19 Julio 2006 Seguir en 
En la Argentina el mobbing existe, pero no está en la lista de las 189 enfermedades profesionales. Además, sólo tres provincias -Tucumán, Buenos Aires y Jujuy- y la Ciudad de Buenos Aires sancionaron -entre 2002 y 2004- leyes que contemplan el maltrato, pero sólo se aplican en el ámbito de la administración pública.
Según un reciente informe de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, organismo dependiente del Ministerio Público Fiscal, entre octubre de 2003 y 2004 se iniciaron 1.503 expedientes por denuncias de violencia laboral.
El mobbing no es la única forma de violencia laboral, ya que también puede ser ejercida por acción, por sordina o por omisión.
Esfuerzo vs. recompensa
Según explicó la psiquiatra Elsa Wolfberg, de la Asociación Psicoanalítica Argentina, la violencia por acción ocurre -además del mobbing- cuando existe sobrecarga de trabajo, y es una situación de violencia solapada. La inestabilidad laboral también es una violencia por acción, y si bien la gente naturaliza esta situación, no es normal.
Por otra parte, la desproporción entre esfuerzo y recompensa también es violencia laboral y una fuente de patologías psicosomáticas. En esta línea, relató que existen varias investigaciones que dan cuenta de que cuando existe una desproporción entre premio y esfuerzo aparece el estrés laboral y la vulnerabilidad cardiovascular asociada, donde la frecuencia de riesgo coronario aumenta entre una y cuatro veces.
Por sordina u omisión
La “violencia por sordina” se da cuando quien la vive no reconoce el problema, rezonga un poco en los pasillos pero no hace nada para modificarlo. Según Wolfberg, también existen las violencias por omisión, que corren cuando no se reconocen las leyes que protegen a los trabajadores, como la ley de Riesgos del Trabajo, y la de Higiene y Seguridad en el Trabajo.
Consultar a un abogado
La persona que sufre violencia laboral debe consultar a un abogado. Tiene que saber que hay leyes que lo protegen.
“Hay niveles de prevención: si la persona se siente muy mal debe pedir ayuda psicológica, no abandonarse, hacer algún tipo de actividad corporal, porque lo que ocurre es que el individuo tiende a desconectarse de sí mismo, de su cuerpo, de sus necesidades. Esto le sucede porque al estar muy enganchado con lo que le exigen y con el hostigamiento, deja de cuidarse, se abandona a sí mismo”.
Según un reciente informe de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, organismo dependiente del Ministerio Público Fiscal, entre octubre de 2003 y 2004 se iniciaron 1.503 expedientes por denuncias de violencia laboral.
El mobbing no es la única forma de violencia laboral, ya que también puede ser ejercida por acción, por sordina o por omisión.
Esfuerzo vs. recompensa
Según explicó la psiquiatra Elsa Wolfberg, de la Asociación Psicoanalítica Argentina, la violencia por acción ocurre -además del mobbing- cuando existe sobrecarga de trabajo, y es una situación de violencia solapada. La inestabilidad laboral también es una violencia por acción, y si bien la gente naturaliza esta situación, no es normal.
Por otra parte, la desproporción entre esfuerzo y recompensa también es violencia laboral y una fuente de patologías psicosomáticas. En esta línea, relató que existen varias investigaciones que dan cuenta de que cuando existe una desproporción entre premio y esfuerzo aparece el estrés laboral y la vulnerabilidad cardiovascular asociada, donde la frecuencia de riesgo coronario aumenta entre una y cuatro veces.
Por sordina u omisión
La “violencia por sordina” se da cuando quien la vive no reconoce el problema, rezonga un poco en los pasillos pero no hace nada para modificarlo. Según Wolfberg, también existen las violencias por omisión, que corren cuando no se reconocen las leyes que protegen a los trabajadores, como la ley de Riesgos del Trabajo, y la de Higiene y Seguridad en el Trabajo.
Consultar a un abogado
La persona que sufre violencia laboral debe consultar a un abogado. Tiene que saber que hay leyes que lo protegen.
“Hay niveles de prevención: si la persona se siente muy mal debe pedir ayuda psicológica, no abandonarse, hacer algún tipo de actividad corporal, porque lo que ocurre es que el individuo tiende a desconectarse de sí mismo, de su cuerpo, de sus necesidades. Esto le sucede porque al estar muy enganchado con lo que le exigen y con el hostigamiento, deja de cuidarse, se abandona a sí mismo”.
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