31 Julio 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- La Cámara de Diputados logrará esta semana sancionar la modificación de la Ley de Administración Financiera que reclama el Gobierno y otorgará así facultades permanentes para que el jefe de Gabinete cambie el destino de las partidas presupuestarias aprobadas por el Parlamento.
La votación del proyecto, que ya fue aprobado en el Senado sin la presencia de los legisladores radicales, está garantizada porque el oficialismo cuenta con el respaldo de los ex duhaldistas y neokirchneristas del Peronismo Federal, que lidera José María Díaz Bancalari.
Si los cálculos de los kirchneristas no fallan, a los 117 legisladores del Frente para la Victoria -de los cuales habría unos 115 en el recinto- se sumarán 16 diputados del Peronismo Federal, que ya comprometió públicamente su respaldo.
Con esos 131 diputados, el oficialismo no sólo podrá iniciar la sesión el miércoles porque tendrá quórum sino que también se asegurará la sanción, para la cual sólo necesita contar con mayoría simple: la mitad más uno de los legisladores presentes en el recinto.
La semana pasada, Díaz Bancalari buscó dejar en claro -puertas afuera de su bloque- la decisión de la bancada y aseguró: “la posición mayoritaria es acompañar la sanción tal cual vino del Senado”. Es que así, sin cambios, fue aprobado por mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja el texto que se había votado en el Senado, donde la primera dama, la senadora Cristina Fernández, había hecho una cerrada defensa del proyecto.
Las agrupaciones opositoras -UCR, ARI, PRO, Justicialismo Nacional y los socialistas- cuestionan la iniciativa porque consideran que es inconstitucional y señalan que la delegación de facultades para cambiar el destino de las partidas debe tener una fundamentación, como la emergencia económica, que es acotada en el tiempo.
Durante el áspero debate que se produjo en la comisión de Presupuesto, que preside el peronista jujeño Carlos Snopek, el oficialismo demostró su poder: tiene 28 de los 47 lugares de ese cuerpo.
“Esta delegación es claramente violatoria de la Constitución y va a tornar abstractas a perpetuidad la sucesivas sanciones del Congreso de los proyectos de presupuesto”, se quejó el diputado arista Adrián Pérez, en medio de ese debate. Pero sus palabras fueron ignoradas por los kircheristas y sus aliados.
Por su lado, el presidente del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, ratificó que el miércoles se impulsará el proyecto de reforma de la ley de administración financiera, y volvió a terciar en la polémica por las facultades extraordinarias (o superpoderes) al jefe de Gabinete, al asegurar que la ley es avanzar en la seguridad jurídica que requiere el país.
El legislador santafesino explicó que propiciaran la reforma porque establece un criterio de gestión ágil y eficiente que ya rige, sin ningún cuestionamiento, en casi todas las administraciones de menor jerarquía como las provinciales y municipales.
“Para ello contamos con el apoyo de nuestros diputados y de otros bloques”, sentenció Rossi. (DyN)
La votación del proyecto, que ya fue aprobado en el Senado sin la presencia de los legisladores radicales, está garantizada porque el oficialismo cuenta con el respaldo de los ex duhaldistas y neokirchneristas del Peronismo Federal, que lidera José María Díaz Bancalari.
Si los cálculos de los kirchneristas no fallan, a los 117 legisladores del Frente para la Victoria -de los cuales habría unos 115 en el recinto- se sumarán 16 diputados del Peronismo Federal, que ya comprometió públicamente su respaldo.
Con esos 131 diputados, el oficialismo no sólo podrá iniciar la sesión el miércoles porque tendrá quórum sino que también se asegurará la sanción, para la cual sólo necesita contar con mayoría simple: la mitad más uno de los legisladores presentes en el recinto.
La semana pasada, Díaz Bancalari buscó dejar en claro -puertas afuera de su bloque- la decisión de la bancada y aseguró: “la posición mayoritaria es acompañar la sanción tal cual vino del Senado”. Es que así, sin cambios, fue aprobado por mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja el texto que se había votado en el Senado, donde la primera dama, la senadora Cristina Fernández, había hecho una cerrada defensa del proyecto.
Las agrupaciones opositoras -UCR, ARI, PRO, Justicialismo Nacional y los socialistas- cuestionan la iniciativa porque consideran que es inconstitucional y señalan que la delegación de facultades para cambiar el destino de las partidas debe tener una fundamentación, como la emergencia económica, que es acotada en el tiempo.
Durante el áspero debate que se produjo en la comisión de Presupuesto, que preside el peronista jujeño Carlos Snopek, el oficialismo demostró su poder: tiene 28 de los 47 lugares de ese cuerpo.
“Esta delegación es claramente violatoria de la Constitución y va a tornar abstractas a perpetuidad la sucesivas sanciones del Congreso de los proyectos de presupuesto”, se quejó el diputado arista Adrián Pérez, en medio de ese debate. Pero sus palabras fueron ignoradas por los kircheristas y sus aliados.
Por su lado, el presidente del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, ratificó que el miércoles se impulsará el proyecto de reforma de la ley de administración financiera, y volvió a terciar en la polémica por las facultades extraordinarias (o superpoderes) al jefe de Gabinete, al asegurar que la ley es avanzar en la seguridad jurídica que requiere el país.
El legislador santafesino explicó que propiciaran la reforma porque establece un criterio de gestión ágil y eficiente que ya rige, sin ningún cuestionamiento, en casi todas las administraciones de menor jerarquía como las provinciales y municipales.
“Para ello contamos con el apoyo de nuestros diputados y de otros bloques”, sentenció Rossi. (DyN)







