18 Abril 2007 Seguir en 
Blacksburg, EE, UU.- “Heartache” (dolor de corazón) proclama con letra tamaño catástrofe la portada del diario universitario de Blacksburg. En el campus de la Universidad Politécnica de Virginia, flameaban las banderas a media asta frente a un cielo impecablemente azul, casi obsceno frente al duelo nacional.
Centenares de estudiantes que se habían reunido espontáneamente la noche anterior se abrazaban y lloraban junto a sus profesores. En su mayoría, iban vestidos con los colores naranja y granate que identifican a la universidad. En una parte del campus se construyó un monumento con el logo de Virginia Tech. Allí, los alumnos escriben sus nombres, como silenciosa expresión de duelo. Las velas llamean haciendo frente al viento gélido. Cerca de 30.000 personas, entre estudiantes, profesores y visitantes -entre ellos, el presidente George W. Bush e importantes políticos de Virginia-, asistieron al acto para honrar a los muertos en la peor masacre ocurrida en una universidad estadounidense.
La ceremonia fúnebre se realizó en el “Cassel Coliseum”, el pabellón de deportes del campus. Allí suelen alentar hasta 10.000 espectadores a los “Hookies”, el equipo local de básquet, orgullo de la universidad. Para los que no encontraron lugar en el pabellón se colocaron grandes pantallas afuera.
Bush arribó con una expresión petrificada en el rostro, en medio de un enorme operativo de seguridad. En su discurso, el mandatario afirmó que él y su esposa, Laura, llegaron a Blacksburg con el corazón lleno de tristeza. “Es un día de luto para nuestra nación”, dijo el mandatario.
Afirmó que es imposible encontrar sentido a semejante violencia y sufrimiento, y que las víctimas habían estado simplemente en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Bush instó a los estudiantes y a los profesores a regresar a las “fuentes de fortaleza” de sus comunidades, y alabó el apoyo que se brindaron entre sí. La Casa Blanca ordenó que las banderas flamearan a media asta en todo el país hasta el domingo, y se cancelaron por siete días las clases en la universidad de Blacksburg.
La ceremonia, de más de una hora, comenzó con una procesión de honor con la bandera y el himno nacional. Fue tan emotiva que un joven que estaba sentado detrás de Bush se desmayó y tuvo que ser trasladado para recibir tratamiento, los oradores (Zenobia Hikes, responsable del departamento de alumnos, y el presidente de la universidad, Charles Steger) tuvieron que luchar contra su propia emoción, mientras que la mayoría de los alumnos lloró sin inhibiciones.
“Las palabras no pueden expresar esta profunda pena”, dijo Steger, que agradeció los mensajes de solidaridad que arribaron desde cada rincón del mundo.
El gobierno estadounidense dijo ayer que la masacre no debería desalentar a los extranjeros que quieren estudiar en sus universidades. “Es un caso de los que no vimos nunca antes en este país”, dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack. El gobierno emite unas 200.000 visas al año para estudiantes extranjeros. “Estados Unidos es un lugar donde espero que los estudiantes extranjeros quieran seguir viniendo a estudiar”, dijo.
Conmoción mundial
“ME GUSTARIA expresar, en nombre de Gran Bretaña y del pueblo británico, mi profunda tristeza por lo que ha pasado y enviar al pueblo americano, en especial a las familias de las víctimas, nuestra simpatía y nuestras plegarias”, dijo el primer ministro británico, Tony Blair.
EL PAPA Benedicto XVI dijo sentirse profundamente entristecido por la masacre en Virginia Tech. Calificó el ataque de una tragedia sin sentido y ofreció sus plegarias “por las víctimas, sus familias y por toda la comunidad escolar“, dijo el Santo Padre.
IRAN EXPRESO sus condolencias a Estados Unidos, su principal enemigo político. “La matanza de personas inocentes, más allá de su raza, su nacionalidad o la motivación, es contraria a los valores divinos y humanos”, expresó el portavoz del Ministerio del Exterior, Mohamad Ali Hosseini.
“FUE UN ACTO realmente dramático”, aseguró el encargado de las Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Javier Solanas. El funcionario dijo que recuerda con mucha emoción los cuatro años en los que fue docente de Virginia Tech.
“ESTOY IMPRESIONADO por este incidente imprevisible”, expresó el presidente surcoreano, Roh Moo Hyun (el asesino fue identificado como un estudiante de esa nacionalidad, de 23 años). El mandatario expresó también sus condolencias para los familiares de las víctimas.
“SIGO SIN PODER ENTENDERLO. Todos pensábamos que esta universidad era un lugar seguro. Simplemente no lo comprendo”, dijo el estudiante Justin Shaw, de 20 años.
