatro provincias por el que se creó el Comité Interjurisdiccional de Cuenca Salí-Dulce.
En esa oportunidad, el mandatario tucumano se comprometió a generar políticas que permitan sanear el río y sus afluentes. Con el programa se pretende controlar las emisiones contaminantes que algunas industrias de la provincia arrojan al Salí.
Efluente cero
En su última visita a la provincia, la secretaria de Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, prometió que, en los próximos dos años, Tucumán tendrá efluente cero. Tanto la funcionaria como el gobernador advirtieron que sancionarán a aquellas empresas que no respeten la iniciativa. Por eso, el convenio fue firmado por los representantes de 22 empresas, entre ingenios azucareros y citrícolas, que, según estimaciones oficiales, representan el 80 % de las firmas que emiten residuos contaminantes.
La voluntad de disminuir la contaminación cobró fuerza al ser aprobado recientemente un régimen que contempla severas penas para las empresas que contaminan. El instrumento legal incluye a todas las firmas que estén o no inscriptas en el Registro de Efluentes.
Las sanciones para los pequeños contaminadores varían entre multas de $1.000, la primera vez; $4.000, si reinciden y $10.000, si son sancionados por tercera vez. A partir de allí serán clausurados. El cierre se mantendrá hasta que desaparezca el peligro o la amenaza.
En el caso de los medianos contaminadores los montos son de $5.000, $20.000 y $50.000 y luego clausura. Para los grandes contaminadores la primera vez abonarán una multa de $10.000; $50.000, la segunda y $100.000 la tercera reincidencia. Si son sorprendidos en una cuarta ocasión serán clausurados. LA GACETA (C)
Juan Carlos Luna, que integra la agrupación, comentó que la manifestación servirá para repudiar las nocivas consecuencias que el problema genera en la población. Además, exigirán el cese de la explotación minera a cielo abierto y de la contaminación de los canales que desembocan en esa cuenca.
Los ambientalistas termenses decidieron recrudecer su reclamo mediante un programa de lucha intensivo que durará todo el año, pese que a finales de marzo el gobernador José Alperovich firmó un convenio con el Gobierno Nacional y con otras cuatro provincias por el que se creó el Comité Interjurisdiccional de Cuenca Salí-Dulce.
En esa oportunidad, el mandatario tucumano se comprometió a generar políticas que permitan sanear el río y sus afluentes. Con el programa se pretende controlar las emisiones contaminantes que algunas industrias de la provincia arrojan al Salí.
Efluente cero
En su última visita a la provincia, la secretaria de Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, prometió que, en los próximos dos años, Tucumán tendrá efluente cero. Tanto la funcionaria como el gobernador advirtieron que sancionarán a aquellas empresas que no respeten la iniciativa. Por eso, el convenio fue firmado por los representantes de 22 empresas, entre ingenios azucareros y citrícolas, que, según estimaciones oficiales, representan el 80 % de las firmas que emiten residuos contaminantes.
La voluntad de disminuir la contaminación cobró fuerza al ser aprobado recientemente un régimen que contempla severas penas para las empresas que contaminan. El instrumento legal incluye a todas las firmas que estén o no inscriptas en el Registro de Efluentes.
Las sanciones para los pequeños contaminadores varían entre multas de $1.000, la primera vez; $4.000, si reinciden y $10.000, si son sancionados por tercera vez. A partir de allí serán clausurados. El cierre se mantendrá hasta que desaparezca el peligro o la amenaza.
En el caso de los medianos contaminadores los montos son de $5.000, $20.000 y $50.000 y luego clausura. Para los grandes contaminadores la primera vez abonarán una multa de $10.000; $50.000, la segunda y $100.000 la tercera reincidencia. Si son sorprendidos en una cuarta ocasión serán clausurados. LA GACETA (C)
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