29 Enero 2007 Seguir en 
Un grupo de jóvenes, que se hacen llamar "La banda del fueguito", generó un incendio ayer a la madrugada en un ciber de Barrio Sur, y ocasionó daños por miles de pesos. Por el humo despedido por las gomas que quemaron, dos jóvenes que viven sobre el local corrieron peligro de asfixia. Al parecer, los miembros de esta patota serían los mismos que integraban "La banda del quiosquito".
"Siempre se pasean drogados por acá, a la siesta", dijo el encargado del local afectado, en General Paz al 900. El comerciante, que prefirió no dar a conocer su nombre, había tenido un incidente, horas antes, con un supuesto integrante de la banda. La Policía sospecha que ese adolescente (cuyos datos no trascendieron) fue el autor del ataque. En las paredes del Instituto Técnico, a metros del ciber, aparecieron pintadas que decían "La banda del fueguito".
"Cerca de las 23, ese chico pidió usar el baño, pero no lo dejamos pasar porque el ciber estaba cerrado. Empezó a hacernos señas desde afuera, pero se terminó yendo porque lo ignoramos", contó el hombre. A las 4, el encargado recibió un aviso de la empresa de seguridad privada de que había sonado la alarma del ciber. Al llegar, se dio con que una cubierta en llamas había hecho explotar la puerta de vidrio del local. El fuego fue controlado por una patrulla que circulaba por la zona y por vecinos que acercaron baldes de agua. "Perdimos más de $2.000, entre puertas, extractores de aire, pintura, y días de trabajo que vamos a necesitar para poner bien todo", dijo el encargado.
El fuego no sólo afectó al ciber, sino también a los habitantes del edificio. "Me levanté a las 3 con la casa llena de un humo negro. Si mi hermana y yo no despertábamos, podríamos haber muerto intoxicados", dijo Héctor Giménez, de 21 años, quien vive sobre el local atacado. Según dijo, deberá gastar mucho dinero en pintar las paredes del departamento, manchadas por el humo negro.
No es la primera vez que un miembro de esta patota comete un delito en ese ciber. "El año pasado, a una cliente le robaron el celular. Lo detuvimos y recuperamos el teléfono", contó el encargado.
"Cuando están solos, son buenos clientes: usan la computadora, pagan y se van. El problema se genera cuando andan como barrita. Están muy descarriados", aseguró.
"Siempre se pasean drogados por acá, a la siesta", dijo el encargado del local afectado, en General Paz al 900. El comerciante, que prefirió no dar a conocer su nombre, había tenido un incidente, horas antes, con un supuesto integrante de la banda. La Policía sospecha que ese adolescente (cuyos datos no trascendieron) fue el autor del ataque. En las paredes del Instituto Técnico, a metros del ciber, aparecieron pintadas que decían "La banda del fueguito".
"Cerca de las 23, ese chico pidió usar el baño, pero no lo dejamos pasar porque el ciber estaba cerrado. Empezó a hacernos señas desde afuera, pero se terminó yendo porque lo ignoramos", contó el hombre. A las 4, el encargado recibió un aviso de la empresa de seguridad privada de que había sonado la alarma del ciber. Al llegar, se dio con que una cubierta en llamas había hecho explotar la puerta de vidrio del local. El fuego fue controlado por una patrulla que circulaba por la zona y por vecinos que acercaron baldes de agua. "Perdimos más de $2.000, entre puertas, extractores de aire, pintura, y días de trabajo que vamos a necesitar para poner bien todo", dijo el encargado.
El fuego no sólo afectó al ciber, sino también a los habitantes del edificio. "Me levanté a las 3 con la casa llena de un humo negro. Si mi hermana y yo no despertábamos, podríamos haber muerto intoxicados", dijo Héctor Giménez, de 21 años, quien vive sobre el local atacado. Según dijo, deberá gastar mucho dinero en pintar las paredes del departamento, manchadas por el humo negro.
No es la primera vez que un miembro de esta patota comete un delito en ese ciber. "El año pasado, a una cliente le robaron el celular. Lo detuvimos y recuperamos el teléfono", contó el encargado.
"Cuando están solos, son buenos clientes: usan la computadora, pagan y se van. El problema se genera cuando andan como barrita. Están muy descarriados", aseguró.