“LO UNICO QUE PODEMOS HACER para salir de esto es ser amables los unos con los otros”, aseguró el estudiante Nick Vozza, de 20 años. (DPA-Reuter -AFP-NA)
Centenares de estudiantes que se habían reunido espontáneamente la noche anterior se abrazaban y lloraban junto a sus profesores. En su mayoría, iban vestidos con los colores naranja y granate que identifican a la universidad. En una parte del campus se construyó un monumento con el logo de Virginia Tech. Allí, los alumnos escriben sus nombres, como silenciosa expresión de duelo. Las velas llamean haciendo frente al viento gélido. Cerca de 30.000 personas, entre estudiantes, profesores y visitantes -entre ellos, el presidente George W. Bush e importantes políticos de Virginia-, asistieron al acto para honrar a los muertos en la peor masacre ocurrida en una universidad estadounidense.
La ceremonia fúnebre se realizó en el “Cassel Coliseum”, el pabellón de deportes del campus. Allí suelen alentar hasta 10.000 espectadores a los “Hookies”, el equipo local de básquet, orgullo de la universidad. Para los que no encontraron lugar en el pabellón se colocaron grandes pantallas afuera.
Bush arribó con una expresión petrificada en el rostro, en medio de un enorme operativo de seguridad. En su discurso, el mandatario afirmó que él y su esposa, Laura, llegaron a Blacksburg con el corazón lleno de tristeza. “Es un día de luto para nuestra nación”, dijo el mandatario.
Afirmó que es imposible encontrar sentido a semejante violencia y sufrimiento, y que las víctimas habían estado simplemente en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Bush instó a los estudiantes y a los profesores a regresar a las “fuentes de fortaleza” de sus comunidades, y alabó el apoyo que se brindaron entre sí. La Casa Blanca ordenó que las banderas flamearan a media asta en todo el país hasta el domingo, y se cancelaron por siete días las clases en la universidad de Blacksburg.
La ceremonia, de más de una hora, comenzó con una procesión de honor con la bandera y el himno nacional. Fue tan emotiva que un joven que estaba sentado detrás de Bush se desmayó y tuvo que ser trasladado para recibir tratamiento, los oradores (Zenobia Hikes, responsable del departamento de alumnos, y el presidente de la universidad, Charles Steger) tuvieron que luchar contra su propia emoción, mientras que la mayoría de los alumnos lloró sin inhibiciones.
“Las palabras no pueden expresar esta profunda pena”, dijo Steger, que agradeció los mensajes de solidaridad que arribaron desde cada rincón del mundo.
El gobierno estadounidense dijo ayer que la masacre no debería desalentar a los extranjeros que quieren estudiar en sus universidades. “Es un caso de los que no vimos nunca antes en este país”, dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack. El gobierno emite unas 200.000 visas al año para estudiantes extranjeros. “Estados Unidos es un lugar donde espero que los estudiantes extranjeros quieran seguir viniendo a estudiar”, dijo.
Conmoción mundial
“ME GUSTARIA expresar, en nombre de Gran Bretaña y del pueblo británico, mi profunda tristeza por lo que ha pasado y enviar al pueblo americano, en especial a las familias de las víctimas, nuestra simpatía y nuestras plegarias”, dijo el primer ministro británico, Tony Blair.
EL PAPA Benedicto XVI dijo sentirse profundamente entristecido por la masacre en Virginia Tech. Calificó el ataque de una tragedia sin sentido y ofreció sus plegarias “por las víctimas, sus familias y por toda la comunidad escolar“, dijo el Santo Padre.
IRAN EXPRESO sus condolencias a Estados Unidos, su principal enemigo político. “La matanza de personas inocentes, más allá de su raza, su nacionalidad o la motivación, es contraria a los valores divinos y humanos”, expresó el portavoz del Ministerio del Exterior, Mohamad Ali Hosseini.
“FUE UN ACTO realmente dramático”, aseguró el encargado de las Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Javier Solanas. El funcionario dijo que recuerda con mucha emoción los cuatro años en los que fue docente de Virginia Tech.
“ESTOY IMPRESIONADO por este incidente imprevisible”, expresó el presidente surcoreano, Roh Moo Hyun (el asesino fue identificado como un estudiante de esa nacionalidad, de 23 años). El mandatario expresó también sus condolencias para los familiares de las víctimas.
“SIGO SIN PODER ENTENDERLO. Todos pensábamos que esta universidad era un lugar seguro. Simplemente no lo comprendo”, dijo el estudiante Justin Shaw, de 20 años.
“LO UNICO QUE PODEMOS HACER para salir de esto es ser amables los unos con los otros”, aseguró el estudiante Nick Vozza, de 20 años. (DPA-Reuter -AFP-NA)










