07 Junio 2006 Seguir en 
Gritos. Insultos. Amenazas. La intimidación de un grupo de chicos en la puerta de una escuela, que derivó en una intervención policial ayer, encendió la luz de alarma. Los hechos de violencia escolar aumentan y la preocupación de los docentes ha duplicado las denuncias en la capital.
El escenario fue la escuela Domingo Savio, ubicada en Don Bosco al 1.800. Cerca de las 11, minutos antes de la salida de los alumnos, un grupo de 15 chicos, la mayoría menores de edad y provenientes del barrio “El Sifón”, se ubicó en la vereda del establecimiento. Según la Policía, esta banda habría estado enemistada con algunos estudiantes de la institución, a quienes insultaron y amenazaron.
Al escuchar los gritos, los vecinos salieron a las puertas de sus casas. Contaron que algunos de los agresores hasta estaban armados, y detallaron que una alumna que estaba fuera del establecimiento recibió una cachetada. “Estaba esperando a una prima para volver a casa. Había salido después de las 10, porque tenía una hora libre. Cuando los del Sifón (sic) comenzaron a gritar, me asusté y quería entrar; pero uno de ellos creía que yo iba a avisar a las autoridades y me pegó fuerte en la cara”, dijo Tamara, de 7º año. La estudiante confesó que había una enemistad entre ambos grupos y que por este motivo la banda fue a la escuela.
“Les gritaban que los iban a matar en cuanto salieran. Llamé inmediatamente a la Policía”, contó una de las preceptoras. Al lugar llegó el jefe de la seccional 7ª, comisario Víctor Lisandro, y disuadió a los agresores. “Aquí no pasó nada; son cosas de chicos”, dijo el policía. Una vecina, Sandra Zóttola, indicó que los chicos que van a la escuela en el turno mañana son muy revoltosos.
Belén y María Amelia, dos alumnas del colegio, llegaron a decir que algunos chicos de “El Sifón” parecían estar drogados. La directora del establecimiento, Patricia Bertini, hizo la denuncia policial, y dijo que es la primera vez que ocurre algo así. “Fue un intento de agresión al colegio; pero no hubo peleas, ni agresiones físicas. Todo estaba controlado; las puertas del colegio estaban cerradas con llave y los chicos adentro. Desconocemos los motivos de este hecho”, dijo Bertini. La directora negó que una alumna haya estado afuera del colegio y haya sido golpeada.
El hecho no sorprendió a Lucía Briones, jefa del departamento de Violencia de la Municipalidad capitalina. En la repartición se duplicaron las denuncias de docentes preocupados por la violencia que se genera en las aulas, en los patios y en las puertas de los establecimientos. “Atendemos tres casos semanales. Son peleas entre chicos, maltratos, humillaciones, agresiones a la institución; incluso comenzaron a verse lesiones con armas blancas, lo cual ya es grave”, detalló la experta. “Incrementamos el trabajo con los docentes. Proponemos que los códigos de convivencia sean creados por los propios alumnos dentro de cada aula. Que ellos mismos se pongan las sanciones. Además, hay que volver a enseñarles a los chicos que tienen derechos, pero también responsabilidad”, concluyó.
El escenario fue la escuela Domingo Savio, ubicada en Don Bosco al 1.800. Cerca de las 11, minutos antes de la salida de los alumnos, un grupo de 15 chicos, la mayoría menores de edad y provenientes del barrio “El Sifón”, se ubicó en la vereda del establecimiento. Según la Policía, esta banda habría estado enemistada con algunos estudiantes de la institución, a quienes insultaron y amenazaron.
Al escuchar los gritos, los vecinos salieron a las puertas de sus casas. Contaron que algunos de los agresores hasta estaban armados, y detallaron que una alumna que estaba fuera del establecimiento recibió una cachetada. “Estaba esperando a una prima para volver a casa. Había salido después de las 10, porque tenía una hora libre. Cuando los del Sifón (sic) comenzaron a gritar, me asusté y quería entrar; pero uno de ellos creía que yo iba a avisar a las autoridades y me pegó fuerte en la cara”, dijo Tamara, de 7º año. La estudiante confesó que había una enemistad entre ambos grupos y que por este motivo la banda fue a la escuela.
“Les gritaban que los iban a matar en cuanto salieran. Llamé inmediatamente a la Policía”, contó una de las preceptoras. Al lugar llegó el jefe de la seccional 7ª, comisario Víctor Lisandro, y disuadió a los agresores. “Aquí no pasó nada; son cosas de chicos”, dijo el policía. Una vecina, Sandra Zóttola, indicó que los chicos que van a la escuela en el turno mañana son muy revoltosos.
Belén y María Amelia, dos alumnas del colegio, llegaron a decir que algunos chicos de “El Sifón” parecían estar drogados. La directora del establecimiento, Patricia Bertini, hizo la denuncia policial, y dijo que es la primera vez que ocurre algo así. “Fue un intento de agresión al colegio; pero no hubo peleas, ni agresiones físicas. Todo estaba controlado; las puertas del colegio estaban cerradas con llave y los chicos adentro. Desconocemos los motivos de este hecho”, dijo Bertini. La directora negó que una alumna haya estado afuera del colegio y haya sido golpeada.
El hecho no sorprendió a Lucía Briones, jefa del departamento de Violencia de la Municipalidad capitalina. En la repartición se duplicaron las denuncias de docentes preocupados por la violencia que se genera en las aulas, en los patios y en las puertas de los establecimientos. “Atendemos tres casos semanales. Son peleas entre chicos, maltratos, humillaciones, agresiones a la institución; incluso comenzaron a verse lesiones con armas blancas, lo cual ya es grave”, detalló la experta. “Incrementamos el trabajo con los docentes. Proponemos que los códigos de convivencia sean creados por los propios alumnos dentro de cada aula. Que ellos mismos se pongan las sanciones. Además, hay que volver a enseñarles a los chicos que tienen derechos, pero también responsabilidad”, concluyó.







