La consulta es crucial antes del embarazo

La teratogénesis es la capacidad de producir defectos congénitos. La ingesta de fármacos y los hábitos de fumar y de tomar alcohol pueden afectar el desarrollo del feto. Patologías peligrosas.

SALUD DEL HIJO. La futura mamá debe evitar la ingesta de medicamentos para que su hijo nazca sano.
SALUD DEL HIJO. La futura mamá debe evitar la ingesta de medicamentos para que su hijo nazca sano.
18 Octubre 2006
Hay una premisa básica durante el embarazo que apunta a evitar la ingesta de cualquier medicamento para prevenir defectos congénitos en el feto. Es que existen numerosas sustancias con efectos nocivos, o teratogénicos –para utilizar el término indicado–, que pueden afectar el desarrollo futuro de un niño. Aunque, además de un medicamento inadecuado ingerido por la madre en las primeras semanas de gestación, ciertas enfermedades infecciosas, los hábitos nocivos, como el tabaco y el alcohol o la malnutrición, también tienen efectos teratogénicos.
Recientemente, se volvió a cuestionar el uso del ácido valproico durante el embarazo (antiepiléptico que evita los ataques) porque puede generar malformaciones, especialmente si se ingiere en las primeras semanas de embarazo.
La primera medida para prevenir defectos congénitos es anticiparse al embarazo. “No está instalada la costumbre de realizar consultas preembarazo –comenta la ginecóloga Estela Pellegrino–, es decir, visitar al médico para realizar un chequeo y recibir asesoramiento unos meses antes de buscar el embarazo. Cuando llega a la consulta una madre potencial, tenemos tiempo de realizar estudios para saber -por ejemplo- si padece alguna infección de aquellas que pueden ser muy peligrosas para el feto, y así, podemos realizar el tratamiento previo al embarazo”.

Males infecciosos
Entre estas enfermedades se encuentra la rubéola, una virosis eruptiva de consecuencias muy serias para el bebé en gestación. La toxiplasmosis y el citomegalovirus son otros males infecciosos que deben controlarse antes del embarazo, o prevenirlos durante la gestación.
“En la consulta previa -agrega Pellegrino- también se sugiere la alimentación adecuada, la importancia de dejar de fumar  y de chequear los fármacos que se toman de modo crónico. Puede ser necesario agregar un suplemento de ácido fólico -vitamina del grupo B-, porque sabemos que su ingesta al menos tres meses antes de quedar embarazada, reduce casi en un 100% el riesgo de que el niño nazca con problemas de cierre del tubo neural”. Son enfermedades, como la espina bífida o la anencefalia, que surgen durante la formación del sistema nervioso central, en las primeras semanas del embarazo.
Con el lema “Tener un hijo enfermo a veces se puede prevenir: usted puede disminuir los riesgos”, el servicio de Salud Fetal difunde una medida preventiva básica, que está dirigida no sólo a las futuras madres, sino también a los médicos. Este servicio, que funciona en el hospital Rivadavia, de Buenos Aires, recibe diariamente consultas de pacientes y de médicos de todo el país, y asesora sobre cuáles son los medicamentos que pueden generar defectos congénitos, como también carencias nutricionales y las enfermedades maternas vinculadas a estos trastornos.



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