Jamás en su carrera Federer había caído en dos torneos consecutivos ante un jugador surgido de la clasificación. En la conferencia de prensa reveló que fue uno de esos partidos que nunca debería haber perdido. Y no podía ocultar su furia por la derrota. Lo hizo notar ante la prensa del mundo. El primer estallido llegó cuando le preguntaron por la inusual cantidad de errores no forzados que cometió, 51. "Los muchachos de la estadística no tienen ni idea de lo que es un error no forzado. Lo estuve controlando, y ponían errores increíbles. Sólo tuve la mitad de fallas de lo que dicen los números", aseguró Federer, mucho menos contenido que en otras ocasiones.
La tensión acumulada en el partido era mucha. A Federer le molestó, por ejemplo, que en medio del ambiente festivo del estadio central, repleto de argentinos y latinoamericanos en general, se abucheara a un pequeño grupo de suizos que mostraba su bandera. "Eso no me gustó para nada, no es divertido. Todo bien, en tanto y en cuanto no abucheen mi bandera suiza", señaló.
Lo cierto es que Federer ya no tenía nada que hacer, y regresará a Suiza sin poder quitarse la para él bastante extraña sensación de la derrota. En todo 2006 perdió cinco partidos, y en lo que va de 2007 lleva ya dos derrotas, ambas ante Cañas, que lo aventaja 3-1 en el balance de enfrentamientos personales. "Willy" no podía decirlo en los días previos, pero le gustaba la idea de volver a enfrentar a Federer. Si incluso se anticipó al partido, porque creía que su rival de tercera ronda era el suizo, cuando en realidad debía enfrentar al francés Richard Gasquet. "Es que ahora preferís jugar con Federer antes que con cualquier otro...", bromeó un periodista ante la carcajada de Cañas. Carcajadas que no siempre le generó el tenis.
Nacido en un suburbio de Buenos Aires, en un área de clase media baja, no pertenece a la clase acomodada porteña, aquella para la que el tenis siempre fue un sobreentendido. No, Cañas luchó desde abajo para ser tenista. Y cuando al fin había logrado serlo, dos serias lesiones y un doping positivo lo hicieron caer. Pocos apostaban por el regreso de un jugador tan golpeado y de 29 años, pero una vez más Cañas demostró que ama lo imposible.
Chela festejó su pase a cuartos de final y se alegró por "Willy"
Guillermo Cañas se llevó todos los aplausos, pero no fue el único argentino que logró avanzar a los cuartos de final del Masters Series de Miami. Juan Ignacio Chela venció al local Amer Delic por 6-3 y 6-2 y ahora se medirá con el croata Ivan Ljubicic, que derrotó por 7-6 y 6-4 al finlandés Jarkko Nieminen, el mismo que había vencido a David Nalbandian en la ronda anterior.
El jugador de Ciudad Evita, más allá de la alegría que significó su triunfo, resaltó la magnitud del triunfo de Cañas sobre el suizo Roger Federer. "Una vez es difícil, pero dos veces en dos semanas, parecía imposible. Me alegro mucho por él", destacó Chela.
Otros resultados registrados enoctavos de final: Andy Murray (Escocia) venció a Paul Henri Mathieu (Francia) por 2-6, 7-5 y 6-3; Andy Roddick (Estados Unidos) a David Ferrer (España) por 7-5 y 6-3; Tommy Robredo (España) a Radek Stepanek (República Checa) por 7-6, 5-7 y 7-6; Novak Djokovic (Serbia) a Feliciano López (España) por 6-0 y 6-2.
Al cierre de esta edición se enfrentaban Juan Martín del Potro y el español Rafael Nadal, en el último encuentro de la jornada. (DPA-TELAM-Especial)








