Los tucumanos descargan su violencia en la calle
Casi el 70% de los consultados advirtió que sienten temor ante la agresión cotidiana que sufren actualmente en cualquier circunstancia. La falta de educación y el desempleo son dos de las razones por las cuales hay cada vez más agresividad. Una sensación generalizada.
28 Enero 2007 Seguir en 
Gritos, forcejeos, golpes... Son escenas cotidianas tanto en el centro como en los barrios de la ciudad. La violencia está a flor de piel. Puede estallar por cualquier motivo, y si bien no siempre está relacionada con un delito, muchas veces es su lógica consecuencia.
El miedo es la reacción más acusada entre los ciudadanos ante esta situación. Esto es lo que se desprende de un sondeo de opinión realizado para LA GACETA por la consultora Sociología y Mercado, que dirigen Julio Chit y Roxana Laks.
El 67,5% de las 600 personas (hombres y mujeres de entre 18 y 70 años) consultadas telefónicamente para la encuesta respondió que siente temor ante la violencia callejera. El 22% dijo: “me preparo para cualquier cosa”, mientras que el 10,5% señaló que vive la situación con indiferencia.
La falta de educación y el desempleo (o sea la imposibilidad de acceder al mercado laboral y la carencia de oportunidades para los jóvenes) son las principales causas de estos hechos de violencia, se indica en el análisis de las respuestas. “La mayor parte de los consultados manifestó que la fuente más importante de educación radica en el seno familiar, y los padres son los principales responsables de la crianza y de la transmisión de valores en los jóvenes de hoy”, se afirma en las conclusiones del sondeo. En cuanto a las demás causas analizadas que derivan en violencia callejera se agrupan en las siguientes categorías:
* Familia: alude a la falta de contención familiar, de apoyo, de diálogo, padres ausentes, falta de límites y control sobre los hijos, entre otras.
* Drogas y alcohol: adicciones en los jóvenes que incitan a actos violentos.
* Inseguridad: se otorga responsabilidad al Gobierno por no implementar medidas adecuadas a la problemática.
* Situación socioeconómica: categoría relacionada directamente con la falta de trabajo; en consecuencia, de un ingreso monetario estable, lo que lleva a actuar violentamente.
* Legislación vigente: ausencia de leyes que sancionen a los actores de estos sucesos,….“las leyes facilitan las cosas para esas personas”…
* Juventud: refiere a que este grupo está en desequilibrio, existe entre ellos un total descontrol, ausencia de valores, intolerancia, no tienen referentes, entre otros.
* Gobierno: ausencia de políticas destinadas al tratamiento de la problemática, falta de prevención.
* Fragmentación social: aluden que la sociedad actual esta dividida: …“los que tienen y los que no; “los que estudian y los villeros”….
* Razones varias: falta de cultura, ausencia del servicio militar obligatorio, menores en la calle, mala labor de la Policía.
Y, a pesar de que hay una sensación generalizada de que la violencia campea en la ciudad, el jefe de la Patrulla Urbana, Víctor Pacheco, asegura que ha descendido la cantidad de este tipo de hechos en los últimos meses. “A eso contribuye la mayor presencia policial. Además, ahora, parece que muchos de los violentos se fueron de vacaciones”, explicó. Uno de los últimos hechos violentos en el que tuvo que intervenir la Patrulla Urbana, afirmó Pacheco, fue una pelea callejera en San Martín y Junín, cuando dos hombres se trenzaron en una trifulca. “Ya tenían enemistad desde antes”, comentó.
El miedo es la reacción más acusada entre los ciudadanos ante esta situación. Esto es lo que se desprende de un sondeo de opinión realizado para LA GACETA por la consultora Sociología y Mercado, que dirigen Julio Chit y Roxana Laks.
El 67,5% de las 600 personas (hombres y mujeres de entre 18 y 70 años) consultadas telefónicamente para la encuesta respondió que siente temor ante la violencia callejera. El 22% dijo: “me preparo para cualquier cosa”, mientras que el 10,5% señaló que vive la situación con indiferencia.
La falta de educación y el desempleo (o sea la imposibilidad de acceder al mercado laboral y la carencia de oportunidades para los jóvenes) son las principales causas de estos hechos de violencia, se indica en el análisis de las respuestas. “La mayor parte de los consultados manifestó que la fuente más importante de educación radica en el seno familiar, y los padres son los principales responsables de la crianza y de la transmisión de valores en los jóvenes de hoy”, se afirma en las conclusiones del sondeo. En cuanto a las demás causas analizadas que derivan en violencia callejera se agrupan en las siguientes categorías:
* Familia: alude a la falta de contención familiar, de apoyo, de diálogo, padres ausentes, falta de límites y control sobre los hijos, entre otras.
* Drogas y alcohol: adicciones en los jóvenes que incitan a actos violentos.
* Inseguridad: se otorga responsabilidad al Gobierno por no implementar medidas adecuadas a la problemática.
* Situación socioeconómica: categoría relacionada directamente con la falta de trabajo; en consecuencia, de un ingreso monetario estable, lo que lleva a actuar violentamente.
* Legislación vigente: ausencia de leyes que sancionen a los actores de estos sucesos,….“las leyes facilitan las cosas para esas personas”…
* Juventud: refiere a que este grupo está en desequilibrio, existe entre ellos un total descontrol, ausencia de valores, intolerancia, no tienen referentes, entre otros.
* Gobierno: ausencia de políticas destinadas al tratamiento de la problemática, falta de prevención.
* Fragmentación social: aluden que la sociedad actual esta dividida: …“los que tienen y los que no; “los que estudian y los villeros”….
* Razones varias: falta de cultura, ausencia del servicio militar obligatorio, menores en la calle, mala labor de la Policía.
Y, a pesar de que hay una sensación generalizada de que la violencia campea en la ciudad, el jefe de la Patrulla Urbana, Víctor Pacheco, asegura que ha descendido la cantidad de este tipo de hechos en los últimos meses. “A eso contribuye la mayor presencia policial. Además, ahora, parece que muchos de los violentos se fueron de vacaciones”, explicó. Uno de los últimos hechos violentos en el que tuvo que intervenir la Patrulla Urbana, afirmó Pacheco, fue una pelea callejera en San Martín y Junín, cuando dos hombres se trenzaron en una trifulca. “Ya tenían enemistad desde antes”, comentó.







